CICLISMO
Theo Bos se ciñe al guión
La Vuelta a Castilla y León comenzó como se esperaba. Los modestos lo intentaron , el pelotón controló, hubo esprint masivo y el holandés, el gran favorito, venció en Burgos

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R. MENA / Burgos
Theo Bos llegó a Belorado maltrecho tras su participación el pasado domingo en la París-Roubaix. El ‘infierno del norte’ le había pasado factura y al cansancio de sus piernas se habían unido unos problemas intestinales. No tenía buenas sensaciones. Pese a todo partía de la localidad del Tirón como el principal favorito para hacerse con el triunfo y en la recta de llegada demostró que su golpe de pedal estaba por encima del resto. Venció con autoridad, con suficiencia, sacando de rueda a todos los que le retaron en la avenida Reyes Católicos y con ello hizo bueno el trabajo que su equipo, el Cervelo de Íñigo Cuesta, que trabajó en el último tercio de etapa confiado en su velocidad.
La etapa transcurrió por los derroteros predecibles y dos fueron las fugas protagonistas del día, aunque ambas estaban condenadas de antemano. Astaná colaboró junto a los equipos con hombres rápidos para controlar la carrera. Quería que Contador tuviera un inicio de ronda tranquilo, por lo que trabajó para que el pelotón no se desbocase. Mediada la jornada entraron de pleno las escuadras con esprinters y la primera etapa se dilucidó en una llegada masiva con poca historia.
En cuanto el mocetón holandés arrancó y puso su maquinaria a pleno rendimiento se acabó el esprint. Pronto se pudo comprobar que su motor contaba más caballos que el de sus oponentes, por lo que Brown (Rabobank) y Urtasun (Euskaltel) se dedicaron a luchar por la segunda plaza. Celebró su tercer triunfo del año (el primero lo consiguió en la Clásica de Almería, donde batió al mismísimo Mark Cavendish, y el segundo en la quinta etapa de la Vuelta a Murcia) sin apreturas y tras bajar del podium deseó que hoy en Carrión de los Condes la etapa se decida del mismo modo, ya que si es así volverá a ser el principal favorito.
El intento de Gallego
Óscar Grau, el esprinter del Burgos 2016, no tuvo un buen día, por lo que en los últimos kilómetros el equipo ya tenía muy claro que la velocidad del valenciano no sería su baza. Fue Diego Gallego el que cogió el testigo y buscó la gloria a dos kilómetros de meta. En el repecho anterior a la bajada de la avenida Cantabria saltó del pelotón junto a Pablo Lastras. Cogieron unos metros de ventaja, pero el gran grupo no estaba dispuesto a permitir sorpresas de última hora y antes de que llegara el giro hacia la recta de Reyes Católicos, el sueño del burgalés era ya historia.
La primera escapada seria del día la protagonizaron el trío formado por Iban Mayoz (Footon-Servetto), Marcos García (Xacobeo Galicia) y José Vicente Toribio (Andalucía-CajaSur). La aventura duró hasta el kilómetros 86 y es que el Astaná se puso a tirar. Posteriormente llegó la hora de Oleg Chouzda (Caja Rural) y Mikel Ilundain (Orbea).
El pelotón tuvo a este dúo controlado en todo momento y a 17 de meta Chouzda se fue sólo, aunque no porque atacara, sino porque su compañero estaba ya más que ‘madurito’. La carrera estaba controlada y en cuanto el pelotón quisiera la aventura del joven corredor del Caja Rural concluiría.
A falta de cuatro kilómetros para la meta el pelotón engulló al fugado y todo lo que sucedió de ahí hasta el final fueron fuegos de artificio, ya que Cervelo y Theo Vos estaban ya afilando el cuchillo. El holandés llegó bien situado a la recta de meta y en cuanto apretó no tuvo mayores problemas para llegar destacado a la línea de meta.El ganador: «Contento con el triunfo, pero no con las piernas»
R. MENA
Pese a vencer a todos sus rivales de forma clara en la recta de llegada, Theo Bos insistió una y otra vez tras la finalización de la etapa que sus sensaciones seguían sin ser buenas. «Contento con el triunfo, pero no con las piernas», señaló. Y es que el holandés del Cervelo no pasó un buen día, aunque en los últimos metros supo apretar los dientes para superar a todos sus oponentes. «El domingo estuve en la París-Roubaix y no estoy totalmente recuperado. Tengo las piernas aún cansadas y además he tenido pequeños problemas de estomacales», aseguró el corredor.
El primer líder de la ronda castellano y leonesa confía en que la etapa que hoy concluirá en Carrión de los Condes pueda tener un desenlace similar. «Espero que se pueda llegar al esprint y poder estar fuerte para conseguir un nuevo triunfo. Hoy -ayer para el lector- he ido tranquilo y despacio durante gran parte de la jornada y sólo he tenido que trabajar en el último tramo», comentó el ciclista holandés.
Por lo que se pudo ver ayer en la avenida Reyes Católicos el compañero de Íñigo Cuesta volverá a ser en tierras palentinas el gran favorito para conseguir el triunfo si la etapa acaba con una llegada masiva. Pese a todos sus problemas demostró en Burgos que cuenta con una marcha más que el resto de los esprinters que están en carrera, por lo que su dominio sobre la ronda castellana se puede extender hasta la llegada de El Morredero.