FUTBOL
El Mirandés, incapaz de ganar contra 10
El conjunto rojillo se adelantó en dos ocasiones ante un Guijuelo en inferioridad desde el minuto 26. Iván Agustín anotó los goles locales
MIRANDÉS 2
GUIJUELO 2
Arandina CF: Iván Gómez; Garmendia (Candelas, min. 85), Raúl García, Lozano, De la Plata; Tato, Martín Tártara (Morgado, min. 73), Iván Agustín, Pablo; Randy (Rodellar, min. 59); y Haritz Mújika.
Guijuelo: Montero; Mangas, César, Juli Ferrer, Javi Casas; Silvano, Pedro (Leroy, min. 59); Eduardo Ubis (Ismael, min. 61), Iturralde, Carlos Rubén; y José Romero (Víctor Pereira, min. 80).
Árbitro: David Medie Jiménez (colegio catalán). Expulsó por doble amarilla al jugador visitante César en el minuto 26. Además, amonestó en el bando local a Garmendia, Pablo, Rodellar, Iván Gómez y Martín Tártara; y a los salmantinos Juli Ferrer e Iturralde.
Goles: 1-0, min. 24: Iván Agustín; 1-1, min. 35: Carlos Rubén; 2-1, min. 58: Iván Agustín, de penalti; 2-2, min. 65: José Romero, de penalti.
GUSTAVO CONDE / Miranda de Ebro
El Mirandés no logró pasar del empate en Anduva ante el Guijuelo. Después de adelantarse en el marcador por partida doble gracias a los goles de Iván Agustín y Carlos Rubén, los de Miranda se dejaron remontar por el equipo salmantino a pesar de jugar estos durante casi todo el encuentro con un hombre menos. Con el empate, los hombres de Julio Bañuelos permanecen en la zona templada de la tabla aunque, sin perder de vista a los equipos que acechan por detrás en la clasificación.
El partido comenzó con imprecisiones por parte del conjunto local, que el Guijuelo trató de aprovechar desde el pitido del colegiado. Antes de cumplirse el primer minuto de juego, Juli Ferrer enganchó un balón desde la frontal del área que se marchó desviado a la izquierda de Iván Gómez. Poco después, en un saque de falta de los salmantinos, Javi Casas quiso sorprender por encima al guardameta rojillo, aunque el catalán estuvo muy atento bajos los palos.
Con el paso del tiempo, el Mirandés se sacudió el dominio inicial chacinero. Iván Agustín avisó con un primer lanzamiento que intentó colocar en la portería de Montero, que atrapó sin problemas. Acto seguido, en un disparo de Tato sin aparente peligro, el esférico pegó en un defensor pero, incomprensiblemente, el cancerbero visitante no pudo atraparlo. En ese saque de esquina, el jugador riojano no perdonó en su segunda oportunidad, al aprovechar un rechace dentro del área (1-0).
Con el tanto, los hombres de Julio Bañuelos se animaron, buscando con más ahínco la sentencia del encuentro. Incluso, la contienda se puso de cara cuando, en el minuto 26, fue expulsado por doble cartulina amarilla uno de los centrales del Guijuelo, César. Sin embargo, el Guijuelo no bajó los brazos y consiguió el gol del empate en un balón que Carlos Rubén empaló desde 25 metros (1-1), regresando el nerviosismo a las gradas de Anduva.
Tras el paso por los vestuarios, el público congregado en el estadio no vio ninguna jugada destacable hasta que, en el minuto 57, Juli Ferrer derribó en el borde del área a Pablo. Iván Agustín se encargó del lanzamiento directo, marcando un gol que no pudo evitar Montero con su estirada (2-1). A partir de ese momento, el choque se revolucionó. Iván Gómez salvó sin querer un testarazo a bocajarro del autor del tanto chacinero.
En la siguiente acometida, Pablo tuvo la sentencia en sus botas. Después de regatear al portero visitante, se llenó de balón, lanzándolo por encima del larguero. Y para acrecentar más las lamentaciones por la gran ocasión perdida, el guardameta catalán del Mirandés cometió un claro penalti sobre Carlos Rubén que José Romero se encargó de transformar, devolviendo las tablas en el marcador (2-2).
Cuando sólo faltaban quince minutos para la conclusión, Haritz Mújika no pudo rematar solo un esférico interior de Pablo. En el saque de esquina posterior, el futbolista burgalés envió alto muy por encima de la meta del Guijuelo. El propio Pablo solicitó con insistencia penalti por manos de un defensor charro, que el árbitro no señaló al no apreciar ninguna infracción.
El Mirandés buscó el tanto de su permanencia en la categoría, pero los salmantinos también quisieron buscar las cosquillas locales gracias a rápidos contragolpes. Leroy ejecutó un lanzamiento lejano por encima del larguero, acabando el encuentro en el terreno de juego del equipo con superioridad numérica.