FÚTBOL SALA / Primera Nacional. Grupo II
El Juventud del Círculo se desinfla
El conjunto burgalés aguantó en la primera parte el asedio de Castro, fue mejor en el inicio de la reanudación, pero perdió fuelle conforme pasaron los minutos y acabó goleado
JUVENTUD DEL CÍRCULO 1
CASTRO URDIALES 5
Juventud del Círculo: Carranza, Alvar, José, Ercilla, Fer -equipo inicial-, César, Chicho, Marco, Tito, Miguel y Platy.
Castro Urdiales: Igor, Sergio, Aiert, Borja, David -equipo inicial-, Víctor, Israel, Mario, Miguel y Alberto.
Árbitros: Gómez Lobato y Macías Iglesias. Mostraron tarjeta amarilla a los locales Alvar, José y César, así como a los visitantes Miguel.
Goles: 1-0, min. 25: Alvar. 1-1, min. 31: David. 1-2, min. 33: Mario. 1-3, min. 36: Víctor. 1-4, min. 38: Borja. 1-5, min. 40: Aiert.
R. MENA / Burgos
El Juventud del Círculo debutó con derrota en una temporada que se prevé complicada para los de RaúlZamora.El conjunto burgalés dio la sensación de poder con un Castro Urdiales que llegaba al Carlos Serna como uno de los equipos a tener en cuenta en este grupo. Se puso por delante, dominó y tuvo ocasiones para aumentar su distancia, pero se fue desinflando con el paso de los minutos. Dos errores permitieron que el cuadro cántabro remontara y a partir de ahí los de casa se fueron difuminando y acabaron goleados por un rival que acabó dominando la situación a placer.
Fue un partido extraño en el que la pareja arbitral no estuvo inspirada, pero no influyó ni en el desenlace del partido ni en el marcador. En la primera mitad no hubo goles. Fue Castro el que llevó la iniciativa, mientras que el Juventud supo defenderse con orden. Los dos equipos lo dejaron todo para la reanudación en la que los de casa mostraron su mejor versión, así como su lado más negativo.
El choque comenzó con una buena ocasión para los cántabros y es que a los 12 segundos Borja mandaba el balón al larguero. Parecía el preludio de un choque intenso y con ocasiones, pero en el primer periodo se convirtió en todo lo contrario. Desde el principio los visitantes se hicieron con las riendas del choque, aunque el Juventud supo sufrir en las labores de contención.
La circulación de balón del conjunto castreño no era lo suficientemente veloz como para hacer daño a un bien plantado rival. Borja lo intentó desde lejos en dos ocasiones, pero se topó con dos buenas paradas de Carranza. El Juventud mostró las garras cuando la primera mitad llegaba a su fin, aunque no encontró portería en ninguno de sus intentos.
Se llegó al intermedio con todo por decidir, aunque en la reanudación pronto se pudo comprobar que el conjunto de Raúl Zamora había dado un paso hacia adelante. En el 23 avisó Ercilla con un disparo que se le fue por centímetros, poco después el mismo protagonista volvió a probar suerte con idéntico resultado, mientras que en el 25 Alvar estuvo también muy cerca del 1-0.
El Juventud se adelanta
Fue unos segundos después cuando el jugador burgalés se pudo desquitar del error anterior y hacer el 1-0. El Juventud del Círculo era mejor y tenía en su mano agrandar la diferencia, pero se encontró con su falta de puntería. Fer en el 28 estuvo cerca del segundo, pero no acertó. Posteriormente, Alvar, después de un pase de Platy, vio como su ocasión se iba al limbo, mientras que en una nueva contra el equipo burgalés metió el miedo en el cuerpo a Castro Urdiales.
Sin embargo, fue en una acción ofensiva local la que provocó el empate. Fer perdió un balón cuando el equipo estaba volcado y en una gran acción individual David ‘clavó’ el balón en la escuadra de Carranza.
Esta acción cambió el partido por completo. Puso nerviosos a los de casa, mientras que serenó y animó a su oponente. Un nuevo error propició el 1-2 dos minutos después y a partir de ahí el equipo burgalés fue cayendo como un castillo de naipes. Las riendas las tenía el Castro, mientras que el Juventud trataba de que volviera ese juego que le había permitido tener a su oponente contra las cuerdas, pero era incapaz de conseguirlo.
Tras el 1-3 (min. 36), Raúl Zamora optó por colocar a Chicho como portero jugador, pero en lugar de ser una solución se convirtió en la puntilla para el equipo de Burgos, que en dos nuevas pérdidas vio como el Castro le acababa goleando en un partido que había tenido en su mano.