BALONCESTO / Adecco LEB Oro
Autocid Ford ilusiona y se divierte
Fue superior a Girona y finiquitó el choque en tres cuarto. Tillman mostró sus virtudes ofensivas y el equipo funcionó como colectivo
AUTOCID FORD BURGOS 94
GIRONA FC 74
Autocid Ford Burgos: Raúl Mena (7), Alberto Miguel 5), Marcus Vinicius (19), Peter Lorant (13), Jerome Tillman (18) –equipo inicial-, Rai López (5), Micah Downs (11), Chus Castro (10), Manu Gómez (6), Albano Martínez (-) y Baldo (-).
Girona FC: Ortega (20), Navarro (12), Middleton (2), Rost (2), Canals (7) -equipo inicial-, Ordín (3), Pujols (3), Kedzo (3), Thiago Francisco (2) y Pino (13).
Arbitros: Bravo y Pérez. Eliminaron al jugador local Rai López por cinco faltas personales en el minuto 40.
Parciales: 30-19, 55-40 (descanso), 83-55 y 94-74 (final).
R. MENA / Burgos
Autocid despidió 2010, un año en el que ha dado un salto de calidad en muchos aspectos, con una victoria contundente. Los de casa se mostraron muy superiores a su oponente e hicieron un partido en el que tanto la grada como el equipo se divirtió. Había ganas de ver a los de Casadevall con la plantilla completa y no defraudaron. La defensa volvió a ser el sólido pilar sobre el que se asentó el juego burgalés. Aunque uno de los datos más importante es que la escuadra de la ribera del Arlanzón comenzó a funcionar como colectivo. Cada uno de sus miembros aportó su granito de arena y nadie olvida que ese fue uno de los grandes secretos del pasado curso.
Tillman debutó delante de su público y demostró que será importante en labores ofensivas. Es un pívot atípico y hay ocasiones en las que da la sensación de que el partido no va con él y que simplemente pasaba por allí. Pero su rapidez y buena muñeca le hacen ser un hombre complicado para las defensas.
El choque duró poco más de 25 minutos, lo que tardó Autocid en ‘convencer’ a Girona que se iba a ir de vacío de Burgos. El cuadro catalán se trató de aferrar al choque y utilizó todas las fórmulas posibles para hacer daño a un rival, que ayer fue inalcanzable. El cuadro local supo aprovechar el mayor poderío físico de sus hombres exteriores para meterles en la pintura y sacar de la cancha a su oponente. Autocid ilusionó a El Plantío y se supone que el margen de mejora del equipo es aún grande.
Las primeras diferencias fueron para los de casa y es que su rival comenzó espeso. Autocid hacía de la intensidad su mejor aliado y se ponía con un 6-0 que provocó la reacción de Girona. Al cuadro catalán le costó anotar tres minutos, pero en cuanto encontró el camino hacia el aro comenzó a mostrar su poderío ofensivo.
Pino, que entró nada más que Rost hizo la segunda, se convirtió en el brazo ejecutor de los visitantes. En un abrir y cerrar de ojos anotó 9 puntos, lo que equilibró el marcador. El empate llegó a 4:40 para el final del cuarto (13-13). A Autocid le costaba más atacar debido a la defensa zonal que planteaba su oponente y parecía que la paridad iba a ser la nota predominante.
Pero en cuanto los de casa digirieron la nueva situación defensiva de su oponente Girona volvió a verse superado. Vinicius hacía mucho daño, mientras que Mena también aportaba su granito de arena en ataque. Autocid era mejor y lo lograba apoyado en una buena defensa. La máxima llegó a falta de 32 segundos para finalizar la manga (28-17) y tras un intercambio de canastas la brecha se mantuvo al final del acto.
El inicio del segundo cuarto hacía indicar que el guión iba a ser el mismo por fortuna para Autocid, pero la dinámica pronto cambio. David Navarro tomó el mando de las operaciones y la diferencia comenzó a menguar. Un parcial de 0-7 dejó el marcador en 32-26, lo que obligó a Casadevall ha pedir tiempo muerto.
El equipo se recuperó y volvió a exhibir un buen nivel. Los azulones sabían que sus hombres exteriores eran superiores en situaciones cercanas al aro, por lo que trataban de llevar el choque a su terreno. Cuando lo conseguían Girona fruncía el ceño y el marcador se estiraba (40-31).
El poderío físico de los de casa era superior y lo aprovechaban. Una y otra vez llevaban el choque donde más les convenía y Girona aguantaba los envites a duras penas, aunque se aferraba al partido con uñas y dientes. Sabía que en cuanto flojeara el choque se podía romper. No obstante y pese al empeño catalán, se llegó al descanso con un marcador de 55-40, lo que dejaba claro qué equipo había sido el dominador.
Autocid no estaba dispuesto a dejarse escapar el partido y siguió pisando el acelerador en la reanudación. El choque pendía de un hilo y en un arreón podía saltar en pedazos a favor de los de casa. La diferencia se instalaba muy cercana a los 20 puntos (67-48), Tillman hacía mucho daño, mientras que Downs y Vinicius aprovechaban sus centímetros para martillear el aro gerundense desde la pintura.
A falta de 4:04 para el final del cuarto la diferencia era ya de 24 puntos (72-48). Los de casa arrollaban a un oponente que pese a todo no bajaba los brazos. Desde el banquillo se buscaban soluciones, aunque Casas no acababa de dar con la tecla adecuada.
La distancia no sólo no menguaba, sino que seguía aumentando (78-53). Autocid no aflojaba en defensa, así como el talento y los centímetros hacían el resto en ataque. el banquillo visitante pidió un tiempo muerto con el 81-53 (máxima hasta ese momento), aunque el roto parecía no tener solución para los de Gerona.
El Plantío disfrutaba, la grada celebraba una nueva victoria y eso que aún no había acabado el tercer cuarto. La bocina sonó con el 83-55. Mucho tenía que cambiar el choque para que los puntos no se quedaran en casa. El cuadro de Casadevall estaba lanzado y tocaba disfrutar.
El último cuarto sobró, ya que la intensidad decayó varios enteros. El pescado estaba vendido, lo que aprovechó Girona para maquillar el marcador y acabar el choque con otras sensaciones. Andreu Casadevall movió el banquillo y dio descanso a los más habituales para que todos tuvieran su minuto de gloria.