Fútbol / Segunda División B
La Muela frena al Mirandés
El conjunto rojillo dominó la mayor parte del encuentro y gozó de las mejores ocasiones de gol, pero no tuvo puntería en la definición
LA MUELA 1
CD MIRANDÉS 0
CLEMENTE PADILLA
La Muela: Zapa, Barreda, Bruna (Samuel, min. 56), Suárez, Camus (Hervias, min. 46), Mejía, Mainz (Moisés, min. 17), Royo, Miguel Fernández, Patri, Israel Llosa.
CD Mirandés: Wilfred, Garmendia, César Caneda, Borda, Raúl García (Corral, min. 76), Muneta, Agustín, Lambarri, Candelas (Ubis, min. 61), Alain (Tato, min. 68), Jony.
Árbitro: Gustavo Rebollo (colegio catalán). Amonestó a los locales Mainz, Camus y Moisés; y a los visitantes, Lambarri y Corral.
Goles: 1-0, min. 9: Mainz.
V. GONZALO / La Muela (Zaragoza)
El Mirandés vio ayer truncada su excelente racha a domicilio con una derrota por la mínima en el terreno de juego de La Muela. Los hombres de Juan Carlos Pouso recibieron un gol a los ocho minutos de juego y no supieron dar la vuelta al marcador. Unas veces la falta de definición y otras el viento impidieron a los burgaleses sacar un resultado positivo.
Muy imprecisos saltaron ambos equipos al Clemente Padilla zaragozano. Tanto aragoneses como castellanos cometían muchos errores debido al fuerte viento imperante en La Muela. Sin embargo, pronto iba a llegar el primer revés de la mañana para el cuadro rojillo. Mainz, muy atento dentro del área, recogió un centro medido y cabeceó ajustado al palo para subir el primer gol del partido al electrónico.
No todo eran buenas noticias para los aragoneses, pues pocos minutos después el propio Mainz se retiró del terreno de juego. El delantero local cayó en mala posición y tuvo que dejar el campo para dar entrada al incombustible Moisés García.
Tras el ímpetu inicial, el partido se embarulló con excesivos balonazos de los dos conjuntos. El conjunto mirandés no se encontraba cómodo en el partido, el aire en contra y las reducidas dimensiones del campo zaragozano impedían a los de Pouso elaborar ocasiones de gol.
En el minuto 35 de partido llegó la primera ocasión clara burgalesa. Una falta indirecta al borde del área fue ejecutada por Candelas y Zapa despejó el esférico con muchos apuros. En el tramo final de la primera parte el bloque castellano empezó a tomar la iniciativa del choque. El Mirandés, una vez superada una primera media hora de encuentro bastante floja, tomó la manija en el centro del campo. Candelas comenzó a distribuir con criterio y los castellanos mejoraron su imagen.
Alain, casi al borde del descanso, a punto estuvo de empatar el partido en dos jugadas casi calcadas. Primero encaró a Zapa en posición escorada y el guardameta aragonés despejó con acierto. Y a renglón seguido se llenó de balón y la defensa local acabó desbaratando el peligro.
Cuando tan solo habían transcurrido 10 minutos desde la reanudación, el conjunto local tuvo el segundo contratiempo de la mañana en forma de lesión. El lateral Bruna caía lesionado y Gori Silva se veía obligado a realizar el tercer y definitivo cambio cuando aún restaba más de media hora de partido.
Tras el paso por los vestuarios, Lambarri recuperó su mejor juego y comenzó a crear muchos problemas a la zaga local. El entrenador visitante, en apenas 15 minutos, decidió quemar todas sus naves. Ubis, Tato y Corral entraron en el terreno de juego sustituyendo a Candelas, Alain y Raúl García respectivamente. Los de Pouso llevaban todo el peso del encuentro. Los cambios visitantes dieron aire fresco al Mirandés y los castellanos arrinconaban progresivamente en su propio campo al equipo maño.
A pesar del dominio del balón visitante, los mirandeses no conseguían concretar en línea de tres cuartos. Borda e Iván Agustín no enlazaban con Lambarri y Ubis y los rojillos no podían concretar su dominio en goles. Ubis quien dispuso de la mejor ocasión burgalesa en todo el partido, sólo delante de Zaparaín y cuando ya se cantaba el gol en las gradas, envió el balón al palo de un buen cabezazo. A pesar de los nervios locales y el ímpetu visitante en los últimos minutos de partido, el marcador ya no se movió.