Fútbol / Copa del Rey
El Burgos dice adiós sin apenas presentarse
Fugaz fue el paso de los blanquinegros por el torneo del KO / Una nueva pifia defensiva hizo posible la victoria del Eibar en El Plantío
BURGOS CF 0
SD EIBAR 1
EL PLANTÍO
Burgos CF: Aitor Arasa, Urbano, José Rodríguez, Colina, Cristian Castells (Addison, min. 54), Maureta, Sergio Torres, Elías, Rufino, Espinosa (Yahvé, min. 54) y Lobera (Goku, min. 66).
SD Eibar: Zigor, Boveda, Espín, Iñigo Ros, Mainz (Altuna, min. 65), Arruabarrena (Aketxe, min. 39), Arroyo, Abaroa (Bingen, min. 86), Lombraña, Valín y Arregi.
Árbitro: Hermosilla Alaña (colegio riojano). Mostró cartulina amarilla a los locales Maureta y Yahvé. Expulsó por roja directa al visitante Aketxe (min. 90).
Goles: 0-1, min. 15: Arruabarrena.D. O. C. / Burgos
Más que fugaz fue el paso el Burgos CF por la Copa del Rey. El Eibar apeó ayer a los blanquinegros del torneo del KO en un partido en el que los armeros dejaron al descubierto las múltiples carencias defensivas y ofensivas de los locales en la primera mitad y en el que los de Bañuelos se rehicieron a base de coraje en la segunda, pero sin profundidad ni pegada. Un solitario tanto de Arruabarrena en una pifia de la zaga castellana tumbó las esperanzas de los de El Plantío en la primera ronda.
El técnico mirandés optó por reservar a varios de los titulares indiscutibles para el partido liguero del domingo frente al Sestao. Es el caso del meta Aurreko o los atacantes Addison, Goku o Yahvé.
Ello permitió el debut en partido oficial del joven cancerbero Aitor Arasa, así como la vuelta a la titularidad de Sergio Torres, lo que unido a la ausencia obligada por lesión de su efectivo más desequilibrante, Troiteiro (y de Gonzalo) se tradujo en un equipo inicial inédito hasta el momento.
A balón parado llegó la primera ocasión para los blanquinegros. Torres estrelló una falta en la barrera y Lobera echó el balón a las nubes tras el rechace. El balón era pertenencia casi exclusiva de los azulgrana, mucho mejor cualificada técnicamente para la posesión de un esférico que los locales preferían jugar siempre en largo.
En esta tesitura los eibarreses, que dispusieron a sus mejores efectivos de salida, no tardaron en volcar el partido hacia el campo del Burgos
A perro flaco todo son pulgas y un error garrafal en defensa, el enésimo desde que arrancara el nuevo proyecto, puso el partido cuesta arriba a los de El Plantío. Colina no se entendió con Aitor y en un balón franco para despejar peinó hacia atrás superando en plena salida a su cancerbero. Antes de que el balón cruzara mansamente la línea de gol llegó el ariete Arruabarrena para remachar a puerta vacía y hacer el 0-1.
Los blanquinegros trataron de reaccionar con una incursión de Lobera y Sergio Torres, que jugó de enganche, que concluyó con un remate de cabeza de Espinosa fuera en posición muy forzada. Un espejismo, pues los eibarreses aceptaron de buen grado el intento de estirar líneas de los locales para intentar sentenciar el duelo a la contra aprovechando la escandalosa lentitud de la zaga castellana.
Los problemas para los locales no llegaban por falta de actitud, sino de aptitud, por la manifiesta incapacidad de su línea medular para echar el balón al suelo y combinar con claridad con un completamente desasistido Rufino. Sin correr no se puede jugar a fútbol, pero sin saber jugar a fútbol correr no sirve de casi nada.
Con una capacidad de intimidación prácticamente nula por parte local el Eibar se defendía plácidamente en su campo y esperaba su oportunidad para matar el duelo.
La mejor noticia para el Burgos llegó en forma de sustitución del ariete Arruabarrena, que cedió su puesto a Aketxe por lesión.
Sergio Torres retrasó un poco su posición en los instantes finales y fue el único capaz de conectar con sus compañeros de ataque con cierta claridad.
Más agresivo y ambicioso saltó el Burgos en la segunda mitad, aunque una pérdida de balón de Sergio Torres en la medular permitió que los eibarreses llegaran con peligro a la meta de Aitor. Afortunadamente en esta ocasión Colina tapó bien a Aketxe, que disparó cruzado y detuvo bien el meta blanquinegro. Acto seguido fue Abaroa quien probó fortuna desde 25 metros con un chut que obligó al debutante cancerbero local a despejar a saque de esquina.
No le quedaba otra que arriesgar. Con más de 35 minutos por delante Bañuelos metió más pólvora en ataque dando entrada a Addison en el puesto del central Castells. Y Maureta retrasó su posición hasta el eje de la zaga, mientras que Yahvé se colocó en su demarcación habitual en la banda izquierda del ataque.
La respuesta armera llegó en un cabezazo de Aketxe tras un centro desde la izquierda que se marchó ligeramente desviado. El atrevimiento le estaba costando caro, pues acto seguido Lombraña, de fuerte derechazo, metió de nuevo en el cuerpo a la parroquia de El Plantío.
Tuvieron que pasar 63 minutos hasta que el Burgos CF realizara el primer remate a puerta del partido en un remate un tanto forzado de Addison a pase de Lobera desde la derecha. Esta acción animó a los blanquinegros, que poco después volvieron a probar a Zigor, en esta ocasión con un disparo cruzado de Rufino que no encontró los tres palos.
Colina dio emoción al choque al rematar ligeramente alto un centro desde la izquierda al segundo palo de Yahvé. Al menos había despertado de su letargo. La pareja Torres - Elías ofrecía más alternativas en la salida del balón y el Burgos fue capaz de encerrar al Eibar en su campo. Mucho corazón, pero poca eficacia y claridad.
Luego Rufino no llegó por centímetros a conectar con el esférico en un saque de esquina botado por Yahvé.
Como sucediera en el estreno liguero el Burgos terminó con tres delanteros (se sumó Colina), aunque el Eibar pudo sentenciar en un disparo raso y lejano de Valín que Aitor despejó a saque de esquina. Quiso, pero no pudo el Burgos.