FUTBOL / Segunda B
El Burgos CF toca fondo
Los blanquinegros pierden el norte ante la efectividad del Sestao / El cuadro local se mostró frágil, inseguro y sin convencimiento

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BURGOS CF 1
SESTAO RIVER 3
Burgos CF: Aurreko, Urbano, Carracedo, Colina, Castells (Goku, min. 51), Maureta, Sergio Torres, Elías, Yahvé (Lobera, min. 60), Addison y Rufino (Espinosa, min. 51).
Sestao River: Magunazelaia, Igor Cuesta, Lopéz de Muniain, Larrazabal, Josu, Izurza, Unai, Etxaniz (Óscar Martín, min. 65), Arranz (Ibon, min. 76), Arrizabalaga y Alain (Jon Manuel, min. 89).
Árbitro: Iglesias Villanueva. Amonestó a los locales Carracedo, Sergio Torres, Goku y Maureta.
Goles: 0-1, min. 22: Josu; 0-2, min. 26: Etxaniz, de penalti; 0-3, min. 46: Alain; 1-3, min. 80: Rubén Espinosa.
DIEGO ALMENDRES / Burgos
Más allá de la situación clasificatoria, el Burgos CF está instalado en una espiral muy peligrosa. La dinámica del conjunto blanquinegro no presagia nada bueno y cada semana las dudas pesan más. La ilusión del ascenso quedó atrás y en la conciencia del aficionado de El Plantío sólo cabe un planteamiento para afrontar el futuro y no es otro que apretarse los machos.
Después de tres jornadas disputadas y tras asimilar todas las sensaciones negativas acumuladas desde el arranque de pretemporada, sólo el gol de Troiteiro en Palencia ofrece un atisbo de luz en el oscuro túnel por el que transita el Burgos CF en su regreso a la Segunda División B. Ayer no estuvo el atacante manchego, único argumento ofensivo de peso. Sin la referencia del '10', Bañuelos apostó por Rufino y Addison en punta, con Sergio Torres situado en banda derecha. Sin embargo, la tarde no estaba para analizar pruebas porque el problema está en el fondo.
El Sestao aprovechó la zozobra para minar un poco más la delicada moral blanquinegra. El Burgos CF necesita mimos, continuidad en su juego y una racha positiva para asentar las bases de un mañana que no pinta bien, pero lo que plasma en el terreno de juego es, por momentos, descorazonador. Lejos de hallar alivio, los de Julio Bañuelos se encontraron con la peor situación posible, un 0-2 en el minuto 26 que obligaba a una proeza difícil de protagonizar.
El guión pudo ser muy diferente si en el minuto 15 el disparo de Maureta desde dentro del área hubiera acabado en la red en lugar de estrellarse en el travesaño. No es que los locales estuvieran ofreciendo su mejor versión en el arranque pero, al menos, el balance de daños era mínimo hasta que Josu enganchó un balón en la zona de tres cuartos para batir a Aurreko por la escuadra. Corría el minuto 22.
La menor chispa provoca un incendio de difícil extinción. De hecho, las llamas se propagan con velocidad. No hay respuesta en el terreno de juego como no la hubo en los despachos desde el 29 de mayo. Un problema que el Sestao se encargó de confirmar en el 26 con un contragolpe culminado con penalti de Carracedo tras 'picar' en el recorte del atacante en el vértice del área. Etxaniz volvió a superar a Aurreko y las alarmas dieron paso a la indignación en El Plantío.
El tiempo dirá si este proyecto tiene solución, pero ya no había remedio para un partido perdido con 65 minutos por delante. La situación obligaba a los de casa a apretar en el tramo final de un primer acto en el que el Sestao River se limitó a jugar a favor de corriente. Los de Bañuelos ganaron presencia en el campo rival, aunque el impulso aportado por la dignidad no se tradujo en ocasiones de gol. La estrategia y un disparo alto de Addison fueron los únicos recursos ofensivos mostrados por el Burgos antes del intermedio.
La segunda parte era un arma de doble filo para los castellanos. Era la ocasión para cimentar una mejoría clara en su juego, pero lo único que llegó fue el tercero de los sestaotarras en el primer minuto. Alain avanzó con toda la calma del mundo sin oposición blanquinegra hasta que encontró posición de disparo. El atacante verdinegro sólo tuvo que poner el balón ajustado al palo, un rejón de muerte para los intereses del Burgos.
Maquilla Espinosa
Hacía tiempo que la única consigna clara era morir con dignidad. Desnortado, el conjunto local se encontró con un Sestao afianzado en su planteamiento. A pesar de que el marcador martirizaba a los de Bañuelos, lo cierto es que el rival tampoco ofreció una clara sensación de superioridad. El Sestao se mostró como un equipo disciplinado y con las ideas claras, capaz de sacar petróleo de las carencias de un equipo burgalés que se lamió las heridas con el gol de Espinosa en el minuto 80 tras recibir un balón entre líneas.
Sin convicción, las carencias multiplican sus efectos. Mucho debe cambiar un Burgos inseguro en todas las facetas del juego. La preocupación ya es una compañera de viaje para el equipo blanquinegro y, realizada la apuesta en el palco, sólo queda buscar la solución en el terreno de juego. Lezama propondrá a los de Bañuelos una nueva oportunidad. Al fin y al cabo, sólo se han disputado tres partidos…