BALONCESTO / Copa de Castilla y León
El esfuerzo no es suficiente
Un Autocid mermado por las bajas mantiene hasta el final sus opciones de victoria ante un ACB / Los tiros libres (19/33) pesaron en el tramo final
BLANCOS DE RUEDA 67
AUTOCID FORD 60
Blancos de Rueda Valladolid: Diego García (2), Nacho Martín (18), Dumas (2), Robinson (17), Seawright (10) -quinteto inicial- Umeh (4), Uriz (2), Zamora (3), López (6), Touré (3), Txomin López (-).
Autocid Ford: Rafa Huertas (3), Dani López (5), Phillip (21), Tillman (17) , Shraeder (3) -quinteto inicial- Santidrián (-), Aguilar (-), Marcus Vinicius (11), Duarte (-), Antuña (-).
Árbitro: Carpallo, González y Pinela.
Eliminados: El jugador del Blancos de Rueda Touré.
Parciales: 13-18; 33-30 (descanso); 53-48 y 67-60 (final).
DIEGO ALMENDRES
Cayó derrotado, pero lo hizo ofreciendo las mejores sensaciones posibles en las peores circunstancias. El Blancos de Rueda de Valladolid apartó del camino a un Autocid que se sobrepuso a las ausencias para optar al éxito hasta el último minuto. La derrota, lejos de trastocar los planes de Casadevall, reafirma las virtudes de un bloque que disfrutó de la primera gran tarde de Darren Phillip.
Autocid hizo un esfuerzo meritorio para superar los contratiempos encontrados. Por mucho que el Blancos de Rueda ni siquiera haya completado sus movimientos en el mercado de fichajes, el cuadro pucelano estaba obligado a demostrar su condición de equipo ACB frente a los ayer naranjas.
La situación era compleja para el equipo de Andreu Casadevall. Las bajas de Castro, Albano, Kedzo y Ortega dejaban un panorama desolador en el banquillo burgalés, con sólo siete piezas disponibles de la primera plantilla. Por ello, el técnico echó mano de los jóvenes Santidrián y Duarte (sus apariciones fueron testimoniales) y del jugador 'prestado' por el Basket Burgos 2002, Alberto Antuña.
Las circunstancias llevaron al cuadro de El Plantío a caminar por el alambre desde el comienzo, aunque las sensaciones generales fueron positivas. El cansancio hizo mella con el paso de los minutos y el 19/33 en el tiro libre evidenció esa falta de frescura a medida que avanzaba el choque.
Autocid supo imponer su mayor feeling con el ritmo de competición en el primer cuarto. Phillip comenzó a demostrar que será un jugador clave en la presente temporada y sus ocho puntos conseguidos en el primer cuarto catapultaron a los naranjas. Los tiros abiertos de los interiores fueron un recurso a explotar y la fluidez en los movimientos ofensivos abrieron las primeras brechas en el marcador (8-13).
Por parte pucelana, el ex burgalesista Diego García quiso asumir el protagonismo, pero fue Robinson el que se encargó de meter a los morados en el partido (12-13) ante un Autocid capaz de reconducir a tiempo su situación con el 13-18.
El primer paso estaba completado, pero aún quedaba un largo camino por delante. Autocid apostó por una zona bombardeada a las primeras de cambio con dos triples pucelanos. Desmoronado el plan defensivo, la tercera personal de Phillip encendió las primeras luces de alarma. Marcus Vinicius tuvo que hacer un esfuerzo extra como falso interior en los minutos de más agobio y Autocid se mantuvo a flote.
El brasileño acudió de nuevo al rescate de un equipo capaz de aguantar el primer tirón (23-23), aunque obligado a competir en los últimos minutos antes del descanso con tres bases en pista. Tillman entendió el mensaje y dio un paso al frente para llevar a la orilla a los de Casadevall en el intermedio (33-30).
El regreso de Phillip devolvió el aplomo al juego naranja. El rendimiento defensivo y la aportación de los dos interiores permitieron a los burgaleses hacerse de nuevo con la delantera (37-39), si bien el Blancos de Rueda sólo necesitaba encadenar dos chispazos para poner en aprietos al Autocid.
Así, dos triples de Martín marcaron el principio del fin de las esperanzas. Los burgaleses necesitaban exprimir al máximo sus condiciones para seguir en pie, mientras el rival siempre encontraba la respuesta adecuada. La ventaja ya era morada y no la perdería hasta el final.
Entrado el último periodo, el 57-50 no auguraba nada bueno para el Autocid. Con todo, los errores en los tiros libres causaron tanto daño como el adversario en una fase del partido en la que los de Casadevall hicieron la goma una y otra vez (57-55). Tuvo su última opción el cuadro de El Plantío, pero Robinson cogió las riendas de la situación en los últimos cinco minutos y sentenció un encuentro que Autocid se negó a entregar hasta el 62-59. El acierto exterior morado puso la puntilla.