FUTBOL SALA / Segunda División B
El Hotel Ciudad de Burgos pierde a la ruleta rusa
Los blanquinegros gozan de claras ocasiones para encarrilar el choque antes del descanso y rozaron el empate a falta de dos minutos tras el 1-4
HOTEL CIUDAD BURGOS 3
CASPE 6
Hotel Ciudad de Burgos: Iván, Fernando Pascual, Diego Encinar, Rodri Encinar, Ramón -equipo inicial- Cerdá, David Llorente, Del Val y Carranza.
Caspe: Santiago, Rubén, Javier, Luis, Iván -equipo inicial- Sergio, Jaime, Miguel y Comas.
Árbitros: Celador y Navarro (Salamanca).
Tarjetas: Amonestaron a los locales Fernando Pascual, Diego Encinar, Ramón y Carranza y los visitantes Iván y Miguel.
Goles: 0-1, min. 23: Rubén; 0-2, min. 23: Javier; 1-2, min. 29: Ramón; 1-3, min. 35: Jaime; 1-4, min. 36: Jaime; 2-4, min. 37: David Llorente; 3-4, min. 38: David Llorente; 3-5, min. 39: Iván, doble penalti; 3-6, min. 40: Jaime.
DIEGO ALMENDRES / Burgos
El Hotel Ciudad de Burgos ya sabe cómo se las gastan los rivales en la recién estrenada Segunda División B del fútbol sala nacional. El cuadro blanquinegro tuvo en su mano la posibilidad de comenzar con buen pie la temporada, pero el Caspe supo explotar al máximo sus bazas y hacer suyo cada detalle de un partido marcado por la igualdad.
El castellano es un bloque reconocible, sin apenas caras nuevas en su estructura. Hizo muchas cosas bien para llevarse los puntos en juego, pero la falta de definición en los momentos clave pasó factura a los de casa. El Caspe se dedicó a seguir punto a punto su planteamiento, con la capacidad de golpear dos veces cada vez que atacaba la línea de flotación blanquinegra.
La primera parte pudo cambiar el destino de un encuentro vivo hasta el último segundo. De hecho, el marcador registraba un 0-0 al descanso que abría el interrogante del desenlace. El Hotel Ciudad de Burgos nunca se rindió y fue capaz de recortar un 1-4 hasta el 3-4 antes de que un doble penalti y un último tanto sobre la bocina aumentaran el nivel de un castigo desproporcionado.
Lo intentó el cuadro de Ramón Herreros 'Chino', pero no encontró el camino del gol. El inicio fue prometedor y sendas ocasiones metieron a los locales en partido, aunque el bullicio pronto quedó minimizado con la pausa impuesta por el Caspe. Poco a poco, el cuadro rojillo se hizo con la posesión de la pelota y, si bien apenas creaba peligro, sí transmitía cierta comodidad.
Con todo, las mejores ocasiones fueron burgalesas. Rodri lo intentó primero de falta directa y, después, con un lanzamiento a bocajarro detenido por Santiago. Cierto es que el Caspe también pudo adelantarse con un doble penalti detenido por el debutante Carranza, pero el Hotel Ciudad de Burgos aún protagonizó dos acercamientos peligrosos. Fernando Pascual no acertó con la portería en un balón muerto antes de que una gran jugada colectiva no encontrara la recompensa del gol.
Todo cambió en la segunda parte. El cuadro visitante apretó las tuercas a los burgaleses en la presión y, tras un primer aviso, una recuperación en la salida del juego local dio paso al 0-1.
El HCB acusó el varapalo. Tanto que en la jugada siguiente el Caspe amplió su ventaja y el partido entró en una dimensión muy compleja para los de Chino. Intentó reaccionar el equipo local y, tras un arrebato de orgullo, optó por la paciencia para dar la vuelta a la situación.
Ramón recortó distancias a 11 para el final y a partir de ese momento todo pudo pasar. Ambos equipos perdieron el control de la pelota y el choque se rompió.
En esta constante ida y vuelta de ocasiones, la balanza finalmente se decantó en favor de los aragoneses. De nuevo, las desgracias llegaron de dos en dos y sendos contragolpes en apenas un minuto de juego dejaron el envite casi sentenciado (1-4).
Restaban cuatro minutos para el final y el HCB echó el resto con la figura del portero-jugador. La apuesta encontró respuesta en la cancha y dos remates de David Llorente en boca de gol metieron a los locales en partido con 1:50 por delante (3-4).
Pudo el '4' lograr el empate, pero en la acción decisiva forzó demasiado y los árbitros decretaron falta en ataque del jugador burgalés. El conjunto castellano ya sumaba cinco faltas y el Caspe sentenció desde el doble penalti. Con el 3-5 el último minuto se presentaba como un trámite resuelto con un tanto sin portero de Jaime sobre la bocina. Para el HCB, eso ya era lo de menos.