>FÚTBOL / Segunda División B. Grupo II
La Ponferradina hurga en la herida blanquinegra
El conjunto blanquinegro jugó desde el minuto 3 en inferioridad numérica por la expulsión de Aurreko / El partido se acabó en esa jugada

-
SD PONFERRADINA 4
BURGOS CF 0
SD Ponferradina: Orlando Quintana; Alcaide, Samuel, Alán Baró (David Malo m.45), Sergio Rodríguez; Jonathan Ruiz, Carlos Ruiz (Borja Sánchez m.51); Acorán, Mateo (Isaías m.51), Yuri y Javi Navarro.
Burgos CF: Aurreko; Urbano, Colina, Gonzalo (José Rodríguez, min. 45), Jon Carracedo; Troiteiro (Aitor, min. 5), Maureta, Elías, Sergio Torres; Addison A (Castells, min. 51) y Rufino.
Árbitro: Arturo Díaz Álvarez (Galicia). Amarillas al local Borja Sánchez y a los visitantes Maureta y Addison y expulsó con roja directa a Aurreko en el minuto 3
Goles: 1-0, min. 4: Yuri, de penalti. 2-0, min. 19: Jonathan. 3-0, min. 31: Yuri 31. 4-0, min. 48: Jonathan.Ponferrada
La era Álvarez Tomé comenzó con una goleada en contra, con el mayor castigo que ha recibido el Burgos CF esta temporada. Las circunstancias volvieron a dar la espalda al conjunto blanquinegro demasiado pronto, aunque también volvió a demostrar que es un equipo débil, endeble en labores defensivas y que tampoco hace daño a su oponente.
El encuentro estuvo condicionado por la inexplicable expulsión de Mikel Aurreko en el minuto 3, que además supuso el penalti que permitió abrir el marcador a los del Bierzo. Fue ahí donde el partido se acabó. El Burgos CF, un equipo tocado psicológicamente y en plena dinámica negativa, nunca pudo ni supo reponerse del mazazo. Ante estas circunstancias los del Bierzo aprovecharon para zarandear a los blanquinegros sobre todo en el primer tiempo, en la reanudación levantaron el pie.
Y es que el conjunto de la ribera del Arlanzón se las vio con un aspirante a todo, con un equipo que tiene talento tanto individual como colectivo y que no se quiso ensañar con el cuadro burgalés, que acabó el partido como un equipo menor achicando agua y deseando que llegara el final.
No fue el mejor día para comprobar si la mano de Álvarez Tomé había surtido cierto efecto en el equipo, aunque hubo fases del choque en las que los blanquinegros se mostraron muy erráticos. Volvieron a tropezar en la misma piedra y a mostrar una enorme debilidad. Tenían enfrente al que para Tomé es el mejor equipo del grupo y les pasó por encima.
El equipo es último y cada vez ve más lejos los puestos de salvación. Está a 7 puntos de la promoción y a 8 de la permanencia, por lo que ni tan siquiera venciendo dos partidos consecutivos saldría del hoyo. El panorama es preocupante y el trabajo diario parece la única receta para tratar de reflotar un barco que por el momento hace aguas por demasiados sitios. El próximo rival que visita El Plantío es el Mirandés, líder del grupo y al que nadie ha sido capaz de hacer un gol en el campeonato liguero.
Tomé optó por meter a los tres medios centro juntos, aunque con Maureta escorado a la banda derecha, mientras que Troiteiro empezó en la izquierda, con Addison de enganche y Rufino por primera vez en esta temporada en el once inicial. Aunque esta disposición duró poco, ya que tras la expulsión de Aurreko, Troiteiro fue el sacrificado y Addison pasó al carril zurdo del centro del campo.
El primer susto llegó en el minuto 3, en el que Acorán aprovechó un nuevo despiste defensivo para plantarse solo ante Aurreko, aunque el guardameta le ganó la partida. A renglón seguido el partido se fracturó cuando en un saque de esquina Aurreko acabó expulsado y la Ponferradina dispuso de un penalti para ponerse por delante en el marcador. Yuri no desaprovechó la oportunidad y batió al recién entrado Aitor Arasa.
A las primeras de cambio el choque estaba ya muy cuesta arriba. El Burgos iba por debajo en el marcador y además tenía un jugador menos sobre el terreno de juego. El Burgos CF estaba al borde del KO y es que en el 10 estuvo a punto de recibir otro gol, aunque en esta ocasión Yuri no aprovechó el error de Urbano.
Álvarez Tomé se desesperaba, el equipo estaba al borde del KO, sufría en la estrategia, el balón le duraba en su poder un suspiro, a lo que había que añadir que tenía enfrente a un gran oponente. O el encuentro cambiaba de forma radical o al Burgos CF se le iba a hacer muy largo.
Los ánimos se fueron calmando y la Ponferradina pareció levantar el pie del acelerador, aunque en el minuto 20 llegó el segundo zarpazo de los bercianos. Mateo entró desde atrás rompió la defensa blanquinegra y Jonathan empujó a la red para hacer el segundo. El partido parecía visto para sentencia y el objetivo burgalés no era otro que acabar el choque de la forma más decorosa posible.
El Burgos seguía sin estar a gusto sobre el terreno de juego y sufría en cada embestida de los leoneses. Se mostraba como un equipo débil, endeble y la Ponferradina se volvió a aprovechar de ellos a la media hora de juego. De esta forma Javi Navarro burló la vigilancia de su par y puso un pase medido a Yuri, que volvió a fusilar a Aitor Arasa.
Poco más sucedió sobre el césped de El Toralín hasta el descanso. El conjunto del Bierzo se tomó un respiro y los burgalesistas lo agradecieron y es que daba la sensación de que si la escuadra blanquiazul se lo proponía podía hacer un tremendo roto a un adversario tocado desde los primeros compases del choque.
La reanudación no pudo comenzar peor y es que en el 48 llegaba el cuarto de los de León. Con el Burgos CF herido de muerte y sin argumentos para hacer frente a un oponente superior, la Ponferradina no quiso hacer sangre y se limitó a controlar el partido. Por su parte los burgalesistas trataron de caer con decoro y de evitar que el marcador siguiera engordando. Respiraron cuando oyeron el final.