BALONMANO
El Villa de Aranda ya sabe ganar a domicilio
ALCOBENDAS 25
VILLA DE ARANDA 30
Alcobendas: Delgado (0), Castaño (6), Beret (1), Prieto (5), Rubén Sánchez (1), Liébana (2), Kramarz (4) - equipo inicial -. También jugaron Donderis (p.s.) (0), Mellado (1), Nico López (0), Catalina (2), Iglesias (0), Gimeno (3).
Villa de Aranda: Sanz (0), Diego Camino (8, 2p), Rasero (1), Ferro (5), Bozalongo (3), Iker Antonio (5), Barba (3) - equipo inicial-. También jugaron Marzocchini (0), Llopis (1), Alberto Camino (2), Ros (2).
Árbitros: Fraile Muñoz y Peris Orts (colegio valenciano). Exclusiones a Rubén Sánchez (2), Catalina, Kramarz; Diego Camino (2), Rasero, Bozalongo (2), Barba.
Parciales: 4-3; 6-5 ; 7-9; 11-13; 13-14; 15-19 (descanso); 15-21; 18-23; 19-26; 19-28; 21-28; 25-30 (final).
Alcobendas
El Villa de Aranda logró una contundente victoria en Alcobendas. El cuadro burgalés se impuso por 25-30 en un partido en el que cimentó en su defensa la consecución de los dos puntos. El conjunto de Juan Antonio Moreno aguantó los primeros veinte minutos de fuerza del Alcobendas y luego se dedicó a contemporizar.
El Villa de Aranda salió un poco dormido al pabellón, ralentizando en demasía sus ataques. Eso lo aprovechó el equipo local para colocarse por delante. Tras ese comienzo nada alentador para los castellanos, los hombres de Moreno se fajaron en defensa y remontaron gracias a los goles de Ferro (2-3, min. 3). Los jugadores burgaleses no encontraban facilidad en la circulación de balón ya que la defensa 6:0 era muy pegajosa. Aún así, Ferro volvía a empatar a 6 en el minuto 10.
Una exclusión del madrileño Catalina, unido al acierto de Barba, daba la máxima ventaja a los foráneos (7-9, min.14). Castaño, en un nuevo contragolpe eléctrico, empataba el partido con su quinto gol (13-13, min. 23), pero Antonio ponía al Villa de Aranda un gol arriba.
La tensión se podía cortar en el Pabellón de los Sueños. Un gol de Rasero y otro de Diego Camino daba tres goles de ventaja a los arandinos a tres minutos de llegar al descanso (13-17), al que se llegó con el 15-19.
La segunda parte comenzó con ambos porteros parando los primeros ataques madrileños. Aún así, los arandinos se venían arriba gracias al 15-21. El cansancio empezaba a hacer mella en el Alcobendas que era incapaz de marcar. El Villa de Aranda controlaba el partido con relativa comodidad y la puntería local también empezaba a desaparecer, por lo que la diferencia se fue a los 8 goles a falta de tan sólo 13 minutos por delante (19-27).
Los últimos compases sirvieron para que Moreno diera minutos a los jugadores menos habituales. El Alcobendas se había atascado en ataque y cosechaba más de diez minutos sin anotar. Poco importaba ese detalle, puesto que la victoria ya era burgalesa.