Fútbol / Tercera División Grupo VIII
Erik rescata un punto in extremis
El Cajacírculo Bupolsa firma tablas frente al Almazán gracias a un tanto en el minuto 88 / Los blanquinegros fueron dominadores territoriales de la contienda, pero carecen de pegada en el área
CAJACÍRCULO BUPOLSA 1
ALMAZÁN 1
EL PLANTÍO
Cajacírculo Bupolsa: Iván, Saúl, Jaime, Jairo, Medrano, Mota (Juli, min. 87), Dava (Turzo, min. 62), José Vega, Guti, Zurdo (Erik, min. 84) y Óscar.
Almazán: Heredia, Márquez (D. Valle, min. 22), D. Martín, Marcos, Gonzalo, Gabi, Adrián, Bachi, Roberto (Abel, min. 80), Mouco (Martín, min. 46) y De Miguel.
Árbitro: Gijón Peñas (colegio vallisoletano). Mostró amarillas al local Mota y a los visitantes De Miguel, Gabi, Valle, Marcos.
Goles: 0-1, min. 48: De Miguel (penalti); 1-1, min. 88: Erik.
D. O. C. / Burgos
Erik salvó un punto para el Cajacírculo Bupolsa en el último suspiro. El jugador blanquinegro puso las tablas en el marcador con un tanto en el minuto 88 que equilibró la contienda frente al Almazán. Los burgaleses fueron dueños territoriales de la contienda, pero carecen de contundencia en el área contraria, por lo que sufren en exceso para plasmar su superioridad sobre el campo en el electrónico.
El combinado blanquinegro dejó bien a las claras desde el pitido inicial que sólo la victoria le valía frente a un rival directo. De salida supo imponer su ley en la parcela ancha, aunque le faltaba profundidad.
Mientras los sorianos, bien pertrechados en cambio propio, buscaban sus opciones en veloces transiciones, sobre todo por banda derecha. Del Almazán fue la primera oportunidad de peligro del choque en un disparo del lateral diestro Márquez desde 25 metros que se fue envenenando y obligó a Iván a despejar a saque de esquina in extremis.
Pero los blanquinegros no perdieron la compostura por este susto y siguieron a lo suyo, triangulando con paciencia y criterio en busca de un agujero en la defensa soriana.
Su primer disparo a puerta fue un derechazo de José Vega desde la banda derecha que despejó a saque de esquina con palomita incluida el cancerbero visitante.
Los de Álvaro Gaona seguían teniendo el control territorial de la situación, aunque se mostraba muy romo en los últimos metros. José Vega, en el 34, lo volvió a intentar tras una larga jugada del ataque burgalés que concluyó con un remate a la media vuelta que no encontró los tres palos.
Pero al borde del descanso fue el Almazán quien pudo adelantarse en el marcador a la salida de un saque de esquina. Adrián se encontró con un balón muerto en el punto de penalti que remató de volea por el centro sin demasiados problemas para Iván.
El paso por los vestuarios sentó fatal al Cajacírculo. No habían transcurrido ni dos minutos de juego de la reanudación cuando los sorianos dispusieron de una doble ocasión que terminó en el 0-1. Primero con un disparo de Bachi desde la frontal que repelió la zaga local. Luego el balón cayó a los pies de Marcos, que de volea volvió a intentarlo, encontrándose esta vez con la mano del centrocampista local Mota. El árbitro no lo dudó un instante y Gonzalo de Miguel no falló desde los 11 metros con un disparo duro y pegado a la base del poste.
La respuesta local llegó en un disparo lejano de los burgaleses que Guti rozó en boca de gol y obligó a Heredia a lucirse para despejar a córner. El saque de esquina fue rematado en el primer palo por Óscar desviado.
Y acto seguido le faltó de nuevo pólvora en un barullo en el área salmantina en el que trataron de rematar José Vega, Óscar y luego Guti, pero el balón se marchó mansamente fuera.
Una gran combinación en el 60 entre José Vega y Guti, que hicieron una bonita pared en la frontal permitió al primero plantarse solo ante Heredia, pero el disparo del habilidoso centrocampista local lo detuvo bien el meta soriano.
Los sorianos, que apenas se prodigaron en ataque en este periodo, pusieron a prueba a Iván en el 77 con una volea desde la corona del área que repelió bien el guardameta burgalés junto a la escuadra.
Y con el tiempo reglamentado a punto de concluir los blanquinegros encontraron la recompensa a su insistencia en una acción a balón parado que peinó Juli y Erik, en el segundo palo, envió al fondo de las mallas. Y todavía tuvo tiempo Erik de hacer el segundo, aunque en esta ocasión se topó con Heredia.