BALONCESTO / EBA
El ataque castiga al Miguel Antonio Robleda
El cuadro rojillo paga caro su falta de acierto ante el aro de un Torrelavega que controló el choque
MA ROBLEDA 49
SAB TORRELAVEGA 64
Miguel Antonio Robleda: Antuña (4), Lozano (4), Arnáiz (3), Gómez (7), Tobar (13) -quinteto inicial- Rodríguez (4), Roy (7), Liparteliani (4), Temiño (3), Valles (-), Toledo (-), Antón (-).
SAB Torrelavega: Teja (3), León (10), Díaz (7), Fernández (2), Díez (7) -quinteto inicial- Martínez (6) Torralbo (-), Jenaro (6), Galofre (23).
Arbitros: Rodríguez y Pérez. Sin eliminados.
Parciales: 10-22; 25-32 (descanso); 41-49 y 49-64 (final).
Burgos
Deberá esperar, al menos, una semana más el Miguel Antonio Robleda para estrenar su casillero de victorias en la Liga EBA de baloncesto. Si el Askatuak superó a los rojillos en el debut, tampoco les fueron mejor las cosas en el estreno ante su afición. El SAB Torrelavega aplicó su mayor veteranía y regularidad en la pista para pescar en El Plantío.
El equipo dirigido por Miguel Ángel Segura pagó muy caro su desacierto ofensivo. Necesita el cuadro castellano mostrar un nivel óptimo de efectividad para sacar provecho de las oportunidades. En esta ocasión, los lanzamientos abiertos fueron una losa para los rojillos, aunque tampoco el juego interior encontró el mejor camino a explotar.
Además, la escuadra cántabra se apoyó en su mejor inicio de partido para encarrilar la tarde. El 10-22 de salida puso muy cuesta arriba el encuentro para los burgaleses, obligados a reaccionar cuanto antes. La defensa sí salió en auxilio del Miguel Antonio Robleda, pero no fue suficiente. El rebote fue otro de los grandes aliados del Basket Burgos 2002, un aspecto positivo para el futuro.
Así, a pesar de que el ataque estuvo lejos del nivel deseado, los locales no perdieron la cara a un partido en el que llegaron a situarse a cinco puntos de su adversario. El arreón final protagonizado por el SAB Torrelavega fue decisivo para la suerte de un partido controlado de principio a fin por los cántabros.