BALONCESTO / Liga Femenina
El Jopisa necesita un esfuerzo extra
La inesperada victoria del Obenasa frente al Rivas cambia el decorado en la lucha por la permanencia / Las burgalesas buscan tranquilidad a costa de La Seu d’Urgell -20,30 horas-
DIEGO ALMENDRES / Burgos
El Jopisa dispone de siete balas en el cargador para sellar su permanencia en la elite del baloncesto femenino español. Las seis victorias que acumula el equipo burgalés hasta el momento, el calendario favorable y el average sellado ante los rivales directos son razones suficientes para pensar en el éxito virtual de la misión. Sin embargo, las de Richi González no quieren emociones añadidas en el tramo final de temporada y la visita de La Seu d’Urgell a El Plantío -20,45 horas- adquiere una relevancia mayor de la esperada después del inesperado triunfo conseguido ayer por el Obenasa frente al Rivas. El panorama cambia.
Castellanas y catalanas volverán a encontrarse en uno de los duelos clásicos del baloncesto femenino español. Rivales en mil y una batallas, el conjunto ilerdense se mueve como pez en el agua en el actual orden jerárquico de la categoría. La Seu llega a Burgos con la única misión de mantener el buen tono mostrado hasta el momento, sin presión extra en su particular quehacer.
Sobre el papel, el rival cuenta con arsenal suficiente como para hacerse con la victoria en El Plantío, pero el Jopisa ya demostró en la primera vuelta que puede competir de tú a tú. De hecho, sólo el descalabro en el último cuarto de un partido que tenía en la mano privó a las blanquirrojas del triunfo en suelo catalán.
La atención en la nave burgalesa se centra en el estado físico de dos jugadoras importantes en el esquema como son Tanya Bröring y Rachell Allison. Ambas se lesionaron en el último partido disputado en Valencia, aunque es la pívot americana la que preocupa al cuerpo técnico. Las molestias que sufre en la rodilla provocarán que su presencia en pista sea un interrogante hasta última hora, mientras la escolta holandesa mejora del esguince de tobillo que arrastra.Sigue en la edición impresa