El Correo de Burgos

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Demasiado para el Autocares Bayo

El Ademar pasa por encima del conjunto burgalés en un partido sin historia /Los burgaleses ya cedían por ocho goles al descanso / La descalificación de Díaz acabó con su resistencia

Burgos

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REALEADEMAR    35

AUTOCARESBAYOVA    21

Reale Ademar de León: Asanin, Goñi (2), Castro (5), Carou (1), Nantes (5, 2 de penalti), Borges (9, 1 de penalti), Golubovic (3), - equipo inicial - Malumbres, Piñeiro (1), Carrillo (2), Vranjes, Vrazalic (2), López (1), Molina, Cabanas (3)

Autocares Bayo Villa de Aranda:  Javier Díaz, Rasero (2), Gañarul (1), Garza (1), Plaza (5), Iker Antonio (2), Cirac (3) - equipo inicial - González Garrido (1), Sladic (1), Camino (1), Amerigo, Corcera (1),  Alberto Martín (2)

Árbitros: Manuel Casado Fernández y Manuel Vera Ávila. Excluyeron a Carou, Piñeiro y Castro. Descalificación directa Javi Díaz, minuto 22

Parciales cada 5 minutos:  (3-0) (4-3) (7-6) (11-6) (15-8) (18-10) -descanso- (20-13) (22-15) (25-17) (29-17) (32-17) (35-21) -final-.

 

MIGUELÁNGELGONZÁLEZ/ León

El Villa de Aranda Autocares Bayo sufrió una contundente derrota en un partido en el que siempre fue a remolque y donde solo pudo plantar cara al Ademar en el primer cuarto de hora. A partir de ahí, el cuadro marista tiró de calidad para romper el choque y convertirlo en un envite aburrido y sin ritmo.

Mucho temía Magí Serra la habitual salida en tromba de un Ademar que, a pesar de sus últimos malos resultados, suele entrar en cancha espoleado por una afición que sabe cómo llevar a su equipo en volandas. En efecto, así fue. El Ademar salió volcado sobre la portería de Javi Díaz, eso sí, con más voluntad que acierto. El cuadro de Manolo Cadenas se mostró demasiado impreciso, precipitado y ansioso.  En especial el brasileño Raúl Nantes, incapaz de anotar a pesar de lanzar seis intentos sobre la portería de Díaz.

Al Villa de Aranda le bastó con aguantar esta embestida, la primera oleada de los locales, para empatar el partido a base de calma y saber hacer. Eran dos equipos contrapuestos, un Ademar que atacaba a la velocidad del rayo con defensas duras, al límite de la legalidad y ataques rápidos casi siempre buscando la contra. Los de Serra, por su parte, maduraban la jugada, buscaban el hueco para encontrar las fisuras en una defensa demasiado bisoña.

Sin embargo, el paso de los minutos dejó a un Ademar más concentrado y metido en el partido, un bloquear capaz de romper el partido con un parcial 5-0. El equipo marista ajustó su defensa y a partir de ahí todo fue rodado. El cuadro arandino sufría para mantenerse con vida y no entregar la cuchara. Por más que lo intentasen, la suerte parecía decidida y el Ademar con muy poco estaba poniendo mucha tierra de por medio.  Era muy difícil luchar frente a un Felipe Borges que ponía el pabellón en pie con cada una de sus acciones. Por si fuera poco, la descalificación directa del portero titular del Autocares Bayo fue una losa imposible de levantar para los suyos. Todo se ponía en contra en un partido que había nacido de cara.-más información en la edición impresa-

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