El Correo de Burgos

BALONCESTO / Liga Femenina

Este Jopisa se merece un aplauso

Barre a Bembibre, suma su tercera victoria consecutiva y alcanza en cuatro partidos el ecuador del camino que conduce a la permanencia. Un nuevo ejercicio defensivo impecable forzó 30 pérdidas del rival / Las de Ortega afrontan la fase dura del calendario libres de presión

Burgos

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JOPISA 73

BEMBIBRE 42

Jopisa Ciudad de Burgos

: Berta Chumillas (8), Itziar Llobet (-), Regina Gómez (7), Rachel Allison (22) y Laura Gil (12) –quinteto inicial- Blanca Marcos (8), Anna Gómez (7), Aitana Cuevas (6) y Ángela Alonso (3).

Bembibre:

Brown (-), Miller (17), López (4), Vivas (10), Alonso (2) –quinteto inicial- Sánchez (7), Montenegro (-), Tudanca (-), Buch (2).

Árbitros:

Pérez y García.

Eliminadas:

No hubo

Parciales:

20-12; 40-24 (descanso); 56-38 y 73-42 (final).

DIEGO ALMENDRES / Burgos

Este Jopisa no engaña. Se muestra tal y como. Noble, entregado de corazón a la causa y convencido del esfuerzo que realiza cada segundo, el bloque blanquirrojo gana y hace disfrutar. Con tres victorias en cuatro partidos, el cuadro de Ortega alcanza el ecuador del camino que conduce a la salvación con la satisfacción de hacer bien su trabajo, asentado en una situación inmejorable para pelear con sus rivales directos. Ayer, borró del mapa a Bembibre y afronta la fase más exigente del calendario libre de presión. No se puede pedir más al primer mes de curso.

Las burgalesas acusaron los nervios de inicio. La precipitación provocaba pérdidas y errores en lanzamientos cómodos, único momento aprovechado por Bembibre para crecer desde el triple (2-6). Fue la única concesión de un bloque burgalés que comenzó a carburar de la mano de Rachel Allison e impulsado por la defensa. El ejercicio colectivo es retaguardia tan admirable como efectivo, resumido en las 30 pérdidas del adversario.

La americana se sacó de la manga 10 puntos consecutivos transformados en una pista de despegue. El Jopisa soltó lastre y jugó al baloncesto. Una vez más, la sincronización defensiva asfixió al rival y las castellanas crecieron a medida que cada presión sacaba el fruto deseado. En transición o dividiendo la zona como cuchillo en mantequilla, el equipo de Miguel Ángel Ortega avanzaba con paso firme.

Un 18-5 de parcial ponía a las blanquirrojas en la senda correcta (20-11). La carga de personales de Brown restaba un peón clave a las visitantes y sólo había dos aspectos que escapaban del control local: las faltas de Berta Chumillas y el poderío físico de Miller.

La interior leonesa mantuvo a las suyas a flote cuando se intuía la escapada definitiva burgalesa. Reservadas la mencionada Chumillas y Allison, el Jopisa tardó en reajustar sus automatismos ofensivos. Bembibre luchaba por no perder la cara al partido y se sintió más cómodo en aro propio. No fue suficiente para asustar a las de casa, guiadas por una Anna Gómez segura en un nuevo momento de atasco. La valenciana superó la barrera de los 10 puntos (31-18) y las blanquiazules no tenían muy claro cuál era el camino a seguir. Si entraban en el ritmo burgalés, caían en el error. Si contemporizaban, quedaban atrapadas en la red presionante del adversario. El Jopisa, a lo suyo, llegó al intermedio con un nuevo tope favorable (40-24).

La maquinaria de Ortega necesita ganar revoluciones y los arranques no son fáciles. Bembibre debía aprovechar cada descuido local, pero se encontró con un 4-0 en el inicio de tercer cuarto que fijaba los 20 de ventaja (44-24). Unicamente la falta de puntería desde el triple, la ausencia de Laura Gil en labores anotadoras y la acumulación de personales tanto de la murciana como de Chumillas alteraban la tranquilidad de un Jopisa que se dejó llevar por la aportación de Allison.

Tampoco los tiros libres ayudaron a un equipo burgalés obligado a apagar el foco de rebelión protagonizado por el cuadro berciano. Un 0-8 castigaba la relajación blanquirroja en defensa con el 50-38, pero el toque de atención, lejos de suponer un problema, despertó a un Jopisa estabilizado con el 56-38 del final de acto.

Necesita el combinado local los puntos ‘gratis’ para evolucionar en el partido. Le va la marcha a un equipo que se siente cómodo con el ritmo bajo control. Por eso, no puede ceder un metro de terreno de conquistado. Sólo un cuarto separaba a las de Ortega de un éxito que ya no se podía escapar.

Bembibre había agotado su último cartucho, fuegos de artificio ante la seguridad mostrada por las de El Plantío. Zanjada la cuestión de la victoria, Laura Gil selló el 64-40 a 5:23 para el final. Por tercer partido consecutivo, el Jopisa no sólo había alcanzado el objetivo sin sufrimiento. Además, tenía en su mano asegurarse el bonus del average particular.

El sprint final fue un paseo. Las bercianas se quedaron en 4 puntos y Gil se las apañó para recuperar sensaciones. La fiesta había comenzado y la guinda llevaba el nombre de Ángela Alonso con el triple que ponía el definitivo 73-42 en el electrónico. El cielo. Definitivamente, este Jopisa merece, además de apoyo, un aplauso.

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