Fútbol / Copa del Rey 2013
Chasco de Primera
El Burgos se ahoga en la orilla tras dejarse el alma para intentar dar la vuelta al tempranero tanto del Nástic de penalti
D. O. C./ BurgosSe dejó la piel en el terreno de juego. Pero no fue suficiente. El Burgos CF remó con una voluntad férrea para dar la vuelta al tempranero tanto del Nàstic, pero no estuvo acertado en la definición y terminó ahogándose en la orilla diciendo adiós a su sueño copero. Cayó con las botas puestas el cuadro blanquinegro, que hizo méritos en la segunda mitad para haber logrado el pase a la siguiente ronda.Arkaitz, hasta en tres ocasiones, y Gallardo, sobre la bocina, pudieron obrar un milagro que se resistió a los de Calderé en su duelo ante un conjunto catalán que dejó patentes muy buenas maneras en la primera mitad, pero que se dedicó únicamente a defender su mínima renta en la reanudación.Muchas eran las esperanzas que el combinado burgalés había depositado en el torneo del KO. Tanto en lo deportivo como en lo económico. Y es que muy suculento era el premio de pasar a los 1/16 de final, donde el ganador se vería las caras contra uno de los equipos de Primera inmersos en competición europea (Barça, Madrid, Atlético de Madrid y Real Sociedad; Valencia, Sevilla y Betis). Con tal botín en juego y la esperanza de hacer historia Calderé alineó de salida a la inmensa mayoría de los jugadores que vienen actuando regularmente en Liga, con las novedades principales en la punta del ataque de Yurrebaso y Pacheta. Era el día clave para hacer algo grande y así lo entendió desde el principio la afición que se dio cita en buen número en El Plantío y que hizo salir incluso a los suyos tras la derrota para agradecerles su entrega. De diez.Los blanquinegros tenían una consigna clara. Frente a un rival del talento del Nàstic todas las precauciones defensivas eran pocas. Había que limitar al máximo las pérdidas de balón en la zona de creación para evitar las llegadas de su oponente. Por eso salió más resguardado que de costumbre y cedió la iniciativa a los catalanes, que avisaron muy pronto con un zapatazo de David Rocha desde la frontal que se marchó lamiendo el larguero.Y tras el amago, el mazazo. Un error de ajuste en la zaga local permitió una rápida transición de los tarraconenses por banda derecha. Alex Ruiz titubeó en la salida y cuando lo hizo arrolló en su salida a Querol. El colegiado no lo dudó un instante y Marcos fue el encargado de transformar la pena máxima para hacer subir el 0-1 al luminoso. La eliminatoria se ponía muy pronto cuesta arriba, pero quedaban 80 minutos por delante. Los de Calderé echaron mano de su casta habitual para reponerse del golpe y se sacudieron la presión a la que le sometía el Nàstic. Maureta, en dos ocasiones, se encontró sendos balones rechazados por la defensa en el área chica en una falta lateral botada por Carralero, pero no pudo empujar el balón al fondo de las mallas. El Burgos tomó las riendas del duelo, en parte porque los catalanes, que se encontraban muy cómodos, dieron un paso atrás. A base de empuje se presentaron con asiduidad pero sin demasiada mordiente en el área de los catalanes. Sin embargo, los visitantes seguían llegando con mucho peligro en sus acciones a la contra. En una de ellas Rocha, esta vez con la zurda, obligó a Alex Ruiz a emplearse a fondo para despejar a córner de puños en el minuto 20.Más información en edición impresa