El Correo de Burgos

BALONCESTO / Adecco LEB Oro

Autocid Ford mide el riesgo

Mejora en defensa tras un pésimo arranque para controlar a un correoso Peñas Huesca / Una vez más, los azulones guardan el brillo para otra ocasión

Burgos

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PEÑAS HUESCA    69

AUTOCID FORD    75

Peñas Huesca: Costa (10), Washburn (8), Johnson (5), Oriola (15), Romero (7) -quinteto inicial- Múgica (8), Grigonis (5), Gatell (6).

Autocid Ford: Sàbat (10), Jeff Xavier (14), Peña (6), Coppenrath (5), Jorge García (7) -quinteto inicial- Olmos (4), Aguilar (5), Ortega (16), Maresch (8).

Árbitros: Vázquez y Zamora.

Eliminados: No hubo.

Parciales: 26-19; 44-40 (descanso); 60-63 y 69-75 (final).

DIEGO ALMENDRES

Una vez más, Autocid Ford guardó el brillo para otra ocasión. Le cuesta al conjunto azulón mostrar su mejor versión en este arranque de campaña y ayer se amparó en su mejoría defensiva tras un pésimo inicio para controlar el ímpetu de un correoso Peñas Huesca.

Era una lucha de estilos y los de Casadevall cayeron en el guión soñado por el adversario. Una vez más, los altibajos jugaron una mala pasada a un Autocid Ford a remolque de su rival en un primer cuarto para olvidar. Huesca impuso el juego que más le convenía y los azulones estaban obligados a asentarse cuanto antes para evitar males mayores.

Lo pasaron mal los de Casadevall en el inicio. Los aragoneses quisieron correr y Autocid les facilitó la labor con un mal balance defensivo que favorecía las rápidas transiciones. Cómodo en ataque, el Peñas se dejó llevar por la corriente positiva para sumar en cada visita a la zona de un conjunto burgalés sin continuidad ni soluciones contundentes.

Además, la desconexión azulona y el deseo verde creó otro problema en el rebote defensivo. Demasiadas circunstancias en contra para un Autocid que mediado el cuarto inaugural ya cedía por 16-10. Oriola hizo mucho daño a los visitantes, amparados en las acciones aisladas de Jeff Xavier y Antonio Peña cerca de canasta.

Necesitaba respuestas la escuadra de El Plantío y las obtuvo en el banquillo. La entrada de Pep Ortega dio mayor solidez al conjunto y la batuta de Juan Aguilar aportó calma a la circulación de balón. Ello, unido a los cambios defensivos y a una mejora en la actitud colectiva permitieron a los de Burgos mejorar en sus prestaciones.

Autocid tocó fondo con el 23-12 y a partir de ese momento el bloque mejoró paso a paso. Sólo la rápida carga de personales en el segundo cuarto y las canastas afortunadas del rival al límite de la posesión frenaron la reacción burgalesa. Pep Ortega aupó a los suyos, pero necesitaba ayuda en la parcela anotadora. A cinco minutos para el descanso el marcador reflejaba un tranquilizar 32-30, si bien Autocid falló con el estoque para dar la vuelta a la situación definitivamente.

Y es que Huesca tenía muy claro que debía castigar cada error castellano para mantener el partido en los parámetros deseados. Un 5-0 daba un respiro a los oscenses, pero un chispazo de Sàbat y una canasta de Pep Ortega permitió a los de Casadevall igualar a 40. Parecía que el objetivo fijado para el intermedio estaba sellado, pero los de Quim Costa nunca se salieron del guión para llegar con ventaja a la segunda parte.

Lo peor de esa fase ya había pasado. Con la situación defensiva bajo control, Autocid suspiraba por soltar lastre en aro contrario y navegar con mayor soltura en sus posesiones. El inicio de tercer cuarto fue alentador y con el 49-49 los de Casadevall podían permitirse pensar con más calma.

Por fin, los azulones se pusieron por delante gracias a un tiro libre de Coppenrath cuando restaban 6:30 para el final del periodo (49-50). Sin estridencias, pero firme en su propósito a largo plazo, Autocid comenzaba a sentirse más cómodo a medida que Huesca se quedaba sin recursos en el arsenal. Los de Costa se aferraban a sus opciones, cada vez más remotas porque se topaban con un Autocid sólido en retaguardia.

Los visitantes cocinaban su éxito a fuego lento, por mucho que el marcador dejara abierto el interrogante debido a la escasa renta mantenida. Aguilar, ya con dos bases en pista, firmó el primer aviso de escapada con el 55-59 antes de que los locales quemaran las que parecían eran sus últimas naves.

No en vano, Autocid pegó el estirón en el arranque del cuarto periodo. La defensa y las buenas transiciones fueron suficientes para escaparse con el 60-70 y disfrutar de una tendencia que invitaba a pensar en una pronta sentencia.

Sin embargo, el partido aún no había terminado. A 6:30 del final los burgaleses tenían el partido bajo control, pero el desesperado ímpetu verde pudo dar al traste con el trabajo realizado hasta ese momento.

Autocid entró en un agujero negro ofensivo y los de Costa se ganaron el derecho a soñar. Los visitantes abusaron del lanzamiento exterior, perdieron la paciencia y vieron cómo su rival se acercó hasta el 69-73 a falta de un minuto.

Los locales desperdiciaron la ocasión de apretar aún más el marcador ante un Autocid que tuvo la virtud de no descomponerse. Maresch añadió más picante tras fallar desde la personal, pero el Peñas se quedó sin recorrido para culminar la remontada ante un equipo burgalés que da por buena su trayectoria en la clasificación.

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