BALONMANO / Copa del Rey. Segunda ronda
El Top Ribera sigue adelante
El conjunto de la capital de la Ribera se impuso de forma clara al Pozoblanco en un partido en el que siempre estuvo por delante
POZOBLANCO 25
TOP RIBERA 35
Pozoblanco: Sincich, Nacho del Castillo, Adrián Santamaría (2), Ángel Povedano (3), Julián Portero (3), Alberto Requena (7, 3p) y Alonso (4) -siete inicial- Mathieu (1), Paco Bustos (2) Y Agus Casado (3).
Top Ribera Villa de Aranda: Richi Amérigo, Álvaro Cabanas (7, 3p), Emilio Esteban (4), Diego Camino (5, 1p), Juli, Sladic (4) y Sergio Vallés (4) -siete inicial-, Martín Doldan (4), Markel Beltza (1), Juanlu Moyano (5), Tito, Bicho y Miguelón (1).
Arbitros: García Mosquera y Vinagre Vázquez, de Galicia y Extremadura, respectivamente. Excluyeron a los locales Ángel Povedano (2), Agus Casado y Julián Portero; y a los visitantes Martín Doldán (2), Tito, Markel Beltza, Sergio Vallés, Juanlu Moyano y Sladic. Roja descalificante al visitante Markel Beltza.
Parciales cada cinco minutos: 2-4, 4-8, 5-9, 8-11, 10-14, 13-17 (descanso), 16-20, 19-24, 22-27, 23-31, 23-33 y 25-35 (final).
Pozoblanco (Córdoba)
El Top Ribera Villa de Aranda está ya en la tercera ronda de la Copa del Rey.Se deshizo sin problemas del Pozoblanco, un equipo que se mostró voluntarioso durante todo el encuentro, pero que nunca pudo estar a la altura de los burgaleses.Desde el inicio, el equipo de la capital de la Ribera cogió el mando en el marcador y lo mantuvo hasta el final.Siempre gozó de cómodas rentas que le permitieron dosificar el esfuerzo y pensar en el Anaitasuna. El único punto negro del choque fue la expulsión de Beltza en el transcurso de la segunda mitad.
El Top Ribera comenzó el partido muy centrado. No quería que su oponente entrara en el partido y se creyera que tenía opciones de pelear por el pase.Sin embargo, mediado el primer período, los locales aprovecharon una racha de cinco minutos sin marcar del equipo burgalés para ponerse a tres (6-9). Todo volvió a la normalidad posteriormente y al descanso los visitantes mandaban por cuatro tantos (13-17), aunque se vieron mermados numéricamente en el inicio de la segunda con la roja que vio Beltza. A pesar de ello, el equipo arandino no se vino abajo y el Pozoblanco fue incapaz de meterse en el partido en esos instantes. De hecho, en el minuto 50, la ventaja del Villa de Aranda llegó a los ocho goles (23-31).
El encuentro estaba roto y sólo un milagro podía evitar que los arandinos no se llevaran el choque. El Pozoblanco no bajaba los brazos, aunque la diferencia seguía creciendo. Al equipo cordobés le sirvió de poco la defensa individual en los compases finales ya que la renta visitante aumentó hasta los diez goles a falta de cinco minutos. Una diferencia que se mantuvo hasta el final del encuentro (25-35) y con el que el Villa de Aranda superó la eliminatoria copera de forma cómoda.