BALONCESTO ADAPTADO / División de Honor
El Servigest se topa con el Cai
La capacidad anotadora de las referencias rojillas y la acumulación de faltas personales evitaron que el equipo local optara a la victoria
SERVIGEST 57
CAI ZARAGOZA 73
Servigest: Manu (14), Cruz (-), Álvaro (1), Jorge (8), Gavira (14), -cinco inicial- Helder (2), Marcio (16), Angel (-), Dani (-), Sopeña (-), Barreda (2) y Jimena (-).
Cai Zaragoza: Torfi (23), Hernández (24), Vargas (9), De Horta (4), Maldonado (3) -cinco inicial- Laviña (2), Anaya (4), Tejada (-), Escuder (4) y Fuentes (-)
Arbitros: Carnero (Alava) y Varela (Burgos). Eliminados Álvaro (min. 32), Manu (min. 36) y Gavira (min. 40) por el Servigest
Burgos
La primera victoria de la temporada del Servigest tendrá que esperar. El Cai Zaragoza se mostró como un equipo muy solvente en su paso por el Talamillo y volvió a presentar su candidatura a equipo revelación del curso.
Con todo, los aficionados locales vieron a un Servigest mejorado. Los pupilos de César Huarte tuvieron rachas de juego en las que veían aro con cierta facilidad circunstancia que, unida a la velocidad maña, favoreció que de inicio se desarrollara un partido de ida y vuelta (22-26).
Los ataques se impusieron a las defensas y el intercambio se mantuvo en el segundo cuarto a pesar de que el ritmo bajara su intensidad. Los burgaleses llegaron al descanso con sus opciones de victoria intactas con el 32-38 del luminoso, si bien la carga de personales condicionaba al equipo azul. En este sentido destacaban las cuatro faltas de Manu, un aspecto que se presentaba importante.
De esta forma, el momento decisivo del choque llegó en el tercer cuarto, cuando un parcial de 3-13 catapultó al Cai de Zaragoza. El marcador mostraba un 39-55 difícil de superar para los pupilos de César Huarte. Torfi, ex jugador castellano, y Hernández hicieron mucho daño al anotar 14 puntos entre los dos, muy bien secundados por el resto del equipo maño.
El Cai de Zaragoza mostró una gran seguridad en sus acciones ofensivas, la cual contrastaba con los errores no forzados cometidos en el bando local. Ya en los últimos diez minutos, y tras afianzar el combinado rojillo su máxima diferencia (45-61 a falta de siete minutos), los burgaleses echaron el resto.
Los jugadores locales adelantaron su defensa guiados por el empuje de Jorge Iglesias para situarse con el 57-64 a falta de dos minutos. Ese gran esfuerzo y el efecto de la acumulación de las faltas personales pasaron un alto precio. Ello, unidos a nuevas pérdidas y tiros forzados aliviaron al rival para sentenciar el encuentro con un contundente parcial definitivo de 0-8.
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