Fútbol / Segunda División B
El Burgos dice adiós a sus fantasmas
Los blanquinegros ponen punto final a su negativa dinámica a domicilio en Vigo, donde doblegan por la mínima al Celta B / Un tanto en propia meta de un defensor celeste tras un centro de Dani Guillén dio los tres puntos a los castellanos
M. FERREIRO / Vigo
Por fin. El Burgos CF ha despedido a sus fantasmas y ha roto el maleficio que le perseguía como visitante. Un centro de Dani Guillén que acabó en el fondo de la portería de Rubén Blanco tras rebotar en el defensor celeste David Goldar decidió un partido en el que el Celta B controló la posesión de la pelota y generó más ocasiones de gol. El combinado blanquinegro rompe su negativa dinámica fuera de El Plantío (acumulaba 5 derrotas consecutivas). El Burgos CF se mostró sólido en defensa y buscó sus opciones al contragolpe. Era el plan establecido sobre el papel. Y salió a la perfección.
La derrota supone la cuarta jornada consecutiva sin ganar para el filial vigués, mientras que los burgaleses ponen con la victoria el punto final a la sorprendente racha que mantenían desde la sexta jornada liguera, ganando todos sus partidos como locales pero perdiendo todos en los que actuaron como visitantes.
El inicio del encuentro confirmó lo que se esperaba a priori. El equipo de David de Dios salía con la intención de tener la pelota y mandar en el partido. El conjunto de Ramón María Calderé, por su parte, estaba bien posicionado sobre el campo de Barreiro, sin conceder espacios a su rival aprovechando también las reducidas dimensiones del terreno de juego.
Esperaba su momento. El Burgos, además, repetía prácticamente el once inicial que sólo siete días atrás había superado al Compostela (3-1), aunque con la introducción de una variación táctica para intentar hacerse más rocoso en el centro del campo y mejorar de este modo su rendimiento defensivo, sobre todo en los primeros compases de la contienda.
Por ello, Calderé optó en esta ocasión por introducir un trivote en el centro del campo, con Moke y Sergio Torres en la medular y Cerrajería unos metros por delante (con lo que Gabri tuvo que esperar su oportunidad en el banquillo).
En el Celta B, Goldar volvía al centro de la defensa tras recuperarse de su lesión, desplazando a Soto al lateral diestro, y Javi Rey como enganche.
Tuvieron que pasar casi 15 minutos para ver la primera aproximación con cierto peligro del partido. Y cayó del bando visitante, mucho más profundo cada vez que tenía el balón. Abdón Prats, un incordio constante para la defensa local, peinó un envío largo para la llegada de Carralero, que recortó muy bien a Goldar pero se encontró con un Soto muy oportuno para evitar su remate.
Los papeles se invirtieron poco después, cuando fue Carralero el que cedió para que ariete balear probase suerte con un tiro demasiado cruzado.
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