>FÚTBOL / Segunda División
Caneda rescata un punto en el 88
El conjunto burgalés logra el empate en un partido en el que siempre estuvo a remolque y en el que le costó crear juego / Un gol del Real Murcia en el 15 mediatizó el resto del encuentro
CD MIRANDÉS 1
REAL MURCIA 1
CD Mirandés: Dani Jiménez, Malón, Koikili, Caneda, Corral, Iván Agustín, Nagore, Iriome, Ríos (Díaz de Cerio, min. 56), Igor Martínez (Docal, min. 75) y Goiria (Muñiz, min. 54).
Real Murcia: Casto, Álex Martínez, Truyols, Molinero, Eddy, Wellington (Saúl, min. 66), Dos Santos, Acciari, Kike García (Albiol, min. 83), Tete (Bautista, min. 73) y Dorca.
Árbitro: Figueroa Vázquez (colegio andaluz). Mostró cartulina amarilla a los locales Iriome y Caneda, así como al visitante Truyols.
Goles: 0-1, min. 15: Tete. 1-1, min. 88: César Caneda.
R. MENA / Miranda de Ebro
Un Mirandés espeso, atascado, con mucha voluntad y muy poco fútbol salvó un punto en los últimos compases del choque ante el Real Murcia. Los de casa no hicieron un buen partido, aunque nunca se entregaron, lo que les sirvió para sumar por lo menos un punto. Las ideas escasearon en el bando burgalés ante un oponente que tuvo siempre las ideas más claras.
Un gol pimentonero al cuarto de hora en su primera aproximación condicionó el choque. Los visitantes dejaron las riendas a los de casa y las carencias rojillas quedaron al descubierto. Al equipo castellano le costó crear y en los últimos metros estuvo obtuso. Las ocasiones escasearon para ambos contendientes, aunque fueron los de Murcia los que transmitieron mejores sensaciones.
El Mirandés no acaba de carburar y definitivamente deberá estar más pendiente de los rivales que ve por el retrovisor que de los que le anteceden. Ayer su adversario hizo un buen trabajo de contención, estuvo siempre bien situado sobre el campo y a los locales les costó horrores llegar con criterio.
La marea rojilla comienza a impacientarse y ayer volvió a mostrar su enfado. Al equipo le falta fútbol y encajar un gol a las primeras de cambio comienza a convertirse en una peligrosa costumbre. El equipo necesita reaccionar y ayer se volvió a demostrar que las ganas no son suficientes en una categoría como la Segunda División.
Por lo menos, el Mirandés cumplió con el primero de los retos que se había marcado para este encuentro. Comenzó intenso, mejor que su oponente, e inauguró el apartado de ocasiones con un disparo de Ríos en el minuto 7 que repelió Casto. Poco después Iván Agustín peinó un saque de esquina que también acabó en las manos de Casto. El juego era muy directo por parte de ambos contendientes, aunque eran los de casa los que llevaban las riendas en este comienzo.-MÁS INFORMACIÓN EN LA EDICIÓN IMPRESA-