El Correo de Burgos

BALONCESTO / Adecco LEB Oro

Un paso atrás muy inoportuno

Autocid cede en un nuevo duelo directo ante un Leyma Coruña consistente y sólido en los momentos decisivos / Un buen arranque y el gran esfuerzo no fueron suficiente para vencer

Burgos

Creado:

Actualizado:

AUTOCID FORD    78

LEYMA CORUÑA    85

Autocid Ford: Albert Sàbat (10), Jeff Xavier (13), Romà Bas (7), Pep Ortega (22), Sergio Olmos (8) -quinteto inicial- Juan Aguilar (2), Antonio Peña (11), Anton Maresch (5).

Leyma Coruña: Mario Cabanas (7), Ángel Hernández (9), Samuel Haanpaa (7), Jason Cain (4), Chus Castro (10) -quinteto inicial- Robin Amoke (18), Sean Ogirri (15), Javi Lucas (7), Óscar Herrero (8).

Árbitros: López y Morales.

Eliminados: No hubo.

Parciales: 23-22; 35-40 (descanso); 60-64 y 78-85 (final).

DIEGO ALMENDRES / Burgos

En la carrera de fondo por el ascenso deportivo a ACB, Autocid deberá acostumbrarse a salvar de una vez por todas los duelos directos, por muy complicadas que sean las circunstancias que rodeen al envite de turno. Falló ante Breogán, falló ante Palencia y falló ayer frente a un Leyma Coruña consistente, sólido y lanzado en su empeño por dejar en la cuneta a los grandes favoritos.

Fue un paso atrás en un momento inoportuno y con Milosevic como espectador de lujo en la banda, mientras el proyecto suspira por la necesaria rotación. Esta rocambolesca situación es un lujo que el club no se puede permitir en esta Liga.

Sin Coppenrath ni el montenegrino, el cuadro local miraba de reojo la Copa Príncipe como premio añadido a la confirmación de su mejoría como bloque. Quizá ayer el equipo dejó al descubierto algunos de sus defectos, pero el esfuerzo del colectivo mereció mejor suerte hasta perder la concentración víctima de la frustración en los minutos finales.

Y eso que de inicio se vio una nueva explosión de las mejores virtudes del equipo. Autocid gustó y se gustó en el arranque ante un Leyma Coruña superado en ese tramo por el ímpetu azulón. Los de casa brillaron en la transición, estuvieron acertados en los lanzamientos lejanos y dividieron la zona rival para encontrar posiciones cómodas. Todos anotaban, todos tenían las ideas claras. Demasiado sencillo para un equipo visitante caracterizado por su dificultad.

El 12-4 obligó al técnico visitante a recomponer a sus filas si no quería despedirse del partido a las primeras de cambio. La entrada de Amoke y Ogirri fue oxígeno para los naranjas, quienes se hicieron con el control del juego desde ese momento. Fue el inicio de los problemas, por mucho que la diferencia alcanzara un tope de 9 puntos.

La defensa zonal del Leyma Coruña frenó por momentos el ataque burgalés hasta congelarlo. Los visitantes subieron la intensidad y encontraron el visto bueno de una pareja arbitral que señaló la primera falta en defensa de los gallegos a 2:19 para el descanso. Ahora no había acierto, ni lucidez, ni chispa.

Los pupilos de Díaz eran mucho más dinámicos y, para colmo, las posesiones completadas con buena circulación de balón morían en al aro. Nadie daba con la respuesta y la iniciativa ya era de un Leyma cada vez más cómodo. El 25-27 corroboraba las malas sensaciones acumuladas para un Autocid obligado, además, a reservar a Olmos al sumar demasiado pronto su segunda personal de la noche.

Las buenas noticias se contaban con los dedos de las manos. Al menos, los hombres de Casadevall impidieron la escapada de un adversario al que todo le salía bien. También en aro azulón, donde dominó el rebote en el segundo cuarto. Donde no alcanzó el buen hacer colectivo, llegó un Ogirri de nuevo brillante en su visita a El Plantío. Los minutos pasaban y en el intermedio el balance de daños reflejaba una desventaja de cinco puntos (35-40), muestra del mal trago pasado por los de casa.

Era necesario encontrar la pócima para romper el entramado zonal de un Leyma Coruña al que nadie iba a apartar de su planteamiento. De momento, el cuadro local se centró en cambiar el ritmo del partido y lo consiguió a trompicones, pero lo consiguió al fin y al cabo.

Pepe Ortega apareció en escena y la defensa ganó revoluciones para trabajar con intensidad tanto las líneas de pase como la presión sobre la pelota. Los visitantes sobrevivieron con canastas afortunadas y al límite de la posesión, pero el capitán tenía otros planes.

El catalán sumó 14 puntos en el tercer cuarto y Autocid culminó la remontada con un 7-0 sanador. El 47-46 era un buen punto de arranque, pero aún quedaba un mundo por jugarse en un partido de ida y vuelta. Y es que el marcador no fue justo para un cuadro local castigado con dos triples consecutivos de un adversario liderado por el potente Amoke cerca del aro.

Leyma Coruña salió airoso de un intercambio de golpes doloroso para los de Casadevall. Si el envite estaba abocado a decidirse en los pequeños detalles, parecía que los naranjas tendrían las de ganar en el último cuarto del envite.

Fue una bella e intensa batalla en la que Autocid propuso ante un rival que siempre vio la luz al final del túnel. En el momento delicado, el cuadro visitante tomaba aire y dificultaba aún más la tarea. Cada alegría duraba un suspiro, como el 69-68 transformado en el 69-78 a 3:03, la línea roja. El fin.

Pintaban bastos para un equipo burgalés que perdió el rumbo y el partido. Coruña fue más constante y se llevó el premio ayudado por una antideportiva absurda de Jeff Xavier en el último intento por enderezar una noche condenada al desastre.

tracking