FUTBOL / Segunda División B
Un adiós con una perfecta escenificación
Ramón María Calderé, junto a Juan Carlos Barriocanal, confirmó su salida del Burgos en una comparecencia repleta de halagos y buenas palabras
Ramón María Calderé confirmó ayer su decisión de poner fin a su periplo en el banquillo blanquinegro por motivos «personales y deportivos». Lo esperado. Sin embargo, el acto en el que se desarrolló la despedida del técnico catalán fue mucho más moderado de lo que cabía esperar. Sentados frente a los medios de comunicación (también estuvieron presentes la plantilla y el resto del cuerpo técnico, quienes quisieron apoyar a su entrenador), Juan Carlos Barriocanal, presidente del club, y el técnico de Tarragona, intercambiaron halagos y buenas palabras en cada una de sus intervenciones. El discurso de ambos estuvo repleto de agradecimientos y no hubo reproches de ningún tipo, pese a que Ramón María Calderé reconoció que en estas dos temporadas ha habido diferencias entre ambos «en lo personal y en los emocional, pero nunca en lo deportivo».
Fue una despedida perfectamente escenificada. La que quería el club y Juan Carlos Barriocanal, enemigo confeso de los malos rollos. El presidente pretendía evitar que el siempre impulsivo Calderé pudiera salirse del guión, por lo que propuso este acto conjunto cuando conoció la intención del técnico de anunciar públicamente su salida. Todo salió según lo esperado y la armonía reinó en la comparecencia.
Los motivos
Ramón María Calderé, que aseguró no tener aún decidido su futuro, afirmó que no se encontraba «mentalmente preparado» para continuar al frente del Burgos CF, a lo que añadió que también quería acercarse a su casa en la medida de lo posible. No obstante, señaló que hubo una fecha que supuso un punto de inflexión en su trayectoria: una charla que mantuvo con su plantilla hace mes y medio y en la que los futbolistas expusieron libremente su opinión. «Ese diálogo con los jugadores me ayudó a seguir creciendo y me enseñó muchas cosas. Me di cuenta de que uno no lo sabe todo. Me dieron una lección y se lo agradezco. Les echaré de menos», explicó. Fue entonces cuando tomó la decisión.
Y es que lo ocurrido en aquel vestuario tuvo mucho que ver con esas ansias que el entrenador ha mostrado desde el ecuador de la competición por alcanzar un puesto de privilegio en la tabla. Asumió abiertamente su equivocación y también que su actitud pudo influir «negativamente» en la plantilla.
«Es posible que les haya trasladado esa ansiedad que sentía y quizás no ha sido bueno para ellos. Pero tenía una meta y estaba convencido de que lucharíamos por estar entre los 6 primeros clasificados. No lo hemos logrado y eso me ha marcado. Al no acabar arriba he perdido fuerza deportiva», explicó.
Si algo ensalzó Ramón María Calderé fue a sus futbolistas, de lo que dijo que habían defendido la camiseta con «orgullo» y a los que ha tratado como «personas hasta el sábado y como futbolistas los domingos». Pidió disculpas a la afición por no haber podido cumplir los objetivos que él mismo se marcó y aseguró que llevará siempre a Burgos «en el corazón».
También habló de David González, con el que mantuvo «diferencias únicamente deportivas» y al que destacó en el terreno profesional. Cuando Barriocanal reconoció que el secretario técnico había aconsejado a la directiva renovar al entrenador, se mostró muy agradecido y lo entendió como «un detalle». Lo que no se desveló es si la directiva tenía la intención de ofrecerle la continuidad, ya que según Juan Carlos Barriocanal el anuncio de su salida llegó antes de que los mandatarios trataran este tema.
La rueda de prensa acabó con los dos protagonistas emocionados. Ambos se abrazaron para dar por concluida la comparecencia, lo que aprovecharon algunos de los jugadores para entonar el ‘Calderé te quiero’ que en muchos de los partidos corea el Fondo Sur de El Plantío. Pese a que restan dos jornadas para que concluya la temporada, el entrenador catalán es ya historia en el Burgos CF. Una vez de que oficialmente David González esté renovado, la primera de sus labores será buscar el entrenador adecuado para iniciar un nuevo proyecto. No obstante, la directiva será la que tomará la decisión final.
Los mandatarios entienden que es una de las decisiones más importantes y que puede marcar el futuro cercano del club. El objetivo según Barriocanal es seguir creciendo, aunque con una «política realista». Calderé destacó su gestión económica, aunque le recomendó arriesgar un poco más en «materia prima».