BALONCESTO
El Ciudad de Burgos se resigna al adiós
El club buscará soluciones a sus derechos deportivos antes de abandonar la elite tras la ausencia de respuesta a su llamada de auxilio por la supervivencia / La entidad renunciará también a Primera y se refugiará en su estructura de cantera
DIEGO ALMENDRES / Burgos
El CB Ciudad de Burgos asume su inminente adiós a la elite del baloncesto femenino después de casi 20 años como referente nacional. Los problemas económicos agravados en los últimos años, la ausencia de un patrocinador potente durante la crisis y el desmarque de empresas e instituciones ante la petición de auxilio formulada recientemente precipitarán los acontecimientos en los próximos días.
«No nos han llamado ni para interesarse por cómo está la situación», lamenta el presidente del club, Javier Ruiz. Si bien la entidad lanza un desesperado «ultimatum» a la ciudad para rescatar la plaza en Liga Femenina, todo está preparado para iniciar la venta de los derechos en la división de honor o dejar en manos de la propia Federación Española el vacío que dejará el equipo. Ciudades como Valencia estudian la opción de pagar por volver a la elite y otras como Logroño esperan su turno federativo tras quedarse a las puertas del ascenso.
Salvo milagro de última hora, la camiseta blanca y burdeos está abocada a abandonar los focos de la máxima categoría y el trabajo de cantera centrará los esfuerzos del futuro. El nombre del CB Ciudad de Burgos no competirá en liga nacional y los dirigentes rechazan también la opción de salir en Primera ante la imposibilidad de reunir un equipo competitivo.
Por ello, la estructura deportiva del club se limitará a su escuela y a los cinco equipos de categorías inferiores federados en competiciones autonómicas (dos infantiles, dos cadetes y un junior). José Luis Cubillo y Chema Susilla serán los encargados de dar forma al nuevo CB Ciudad de Burgos, club que no tiene prisa por recuperar su lugar en el escalafón.
«Éste es un proyecto a cinco años, al menos», señala Ruiz. Las circunstancias económicas actuales obligan a los equipos a contar en sus plantillas con una fuerte base de jugadoras de la casa, una apuesta que requiere tiempo. «Hasta que no tengamos cinco o seis jugadoras de Burgos con nivel para competir en Liga Femenina 2 este club no se planteará posibles ascensos o gastos que no podamos asumir», señala el dirigente.