CICLISMO
Carlos Barbero protagoniza un regreso meteórico
Un mes después de producirse una doble fractura de radio disputará mañana la Le Samyn para posteriormente participar de viernes a domingo en la Driedaagse van West, ambas en Bélgica

Carlos Barbero con el maillot del Caja Rural el pasado mes de febrero.-
Un mes después de su caída en la Estrella de Besseges, Carlos Barbero regresará a la competición en tierras belgas. Los plazos de recuperación del ciclista burgalés se han ido acortando con el paso de las semanas y será uno de los integrantes del Caja Rural que afronte la Le Samyn, prueba de un día que se disputa mañana. Posteriormente llegará su participación Driedaagse van West, una ronda que comenzará el próximo viernes 6 de marzo y que concluirá el domingo 8. El objetivo del corredor local es probarse y adquirir ritmo de competición.
Se trata de un esfuerzo más para que su estado de forma no decaiga y pueda estar al cien por cien lo antes posible. Esta competición, dividida en tres etapas, supondrá un entrenamiento de calidad para un ciclista que se subió al rodillo cuatro días después de producirse la lesión, pasadas dos semanas ya rodaba en carretera y en un mes participará en una carrera.
No estaba previsto que Barbero volviera con tanta rapidez a colgarse un dorsal, pero todo se precipitó ayer cuando recibió una llamada de los responsables deportivos del equipo navarro para interesarse por su recuperación. «Les he comentado que todo iba bien y que estaba entrenando con cierta normalidad. Fue entonces cuando me dijeron que quizás era bueno que compitiera en Bélgica para ir rodando.Casi de inmediato comencé a hacer la maleta», explica.
Ayer mismo se desplazó hasta Madrid, mientras que será hoy cuando vuele a tierras belgas. La intención de Barbero es tomar ciertas precauciones, ya que sabe que aún tiene la lesión muy reciente. No se meterá en las llegadas y tratará de evitar las situaciones complicadas. «No me gusta ir a las carreras de esta forma, pero en esta ocasión las circunstancias mandan y tiene que ser así. No queda otra», comenta.
Asegura que prácticamente no tiene molestias en el brazo, aunque también reconoce que hay «ciertos gestos y movimientos» en los que aún siente dolor. Se cayó en la segunda etapa de la Estrella de Besseges el pasado 5 de febrero y el 4 de marzo estará en la Le Samyn. La recuperación de las dos fracturas y la fisura que sufría en el brazo izquierdo ha sido meteórica, por lo que ahora sólo piensa en coger el ritmo de competición lo antes posible para alcanzar un buen nivel competitivo de inmediato.