Fútbol / Tercera
El Beroil no da con la tecla
Los blanquinegros carecieron de puntería en los últimos metros y dejaron escapar vivo de Pallafría a un enrrachado Villaralbo

Cachorro se lanza al suelo para cortar un balón ante un rival.-Israel L. Murillo
El Beroil sigue atascado en casa. El combinado blanquinegro no da con la tecla que le permita remontar el vuelo. Y sigue peleado con el gol frente a su afición, que una vez más contempló cómo el Bupolsa sigue abonado al empate. Pudo ganar a los puntos a un Villaralbo que llegaba a Burgos en su mejor momento de la temporada (encadena ya 11 encuentros puntuando), pero careció de la mordiente necesaria en los últimos metros de la contienda.
Los de Jairo de la Riva no consiguen espantar el fantasma que le persigue desde el arranque de 2015. Y eso que ayer mereció un botín mayor en un encuentro condicionado por el fuerte viento reinante -sobre todo en la primera mitad-. Los zamoranos, que llegaban empatados a puntos con los locales en la tabla, jugaron con el aire a favor en la primera mitad. Pero lejos de convertirse en un beneficio se convirtió en un pesado lastre para sus intereses. De hecho, salvo en los primeros compases del duelo, cuando el choque se jugó en campo burgalés, el Villaralbo no fue capaz de generar ocasiones de peligro en la meta de Álex debido a las imprecisiones constantes en sus intentos de jugar en profundidad.
Con el paso de los minutos el Beroil ganó en presencia ofensiva y terminó por hacerse dominador territorial del duelo. Al cuarto de hora de juego Pekas desató las hostilidades con un disparo raso desde la frontal que se marchó desviado. A la fiesta se sumó de inmediato Guti al empalmar a las nubes un buen centro desde la derecha de Pablo. Y acto seguido lo intentó Bellido, que botó una falta lejana que tras botar en el área se marcho por encima del larguero de la meta defendida por Juanjo.
Del Villaralbo no se tuvo noticias ofensivas hasta el final del periodo en una falta lateral que botó Ruiz con mucha intención pero que fue despejada in extremis por la zaga local y en un pase interior de Gallego sobre la incorporación de Ayrton en la que Álex, muy atento, le ganó la partida. Con este paupérrimo bagaje ofensivo de ambas escuadras se retiraron los dos equipos a los vestuarios.
El dominio del Beroil, que quería borrar de un plumazo las derrotas encajadas en las últimas jornadas, se hizo más patente en el segundo acto. Bellido, en el 48, avisó con una falta que se marchó lamiendo el larguero. Dos minutos después Pablo, incorporándose al ataque, se sacó un duro derechazo que tuvo el mismo destino.
Pero a los burgaleses parece que les ha mirado un tuerto y acto seguido perdieron por lesión a uno de sus mejores efectivos, Diego Abad, aunque su sustituto, Gallo, revolucionó la punta del ataque. Los burgaleses seguían llegando con claridad a las inmediaciones del área zamorana con disparos de Pekas y Cachorro.
Aunque fueron los visitantes quienes en su primera aproximación al área, ya en el 65, pudieron golpear primero. Fue un balón en largo de Míguez que sorprendió a la zaga blanquinegra y dejó a Ayrton solo por el centro. Pero Álex, lanzándose en plancha fuera del área, despejó el balón de cabeza.
La respuesta del Beroil pudo ser letal en un certero centro de Zamora desde la derecha. Esta vez la defensa visitante se tragó el esférico, que cayó a los pies de Gallo, quien controló y de forma incomprensible echó el balón a las nubes. Sin embargo, el Villaralbo echó el resto en el tramo final. En el 78 Ayrton, por la izquierda se fue de Pablo, pero el meta Álex le cerró muy bien el espacio para abortar el peligro sin dejarle chutar. Y luego, en el 81, Cachorro se tiró a los pies del ariete del Villaralbo para robarle la cartera en el último suspiro.