Fútbol / Segunda B
El Burgos se desespera en Ferrol
Alex Cruz igualó el marcador con un soberbio lanzamiento de falta, pero muy poco duró la alegría a los blanquinegros en A Malata

Llorente y Moke tratan de llevarse en balón en presencia de un jugador del Racing de Ferrol-Jorge Meis - Diario de Ferrol
El Burgos CF se tuvo que rendir a la evidencia. Una vez más. Y van demasiadas en una temporada en la que tocará sufrir hasta el último día si no cambian mucho las cosas. El cuadro blanquinegro cedió frente a uno de los gallitos de la competición, el Racing de Ferrol, cuando mejor estaba plantado sobre el terreno de juego y había logrado enjugar la desventaja con la que se retiró al descanso gracias a un soberbio lanzamiento de falta de Álex Cruz.
Las sensaciones eran buenas. Pero su falta de contundencia y calidad en las áreas le sigue penalizando. Y de qué manera. Los de El Plantío se agarran como un clavo ardiendo al hecho de que un error arbitral les privó de puntuar, pues consideran que el segundo tanto llegó en una flagrante situación de fuera de juego.
Sea como fuere, al margen de jugadas puntuales, lo cierto es que el bagaje ofensivo blanquinegro sigue siendo más que mejorable, y que encaja tantos con sorprendente facilidad.
Sorprendió, aunque cada vez menos, la decisión de Gonzalo Arconada de dejar en el banquillo a dos de sus mejores referentes en ataque (a buen seguro los más determinantes, el pichichi Cristian y el extremo izquierdo Carralero).
Hecho que se unía a que otros dos de los fijos en el esquema táctico del técnico donostiarra, Andrés y Jorge Sáez, se quedaron en Burgos fuera de la convocatoria. Así las cosas, Sergio Esteban ocupó el puesto de carrilero diestro, con Álex Cruz y Javi Hernández en las bandas, Raúl Rodrigo como enganche -estos dos últimos intercambiaron sus posiciones- y Gabri Gómez en la punta del ataque.
Muy pronto avisaron los gallegos, terceros en la general, de sus intenciones. No se había cumplido ni el minuto 2 de juego cuando un disparo de Nano desde la frontal fue desviado en el punto de penalti por el capitán del Racing de Ferrol, Pablo Rey, y el balón se marchó lamiendo la base del poste izquierdo de la meta de Aurreko.
La consigna de los blanquinegros parecía clara frente a un rival mucho mejor dotado que el Burgos CF para el juego combinativo.
Había que mantener un buen orden defensivo, con muchas ayudas de todos los centrocampistas, para que el Racing de Ferrol no pudiese triangular con facilidad. Y esperar su oportunidad en una salida al contragolpe o una jugada de estrategia. En este planteamiento mantener la portería a cero se antojaba decisivo.
Aún así los locales se hicieron dueños desde el primer minuto de la posesión del esférico, generando varios córners consecutivos. A la salida de uno de ellos, tras el despeje de la zaga castellana, Adrián Cruz recogió un rechace en la frontal para empalmarlo con potencia junto a la base de la madera.
La primera aproximación con relativo peligro del Burgos CF al área rival llegó superado el cuarto de hora de juego tras una diagonal de Javi Hernández que concluyó con un centro-chut sobre la llegada de Cristian al que no llegó el delantero catalán.
Más cerca del gol estuvo el cuadro gallego en el 25 en un genial pase interior que filtró Joselu sobre la incorporación de Marcos, que escorado a la derecha pecó de generoso y en vez de buscar directamente la portería de Aurreko intentó meter un pase al segundo palo sobre Nano, que no llegó al remate.
Acto seguido, esta vez en una contra, el Racing de Ferrol volvió a la carga en un preciso centro de Joselu desde la derecha que remató de cabeza, ya muy forzado, Marcos. El balón no encontró los tres palos. Afortunadamente.
Los blanquinegros se sentían cómodos pese a la mayor presencia ofensiva de los verdiblancos. Acumulaban cuatro desplazamientos consecutivos puntuando y querían repetir la fórmula que les había permitido mejorar su rendimiento lejos de El Plantío.
Los de Arconada se fueron sacudiendo la presión de su oponente equilibrando la contienda en la zona de creación. Y llegando con mayor asiduidad a las inmediaciones del área gallega.
A diez minutos para el descanso llegó el único disparo del Burgos CF entre los tres palos. Fue un buen derechazo con rosca de Álex Cruz desde el vértice del área grande que obligó a McKay a meter la mano para despejar a saque de esquina.
Sin embargo, cuando mejor estaba el Burgos CF todos los planes del cuadro blanquinegro se fueron a pique en el minuto 40. Un disparo de Maikel tocó en Quesada, que lo envió a córner. Pablo Rey sacó el guante de su pierna derecha para sacar con precisión el saque de esquina al primer palo. Allí apareció todo un veterano con experiencia en Primera como Nano para ganar la partida a Javi Hernández y Dani Guillén y enviar el balón de cabeza al fondo de las mallas.
No le quedaba otra y tras el paso por los vestuarios los de El Plantío tuvieron que dar un paso adelante y mostrarse más ambiciosos en busca de la igualada. Los locales habían cambiado de planes y ahora dejaban hacer a los blanquinegros más replegados atrás intentando aprovechar la velocidad de sus puntas para sentenciar el duelo en algún contragolpe.
Javi Hernández se mostraba muy activo por el centro. De sus pies arrancó el tanto del empate en el minuto 58. Un buena cabalgada del salmantino fue frenada en falta en la corona del área. Álex Cruz pidió la pelota y lanzó de forma magistral la falta por encima de la barrera. El balón tocó en el larguero, junto a la escuadra, y terminó alojado en el fondo de las mallas.
Providencial, pues Arconada ya tenía preparada su sustitución por Carralero. Tocaba volver a empezar. Pecó de egoísmo acto seguido Javi Hernández, que se internó con calidad por el costado derecho ganando la línea de fondo, pero en vez de buscar un pase a Cristian, lo intentó en solitario sin ángulo y Mckay le ganó la partida.
El tanto dio alas a los blanquinegros, que se subieron a las barbas de un rival que quedó muy tocado y nervioso. De hecho, por momentos se adueñaron por completo del partido los visitantes.
El técnico local buscó soluciones de inmediato en el banquillo con un doble cambio. Y tuvo una respuesta inmediata. La historia de la primera parte se repitió y cuando mejor pintaban las cosas para los castellanos, golpeó el Racing de Ferrol. Corría el minuto 73 cuando Joselu tiró una vez más de calidad para meter un gran balón sobre la llegada por la izquierda del recién incorporado Dalmau, quien con mucha sangre fría y calidad cruzó el balón ante la salida de Aurreko para hacer el 2-1 (no llegó Dani Guillén a cortarlo en línea de gol). El Burgos CF protestó el tanto por considera que el autor partió en posición irregular.
Arconada dio entonces entrada en el campo a Beñat en el puesto de un desaparecido en combate Raúl Rodrigo, adelantando la posición de Moke. A siete minutos para el final el técnico del Burgos quemó todas sus naves metiendo en el césped a Cristian por el central Quesada, dejando una defensa de tres hombres.
Con la retaguardia ya desguarnecida en busca de la igualada dio la puntilla el cuadro gallego en una veloz transición a la contra en la que Joselu, otra vez, sirvió un balón franco sobre la cabalgada de Marcos por la derecha. Ganó por velocidad a sus oponentes para plantarse en el área y batir a Aurreko.