El Correo de Burgos

FÚTBOL Tercera División. Grupo VIII

El única meta del Mirandés B es «seguir mejorando»

Toño Casado, entrenador del filial rojillo, asegura que el primer equipo es el espejo en el que se miran su plantilla, lo que les aporta un plus de motivación /«Aspiramos a lo máximo», asegura

Toño Casado durante la visita del Mirandés B a El Montecillo-ALBERTO CALVO

Toño Casado durante la visita del Mirandés B a El Montecillo-ALBERTO CALVO

Burgos

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El Mirandés B se ha convertido en la sorpresa agradable del grupo VIII de la Tercera División. En estos momentos es cuarto y tiene un partido menos que todos sus rivales directos. Su presencia entre la nobleza no estaba prevista, ya que se trata de un recién ascendido que cuenta con una plantilla en la que sólo dos de sus miembros tenían cierta experiencia en la categoría.

Sin embargo, el equipo protagonizó un buen inicio de campaña, se fue asentando en la categoría y con el paso de las jornadas ha ido a más. En el club no se plantean metas a largo plazo y el único objetivo es «seguir mejorando».

Toño Casado es el que lleva el timón de la nave rojilla. Asegura que sus jugadores tienen «margen de mejora» y deja muy clara la misión principal del filial mirandesista.

«Trabajamos siempre con la mira puesta en el primer equipo. Seguimos la misma metodología y los técnicos del equipo de Segunda División están diariamente informados de lo que sucede en nuestro equipo», explica Casado. El técnico rojillo no quiere poner límites a su equipo y señala que aspiran «a lo máximo». Ni habla de play off, ni de ascenso, sino que apuesta por «continuar mejorando».

Alaba la calidad y las ganas de sus jugadores y destaca el efecto motivador que tiene el primer equipo sobre los suyos. «Es un espejo en el que se miran. Son jóvenes y tienen calidad. Saben que si hacen las cosas bien pueden acabar jugando en Segunda», expone.

En los 11 partidos que le restan para concluir la Liga, el Mirandés B lo dará todo, aunque Casado advierte de que no saben cómo responderá un equipo tan joven. «Veremos lo que pasa en este última parte de la campaña. Lo que tenemos que hacer ahora, además de seguir trabajando, es disfrutar y estar lo más arriba posible», comenta.

La confianza del filial rojillo ha aumentado conforme ha ido avanzando el curso, por lo que el límite del cuadro burgalés es una incógnita incluso para sus propios técnicos. Casado destaca que una de sus ventajas es que trabajan «sin presión» y señala que Carlos Terrazas está siempre muy pendiente de la evolución del filial.

«Con Carlos Terrazas hablo todos los días y tanto él como Javier Álvarez de los Mozos saben la evolución de cada jugador. No es una casualidad que el portero del equipo haya jugado cuatro partidos en Segunda . Conocen el momento de cada jugador y lo que pueden aportar. La metodología que utilizamos es la misma», finaliza Casado.

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