Fútbol / Tercera
Ramírez tumba al Caja Rural
El Promesas no fue rival para un La Virgen del Camino muy fuerte en su feudo / Los naranjas reaccionaron en el segundo acto, cuando Del Rincón marró una pena máxima

La escuadra de Castañares volvió a pagar una mala salida ante un rival con mucha pegada-Israel L. Murillo
LA VIRGEN DEL CAMINO (LEÓN)
El Caja Rural BP decidió no interrumpir sus vacaciones en la mañana de ayer en su partido frente a la siempre complicada Virgen del Camino. En un campo que nunca es propicio para los intereses de los de ‘Pechu’, ayer ni siquiera decidieron plantear batalla ante un once virginiano que supo tirar de galones y de veteranía para dominar el partido y el resultado.
Desde el inicio los de Roberto Carlos se mostraron muy superiores a los burgaleses, jugando con mucha comodidad y encontrando constantes fisuras en la línea de cinco planteada por el equipo visitante.
Ya en los primeros minutos Esaú tuvo posibilidad de inaugurar el marcador sin acierto. Por si fuera poca la superioridad de los locales, además se unió el hecho decisivo de tener mayor pegada y gol. Y es que contar entre sus filas con un delantero como Ramírez, capaz de marcar un gol al primer toque, también marca las diferencias.
El delantero pacense supo estar en el sitio adecuado para aprovechar un rechace de Pana a chut de Perona para inaugurar el marcador. Antes de que el técnico de los naranjas pudiese reestructurar sus líneas, La Virgen del Camino robó un nuevo balón con una jugada al alimón entre Perona y Esaú para colocar un centro medido al segundo palo donde Ramírez volvió a aparecer dejando el partido visto para sentencia.
Con muy poco, los locales habían sentenciado a un Promesas que decidió complicarse mucho la vida. En la segunda parte los burgaleses modificaron su entramado defensivo pasando a jugar con línea de cuatro. Los cambios surtieron efecto también con la entrada en cancha de David, un delantero que aportó movilidad donde antes no había nada.
Fruto de su buen trabajo y de la labor constante de Dani Aparicio llegó el penalti de Dani con una salida en falso en la que se llevó por delantero David. Era la oportunidad de recortar distancias que no aprovechó Del Rincón. Un fallo que cayó como un jarro de agua fría a un equipo sin fuerzas para levantar un resultado adverso en media hora.
La Virgen se conformó con meter más músculo en el centro del campo y generar contras peligrosas siempre bien protagonizadas por Mario Visa y lanzadas por Perona. Ni siquiera con un hombre menos en los últimos minutos el Caja Rural tuvo oportunidades de irse en busca de la portería de un Dani que vivió uno de los partidos más plácidos como portero virginiano.
A partir de ahora le toca al cuadro burgalés lavar la imagen de los dos últimos partidos, porque de no cambiar su mala dinámica puede meterse pronto en problemas.