FÚTBOL Segunda División
Un punto y poco fútbol en Butarque
El Mirandés empató sin goles en su visita al campo del Leganés en un partido marcado por la escasez de ocasiones que generaron ambos contendientes / Sigue en la zona media de la tabla y con un colchón de 8 puntos con respecto al descenso

El jugador del CD Mirandés Álex García conduce el balón.-ALFONSO G. MARDONES
Árbitro: Sagües Oscoz (colegio vasco). Mostró tarjeta amarilla al local Aguirre, así como a los visitantes Aitor y Barahona.
Goles: No hubo.
CD Leganés (0): Serantes; Soriano, Mantovani, Carlos Gutiérrez, Aguirre (Sergio Prendes, min. 85); Erik Morán, Eraso, Álvaro (Alberto Martín, min. 64); Rubén Peña, Fran Moreno (Rabello, min. 59); Chuli.
CD Mirandés (0): Razak; Aitor, Álex Ortiz, César Caneda, Cantero; Rúper, Carnicer (Juanjo, min. 59), Igor Martínez (Asier Barahona, min. 86), Álex García, Pedro; Urko Vera (Provencio, min. 71). El duelo entre el Leganés y el Mirandés acabó en tablas. Ninguno de los dos contendientes acertó con la portería contraria. No hubo goles, aunque tampoco ocasiones claras de gol. Los dos equipos estuvieron más pendientes de la contención que de la creación, lo que hizo del encuentro un espectáculo poco vistoso.
La igualdad fue máxima y al final los dos equipos dieron por bueno un punto que les acerca a la salvación, la meta de ambos al iniciarse la campaña.La pelea en el centro del campo fue constante en un choque con continuas interrupciones. Pocos fueron los balones en condiciones que llegaron a los delanteros de ambos conjuntos y los porteros prácticamente no tuvieron que intervenir.
El empate mantiene al Mirandés en la zona tibia de la tabla clasificatoria con 8 puntos de ventaja sobre el descenso, la misma brecha que existe entre el equipo rojillo y la zona de play off. La intención del conjunto de Anduva es siempre mirar hacia arriba, aunque parece complicado que pueda llegar. Ayer volvió a hacer un partido sólido, aunque le faltó alegría ofensiva y tuvo que dar por bueno el punto que logró en tierras madrileñas ante un oponente que también camina aliviado por la mitad de la tabla.
El estado del terreno de juego condicionó el choque. La lluvia dejó Butarque muy pesado y en varias zonas al balón le costaba rodar.El Leganés apostó por un juego más directo que el habitual, mientras que los rojillos continuaron con su plan de cada semana. El que primero se aclimató al campo fue el cuadro burgalés, que en el 4 tuvo una buena opción para inaugurar el marcador, pero el cabezazo de Urko Vera no encontró portería.
La respuesta de los pepineros llegó en un saque de esquina tres minutos más tarde, aunque el remate de Montovani también se fue desviado. Ninguno de los dos equipos controlaba el juego, aunque eran los de Miranda los que protagonizaban llegadas más claras. En el 19 lo probó Igor Martínez con un disparo con poca fuerza, mientras que poco después fue Álex Ortiz el que intentó la diana en una jugada de estrategia, pero el balón acabó en las manos de Serantes.
A los dos equipos les costaba crear oportunidades de verdadero peligro. Faltaba precisión en el último tercio de campo, lo que provocaba que las defensas se impusieran a las delanteras. Las jugadas a balón parado se convertían en el mejor vehículo para merodear los dominios de ambos guardametas, pero ninguna tuvo consecuencias.
Los minutos pasaban sin que llegaran las ocasiones y fue el Mirandés el que acabó el primer periodo jugando en el campo de su oponente. Los rojillos trataron de apretar en el tramo final de esta primera mitad, pero con escaso acierto, por lo que se llegó al descanso con el marcador inicial.
Algo debía cambiar en la reanudación para que el partido se abriera. Los dos equipos jugaban con precaución y les costaba llegar con criterio a posiciones adelantadas.
El guión continuó de la misma forma en la segunda mitad. Ninguno de los dos equipos lo tenía claro en ataque. Comenzó mejor el conjunto castellano, que parecía dar un paso adelante, aunque con el avance de los minutos todo volvió a lo anterior. La lucha seguía centrada en el la medular. Las defensas seguían siendo mejores que los ataques y es que no había claridad en los últimos metros.
Los dos entrenadores trataron de buscar alternativas. Garitano reforzó el centro del campo mientras que Terrazas, después de meter a Juanjo por Carnicer, optó por volver a equilibrar su centro del campo con la entrada de Provencio por UrkoVera. El Mirandés buscaba cada vez más a Pedro Martín, quien la pasada jornada fue el gran protagonista de la victoria ante Las Palmas al lograr los dos tantos que logró el cuadro rojillo.
Ninguno de los dos equipos lo tenía claro en labores ofensivas. El enrachado Chuli era la referencia en el Leganés, aunque tampoco le llegaban balones en condiciones como para poder hacer daño a la zaga burgalesa.
Las ocasiones seguían sin llegar y ninguno de los dos porteros se veía obligado a intervenir. Chuli lo intentó en el 69 con un disparo desde fuera del área, aunque no encontró la portería de Razak.
Los minutos seguían pasando sin que hubiera aproximaciones que pusieran en peligro la integridad de ambas porterías. Todo indicaba que sólo un error de uno de los contendientes podía deshacer el empate inicial. Ni tan siquiera las estrategias asustaban a ninguno de los dos adversarios.
En los minutos finales fue el Leganés el que más lo intentó y gozó de varias jugadas a balón parado para buscar el gol que le diera los tres puntos. En ninguna de ellas estuvo cerca de inaugurar el marcador, aunque sí hubo sensación de cierto agobio para los mirandesistas, ya que el balón estuvo rondando el área burgalesa hasta el final del choque, en el que ambos conjunto tuvieron que dar por bueno el punto que consiguieron.