Fútbol / Segunda
El Mirandés, sin opciones en Pamplona
El conjunto de Carlos Terrazas vio cómo el partido frente a un necesitado Osasuna se le ponía cuesta arriba en el minuto 3 con un tanto de Nino / Los navarros sentenciaron la contienda cuando el partido agonizaba
El Mirandés dijo adiós en El Sadar a sus opciones de seguir mirando a la parte alta de la tabla clasificatoria. Tras la mala noticia de su ingreso hospitalario por un síndrome coronario agudo, no pudo comenzar mejor la andadura del, ausente en la tarde de ayer, Enrique Martín como entrenador de Osasuna. Sus jugadores lograron una victoria frente al combinado rojillo (2-0) que sirve al equipo navarro para salir de la zona de descenso en la que estaba hasta el momento.
El Mirandés, por su parte, pagó el peaje del viejo refrán ‘entrenador nuevo, victoria segura’ y cayó en su visita al terreno de juego de todo un histórico venido a menos en las últimas semanas por los problemas deportivos y sociales de la entidad. Una derrota que acerca los puestos de descenso, pero sobre los cuales el equipo burgalés todavía mantiene una ventaja de nueve puntos a su favor que pueden evitar el sufrimiento en las últimas jornadas de la Liga Adelante para el conjunto de Carlos Terrazas.
Osasuna salió al terreno de juego con la intensidad que había pedido a sus jugadores Enrique Martín y, cuando no se habían cumplido ni tres minutos de juego, Nino adelantaba a los locales en una situación que parece haberse convertido en habitual para los rojillos en sus últimas comparecencias en casa.
En una buena acción colectiva osasunista, el balón caía a banda derecha, donde el ex jugador del Mirandés el pasado curso Javi Flaño metía un balón al área que remataba Nino de cabeza para establecer la primera victoria de los locales en un partido que no volvería a ver las tablas en el marcador.
Tras el tanto, intentó responder el Mirandés por mediación de su máximo referente ofensivo, Urko Vera, que enganchó un balón sin que este tocase el verde, pero que se marchó directamente fuera.
Se venía arriba el equipo burgalés y, solo un minuto después, Pedro Martín, tras una buena combinación con el ex delantero del Athletic Club, obligó a probarse los guantes a Riesgo con un disparo que detuvo el guardameta del conjunto pamplonés.
Tras estas dos llegadas, el combinado de Anduva siguió disponiendo del balón, pero no volvería a acercarse con peligro por las inmediaciones del área de Riesgo durante el primer acto. Este dominio, en cualquier caso, solo duró unos compases, pues Osasuna volvía a hacerse con el balón y a generar oportunidades de gol para hacer más grande la grieta que Nino había abierto.
El propio Nino pudo ampliar la ventaja local cuando remató desde dentro del área un balón que César Caneda bloqueó, según los locales con la mano. Situación que no entendió así el colegiado balear Sureda Cuenca, que no decretó la pena máxima.
Estaba muy activo el jugador andaluz y, antes del descanso, bien pudo haber firmado un doblete cuando enganchó un centro de Karim. El balón se encontró de nuevo con el cuerpo de un jugador del Mirandés, esta vez Aitor Fernández, para posponer el 2-0 que tardaría todavía muchos minutos en llegar.
Tras el paso por vestuarios, el cuadro burgalés quiso recuperar el dominio que había disfrutado durante una fase del primer acto y trató de encontrar la igualada con acciones que la defensa y el guardameta locales abortaban una tras otra, impidiendo que las tablas llegaran al marcador del estadio navarro.
Osasuna jugaba ya a la expectativa, fruto de su ventaja en el marcador, manteniéndose bien agrupado atrás y saliendo a la contra en busca de un hipotético segundo gol que sentenciase definitivamente el encuentro. Este llegó finalmente cuando parecía que el 1-0 sería el resultado definitivo, a menos de diez minutos para el pitido final. Corría el minuto 81 cuando el balón besaba las mallas, dando la puntilla al Mirandés.
Pablo Hervías, que disputaba su primer partido con Osasuna, aprovechaba un rechace tras un nuevo disparo del omnipresente Nino que se había encontrado con el travesaño para marcar el 2-0 que cerraba definitivamente el encuentro. Una victoria que saca a Osasuna de los puestos de descenso. Un peligro al que se acerca el Mirandés, que no puede descuidarse en las cinco jornadas que restan por delante si no quiere acabar sufriendo.