Fútbol / Segunda
El Mirandés, a por la guinda del pastel
El cuadro rojillo despide su mejor temporada en la categoría de plata frente a un Mallorca que no ha cumplido con las expectativas

El cuadro mirandés pretende brindar una nueva victoria a su fiel afición en el cierre del curso-Diari de Girona
El Mirandés quiere poner el broche de oro a su mejor temporada en la categoría de plata del fútbol español. El cuadro rojillo pretende despedir el curso 2014-15 brindando una victoria más a su fiel afición en Anduva (18,00 horas) a costa de un histórico RCD Mallorca que no ha cumplido, ni de lejos, con las expectativas de partida.
El combinado de Carlos Terrazas llega lanzado a una cita en la que intentará mantener la octava posición de la tabla clasificatoria. Ese será el objetivo de partida, defender el botín arrancado con uñas y dientes el pasado fin de semana ante la Llagostera. Ganando lo tendrá en el bolsillo. De no ser así, las victorias de sus más inmediatos rivales le podrían hacerle caer hasta la undécima plaza.
Los rojillos tratarán de hacer su gran momento de forma para igualar su mejor racha de resultados de la temporada (a finales de la primera vuelta, cuando encadenaron cuatro triunfos consecutivos) y devolver de paso la moneda a los baleares, que se impusieron en el duelo de ida en Son Moix por 2-0.
Los visitantes iniciaron el curso con la meta de luchar por retornar a Primera, pero su irregularidad les ha mantenido siempre peleando por eludir la zona peligrosa de la general a pesar de la indiscutible calidad que atesora buena parte de los efectivos de su plantilla. El Mallorca llega a tierras burgalesas tras encajar dos derrotas seguidas en los últimos compromisos, cuando ya había asegurado la salvación.
«Para nosotros es un partido muy bonito, porque es el último en casa, ante nuestra afición. Sabemos que la temporada que viene se van a acometer varias reformas en el campo y eso genera ciertas emociones. Queremos contribuir a esa efeméride con un buen partido y una victoria para intentar mantener la octava posición de la tabla clasificatoria, que es a lo máximo que podemos aspirar en estos momentos», asegura Carlos Terrazas.
El preparador del Mirandés destaca la calidad de su oponente de turno. «Tiene un gran equipo, una muy buena plantilla. Todos esperábamos mejores resultados del Mallorca, pero por las razones que sean ocupa una posición en la tabla que no le corresponde por el potencial de su plantel. Pero a un partido puede ganar a cualquiera y en cualquier campo», agrega el vizcaíno, quien considera que manteniendo la seriedad e intensidad mostrada en Palamós tienen muchas opciones de sacar hoy un resultado positivo.
Como ya ocurriera el pasado fin de semana, el técnico vasco no podrá disponer su equipo de gala sobre el terreno de juego en la despedida del curso. Y es que su máxima referencia ofensiva y pichichi del equipo, Urko Vera, tiene muy complicado llegar a tiempo al choque de esta tarde.
No se ha podido ejercitar con sus compañeros esta semana por un esguince de tobillo y está prácticamente descartado. «Lo tiene bastante mal para llegar. Ha intentado recuperarse pero está un poco corto de preparación», asegura Carlos Terrazas.
Menor importancia revisten las molestias de otros tres jugadores que ya se perdieron también el duelo del pasado fin de semana en Palamós. Es el caso de los habituales Fran Carnicer y Aitor Fernández y del defensor Espín. El medio centro es quien cuenta con más opciones de entrar finalmente en la convocatoria, puesto que ha podido integrarse al trabajo de grupo a finales de semana, pero todos serán duda hasta última hora. Quien no entrará con toda seguridad es el lesionado Borja Docal.
Al término del encuentro la directiva del club tiene prevista la realización de una jornada de fiesta para jugadores y aficionados. En primer lugar se rendirá un homenaje a la grada del estadio que se derribará en las próximas semanas para la construcción de una más moderna que cumpla con los requisitos exigidos para seguir jugando en Segunda División. Y luego todos se desplazarán a una céntrica plaza de la ciudad del Ebro para festejar la gran temporada realizada.