BALONCESTO
El CB Tizona buscará una «solución razonable» con ACB
La entidad asume que no cubrirá a tiempo todas las exigencias económicas, pero confía en evitar la vía jurídica / La ampliación de capital seguirá su curso después del día 11

Imagen de la directiva del CB Tizona durante su última comparecencia pública.-RAÚL OCHOA
BURGOS
Se acerca el momento de resolver todas las dudas que rodean al futuro del CB Tizona. La sociedad azulona pondrá todas las cartas boca arriba en las próximas horas con la esperanza de que ACB acepte una «solución» económica «razonable» en su intento por ingresar en la elite del baloncesto español.Así se expresó en la jornada de ayer el patrón, Fernando Andrés, en su intervención en Onda Cero. La entidad castellana asume que no podrá cumplir con todas las exigencias económicas planteadas desde Barcelona, pero espera que la Asociación de Clubes dé por buenas las cantidades reunidas hasta el momento.Sin embargo, ¿por qué iba a cambiar la ACB su tradicional negativa a sentarse a negociar las condiciones de ingreso de un club? Fernando Andrés señaló que la estrategia burgalesa pasa por convencer a su interlocutor de la necesidad de evitar la vía jurídica.«Con nuestras posibilidades iremos a negociar. Todos sabemos que es una entidad dura, pero la posibilidad de las demandas jurídicas debe ayudarles a reflexionar», comenta el vicepresidente. Una determinación que responde a la conclusión transmitida desde la propia ACB. «En la reunión nos dijeron que si no hay una resolución judicial veían difícil que cambiaran la postura. Con eso nos invitaron a buscar soluciones jurídicas que ya están sobre la mesa, pero a lo mejor entienden que es mejor llegar a un acuerdo razonable», insiste para matizar que «tiene más sentido ponerse de acuerdo que pleitear».Andrés no desveló los detalles de la maniobra azulona, pero destacó su optimismo. «A la ACB hay que ir con una propuesta razonable y cuanta mayor sea la cantidad más fuerza tendremos», explicó, para reconocer que el éxito de la misión pasa por una «flexibilización» de la postura de la elite.
El Tizona entiende como asumible la necesidad de pagar «un peaje» para acceder a ACB, pero no el marcado actualmente. «Las condiciones pudieron tener su razón de ser, pero en estos momentos las exigencias suben y los retornos son escasos», indicó.Mientras, la absorción de otra SAD queda aparcada, pero «no descartada». Las «dificultades propias» de este tipo de operaciones y los «riesgos» que entraña obligan a exprimir otras bazas. «Iniciar la recuperación de una SAD después de estar en una situación de punto muerto obliga a una actualización importante que no íbamos a exigir a la otra parte negociadora sin tener la garantía de que fuera aceptada por ACB», apuntó el empresario.Sea como fuere, Fernando Andrés volvió a reclamar una mayor implicación de las instituciones, cuyo apoyo decidido sí permitirá al Ourense -el otro ascendido- afrontar con garantías su intento de hacerse con un sitio en la elite. «Este proyecto de ciudad debe estar amparado por las instituciones», insistió el patrón, quien no entiende «qué hay de diferente» entre Ourense y Burgos para que los planteamientos sean antagónicos.De hecho, el plan inicial de éxito del Tizona pasaba por una apuesta total de las administraciones que no se ha producido a pesar de los compromisos arrancados si se completa el acceso a la ACB. «Veíamos que la solución venía por el apoyo institucional», reconoció antes de hacer una nueva reflexión contundente. «El único handicap de este club es que nunca tuvo dependencia política y eso nos pasa ahora factura», afirmó.Por eso, el club inició en el último momento el proceso de ampliación de capital exigido por el Consejo Superior de Deportes en un movimiento aprovechado por el club para «hacer caja» en esta fase clave. El club alcanzó ayer los 255.000 euros y se fija como objetivo llegar hasta los 500.000 en los próximos días.La cantidad reunida se sumará a la propuesta que planteará el club a ACB, pero el proceso seguirá su curso. «Marcamos de plazo el día 10 para conocer nuestra capacidad para hablar con ACB. La suscripción seguirá abierta y el compromiso de devolución si no nos admite sigue firme», apuntó. Fernando Andrés matizó que los dos millones de euros fijados es una cifra que rondará la cantidad que exigiría el CSD llegado el caso, pero «no es necesario cubrirlo en estos momentos».El club está moderadamente satisfecho con el ritmo de las suscripciones y asume que la «incertidumbre» provoca la indecisión de ciudadanos y empresas. «Después de tres años es normal que haya escepticismo y no se dé el paso», comentó un Andrés convencido del futuro éxito de la ampliación si se consuma el ingreso del club en la ACB. «La posición sería distinta porque muchos se animarían», afirmó.Llegado este punto, el vicepresidente azulón pide «unidad» ante el desafío y lanza un mensaje de optimismo de cara al futuro si el club vuelve a chocarse con la realidad. «El plan C es seguir en LEB Oro, competir con dignidad y que se sume al proyecto el que lo considere oportuno. Esto tiene un componente social no valorado por muchos», indicó un Fernando Andrés animado. «Yo no voy a tirar la toalla. Los que pasamos por el polideportivo todavía nos divertimos. Es entendible que haya gente defraudada, pero nosotros disfrutamos», zanjó.