BALONCESTO
A la ACB no le salen las cuentas
La situación económica de algunos clubes ponen en entredicho el modelo aplicado por la Asociación / Las balances de Guipúzcoa, Manresa o Fuenlabrada evidencian los problemas de las sociedades

Francisco Roca, presidente ejecutivo de la ACB, durante una intervención.-FEB
BURGOS La delicada situación económica que atraviesan muchos clubes de ACB trasciende la característica opacidad de la Asociación. Son muchas las sociedades que se debaten entre asumir su extinción o huir hacia delante con el único fin de proteger los derechos que tanto les costó adquirir y mantener así su casi ficticia posición en la elite. No en vano, un informe de 2014 reflejaba que 11 de los 18 clubes de ACB mantenían algún tipo de deuda o retrasos en los pagos.El CB Valladolid pondrá fin a su existencia un año después de agotar todas las vías de supervivencia en la elite y asumir su declive. Una deuda de 6.509.686 euros y una orden de embargo de 890.764 euros son suficientes argumentos para abandonar a su suerte a una entidad que acumulaba pasos en falso en las obligaciones y que malvivió en sus últimos años en ACB.Es el caso más llamativo, pero hay otros ejemplos. El Guipúzcoa Basket también atraviesa un momento muy delicado. El presidente del club, Álvaro Bilbao, advirtió semanas atrás que la entidad cerrará la persiana si no llega una inyección económica de las instituciones. «O hay una ayuda clara y explícita o así no se puede seguir. No es ninguna amenaza ni ningún órdago», señalaba en los micrófonos de Radio Marca. «Quizá nos teníamos que haber plantado antes», reconoció.El club guipuzcoano cerró el curso 2013/2014 con unas pérdidas de 715.000 euros y ni siquiera la concesión de uso privativo del Donostia Arena por 30 años despeja el panorama. De hecho, el informe de la auditoria remitido el 30 de junio de 2014 explica que el importe total del pasivo a corto plazo del club excede del total del activo circulante en 3.7 millones de euros. «Estas condiciones indican la existencia de una incertidumbre significativa sobre la capacidad de la sociedad para continuar con sus operaciones», refleja el informe.Ante este circunstancia, el Guipúzcoa propuso la ampliación de un préstamo a largo plazo y otras medidas de contención del gasto, sobre todo en la inversión destinada a la plantilla.
Cabe destacar que la entidad donostiarra es la gran beneficiada de la negativa de la ACB a inscribir al CB Tizona la próxima temporada. Mientras la entidad burgalesa estudia sus próximos movimientos para defender sus derechos, el Guipúzcoa tuvo que presentar antes del pasado día 30 de junio la documentación que acredita que está al día con la Seguridad Social, Hacienda y plantilla, además de tener un patrimonio neto positivo. La ACB realizará una auditoria par dar validez a este informe y la sociedad confía en sellar su inscripción.Manresa es otro de los clubes azotados por los problemas. El cuadro del Nou Congost salvó el pellejo el pasado año gracias al segundo ascenso frustrado del Autocid y, a pesar de ganarse la permanencia esta campaña en la pista, los números también cantan. El 18 de diciembre de 2013 la sociedad aprobó un resultado negativo en sus cuentas de 421.000 euros y en 2012 solventó el agujero con la cesión del Nou Congost por parte del Ayuntamiento por valor de 2.8 millones de euros. Al igual que Guipúzcoa, se comprometió a recortar los gastos en plantilla un total de 310.000 euros en un primer recorte, poniendo en peligro la competitividad del proyecto exigida por la ACB al Tizona. Y es que la Asociación incidió en su rechazo al club azulón que el efecto de la sanción Gloger pondría en entredicho la capacidad del proyecto deportivo.Todo ello, mientras el descendido Fuenlabrada mantiene la actividad en un doble frente. De un lado, defenderá sus derechos ante el visto bueno dado por la ACB al Ourense para facilitar la inscripción cobista fuera del plazo marcado. De otro, debe resolver su delicada situación económica.
A pesar de que cerró el ejercicio 2013/2014 con unas pérdidas mínimas de 46 euros, las cuentas madrileñas penden de un hilo. Como ocurre en los casos mencionados de Manresa o San Sebastián, el Fuenlabrada se benefició de la concesión del pabellón Fernando Martín para su utilización los próximos 40 años, movimiento valorado en 2.525.000 euros. Sin embargo, el ejercicio de 2013 fijaba un pasivo corriente de más de 3 millones de euros, solo aliviado por los 1,8 millones pendientes de cobro y por los aplazamientos acordados con Hacienda y la Seguridad Social.Ourense, de la incertidumbre en LEB Oro a la elite
El Club Ourense Baloncesto confía en que la Asamblea de la ACB confirme mañana su ingreso en la elite nacional después de salvar sobre la bocina la auditoría exigida en los trámites de inscripción.
No ha resultado sencillo que el club cobista solventara este requisito. Cabe recordar que el pasado verano la Federación Española se vio obligada a diseñar una LEB Oro de 15 equipos por los problemas vividos por el Ourense para presentar en tiempo y forma el aval de 180.000 euros que marca el reglamento.
Ni siquiera el superavit de 9.000 euros que arrojó las cuentas del club en el ejercicio 2013/2014 maquillan el balance cobista. Y es que los -1,8 millones de euros acumulados en los resultados de ejercicios anteriores, unos fondos propios negativos de 570.000 euros y un patrimonio neto de 1.200 euros no eran argumentos positivos para afrontar el futuro con optimismo.
Sin embargo, la cesión del Pazo Paco Paz por un periodo de 10 años y un valor de 730.000 euros alivian a una entidad que consiguió armar un equipo competitivo, ascender en la cancha a ACB y cumplir con los requisitos exigidos en el momento de la inscripción gracias a la aportación de la Diputación y el Concello, entidades que también poseen casi el 50 por ciento de las acciones de la sociedad.