El Correo de Burgos

BALONCESTO

«Ganar no tiene recompensa»

Andreu Casadevall repasa la actualidad del Tizona en estos momentos críticos para el futuro del baloncesto en Burgos / Valora lo conseguido y llama a la reflexión tanto a la ACB como a la ciudad

Andreu Casadevall, durante un momento de la comparecencia ofrecida en la mañana de ayer.-SANTI OTERO

Andreu Casadevall, durante un momento de la comparecencia ofrecida en la mañana de ayer.-SANTI OTERO

Publicado por
DIEGO ALMENDRES
Burgos

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BURGOS Aún asido con fuerza al último hilo de esperanza, el lenguaje verbal y corporal de Andreu Casadevall rezuma la tristeza del adiós. Ocho años después, el técnico ultima su despedida de Burgos con la satisfacción del deber bien hecho y la profunda frustración de ver inacabada su obra en el momento cumbre. «No sé si es un adiós o el inicio de una nueva etapa. Solo quería decir lo que pienso», matizó en el inicio de la intervención ofrecida ayer.Aquel que ha llevado al Autocid Ford y al baloncesto burgalés a lo más alto del panorama nacional habló de los sacrificios realizados por todos los miembros del club durante tantos años. El «desánimo general» hace mella en los profesionales, en la directiva y en la afición, siempre pendientes de que la Asamblea General prevista para hoy en la ACB provoque un giro inesperado de los acontecimientos. «Ganar ya no tiene recompensa y no hay peor castigo que éste», reconoce.«Ganar nunca fue tan injusto», insiste. Andreu Casadevall parafrasea la sentencia pronunciada por el fisioterapeuta azulón, Víctor López. «Tres ascensos no tienen premio. Los profesionales nos quedamos sin trabajo y Burgos se queda sin baloncesto», apunta.Ante la incertidumbre que ofrece tanto el presente como el futuro, el técnico valora la trayectoria descrita en el pasado. «Hemos trabajado con seriedad», subraya. Una etapa tan larga como exitosa, resumida en 285 partidos, tres ascensos, dos títulos, dos finales de play off, una Copa Príncipe (dos participaciones) y tres Copas de Castilla y León.«Ha sido un trabajo de equipo en el que hemos estado unidos», señala un Casadevall que recuerda el «ejemplo» ofrecido por el equipo y el «orgullo de haber paseado el nombre de Burgos». «Estamos identificados con una afición que nos ha ayudado», destaca. Y es que el Autocid ha contado «con una masa importante de aficionados» a pesar de los malos tragos, un claro ejemplo de que el baloncesto «ha calado» en la ciudad.Casadevall, agradecido a Eduardo Pascual por apostar por su fichaje en 2007 y por su papel en el crecimiento del club, dedicó un capítulo especial a la «implicación de la junta directiva». El catalán hizo especial hincapié en la labor desarrollada por Javier Barriocanal (responsable deportivo), Miguel Ángel Benavente (presidente) y Fernando Andrés (patrón).La insistencia del patrocinador fue clave para el crecimiento del proyecto. Casadevall valora su apuesta y su franqueza. «Puedo estar de acuerdo o no con él en algunas cuestiones, pero lo ha dado todo por y para Burgos», explica.El preparador tiene muy claro que la directiva «ha luchado» hasta el final para que la ciudad «disfrutara de algo grande». Lo ha hecho, además, «con muy pocas ayudas» procedentes de unas instituciones que siempre han mantenido una gran distancia con el proyecto.Tanto, que las administraciones dejaron en manos del club toda la responsabilidad del ascenso. «Burgos tiene que reflexionar. En el tema del canon los únicos que han puesto dinero son los directivos, que se han hipotecado para que la ciudad esté en lo más alto», zanja.Tampoco la ACB ha puesto las cosas fáciles a la entidad en los últimos años. «Siempre he sido partidario de evitar los enfrentamientos, pero visto lo visto el club tomó ciertos caminos porque no había otras alternativas en su ambición por jugar en ACB. La Asociación debe pensar en el esfuerzo realizado y entender que la compra del canon de León se hizo para no presentarse con las manos vacías», apunta. Así, el técnico invita a la elite a reflexionar sobre las ventajas de incorporar clubes «serios» que se «adaptan» a la Liga y «aportan cosas».

Por eso, llegado este momento crítico, Casadevall apoya la decisión de la directiva de plantarse. «Les doy la razón. Es difícil apostar tanto tiempo por conseguir algo grande cuando no hay un respaldo suficiente», explica, para ir más allá. «Es muy triste ver cómo nadie es capaz de defender el trabajo realizado. ¿Qué va a ser de esos niños que tenían ilusión y un espejo en el que mirarse?», pregunta, sin olvidar la «participación» del club en diferentes campañas y acciones sociales.«No sé por qué no se apoya al club y le dejan morir sin ser deficitario. Es duro ver cómo nadie toma el relevo y comprobar cómo todas las ciudades apuestan por el deporte de elite y aquí no ocurre», insiste.Este «bonito proyecto» toca a su fin y con él se extrañará lo construido alrededor del juego. «La ciudad perderá vida y debemos luchar para que haya baloncesto. Los críticos tienen una buena oportunidad para ayudar», señala.Con todo, el preparador insiste en que Burgos «quiere baloncesto» y el «orgullo» de la labor cumplida se mezcla con la «decepción» que vive la masa social. «La afición debe moverse. Si Aranda y Miranda tienen deporte, por qué Burgos no puede tener baloncesto», se pregunta.A la espera de nuevos retos profesionales

Andreu Casadevall sigue a la espera de que el mercado le ofrezca la posibilidad de iniciar una nueva etapa profesional. Los movimientos en ACB se han enfriado hasta conocer la composición de la Liga y la LEB Oro también ganará revoluciones una vez se anuncie la relación de inscritos.

«Mi futuro es tan incierto como el del club», reconoce Casadevall, quien no se plantea hacer las maletas para probar suerte en el extranjero. «Si no queda más remedio... Me cuesta irme al extranjero», comenta, consciente de los «sacrificios» personales realizados los últimos ocho años por entrenar lejos de casa.

El preparador catalán afincado en Llíria asegura que lo «pasó mal» durante ciertas fases de su etapa en Burgos por estas circunstancias, pero «una cosa es entrenar a 600 kilómetros y otra a 3.000 kilómetros».

De momento, Casadevall participa en charlas, clínics y campus (la próxima semana estará en el de Víctor Claver). Además, realiza trabajo específico con jugadores profesionales y no pierde la ocasión de ampliar conocimientos.

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