FÚTBOL / Tercera División
La Bañeza frena al Caja Rural
Duro castigo para el Promesas en un choque que había llevado a su terreno tras sufrir en el primer acto / Cuando mejor pintaban las cosas una acción a balón parado muy discutida les dejó sin premio

Del Rincón se zafa del marcaje de un defensor de La Bañeza en el choque de ayer en Castañares-ISRAEL L. MURILLO
La Bañeza frenó en seco la buena dinámica del Caja Rural. El Burgos Promesas fue capaz de sobreponerse a una mala primera mitad y llevar el partido a su terreno en la reanudación. Fue ganando metros sobre el césped y amagó en varias ocasiones. Pero fueron los leoneses quienes golpearon en una acción a balón parado.
No mereció perder el combinado burgalés, que perdonó cuando pudo inclinar la contienda de su lado y lo terminó pagando en una acción un tanto controvertida en la que el colegiado sancionó con falta una acción de Marcos sobre un centrocampista morado que terminó con el balón en el fondo de las mallas de Pana.
Demasiado castigo para los naranjas en un duelo de marcado carácter físico. La envergadura y verticalidad de La Bañeza condicionó de salida el planteamiento táctico del cuadro local, que puso sobre el tapete de Castañares a sus hombres mejor dotados para la brega y el juego aéreo.
El Promesas se puso el mono de trabajo para impedir que su oponente de turno pudiera llevar el agua a su molino en veloces transiciones a la espalda de su defensa. Yparecía tener la situación bajo control.
De hecho, pudo adelantarse nada más cumplirse el primer hora de juego en una recuperación de Del Rincón, que inició una veloz transición por la izquierda que concluyó con un centro al punto de penalti. Allí apareció Pekas, libre de marca, para rematar la faena. Pero su disparo, demasiado blando, fue despejado en la misma línea de gol por Miguel.
Pero a partir de ese momento el Caja Rural se resquebrajó. Comenzó a tener muchos problemas en la circulación del balón desde atrás ante la presión de La Bañeza. Y sufrió lo indecible hasta el descanso para mantenerse a flote.
En el minuto 30 Óscar pecó de exceso de confianza protegiendo un balón en la línea de fondo. Jorge le robó la cartera y encaró a Pana, pero su disparo al primer palo fue repelido con problemas por el cancerbero y el palo.
En la siguiente acción Jorge, desde la corona del área, puso de nuevo a prueba a Pana, que despejó a saque de esquina. A la salida del córner, el balón fue rechazado por la zaga local a la frontal, donde Ramón, de potente disparo raso obligó a intervenir de nuevo al meta local.
Los locales salvaron los muebles y con la llegada del descanso fueron capaces de recomponerse y dar un paso adelante. Los cambios introducidos y el cansancio de los visitantes hizo que la tónica del encuentro cambiara por completo. El Promesas fue capaz de echar el balón al suelo para llegar con peligro a la meta de Pablo.
El guardameta visitante evitó el 1-0 en el 65 en un libre indirecto dentro del área que Del Rincón golpeó con violencia por debajo de la barrera. Pero muy atento Pablo salvó el tanto.
Los burgaleses tenían el partido donde querían. Óscar probó fortuna desde la frontal antes de que un centro de Pekas por la izquierda se paseara por la línea de gol sin que Soto ni David pudieran llegar por centímetros al remate.
Y cuando mejor pintaba el panorama para los naranjas llegó el 0-1 en una falta desde la derecha que tocó Miguel y rechazó la zaga local. El balón cayó en la frontal a los pies de Fran, quien colocó el esférico junto a la base del poste de Pana. Fue un puñetazo en la boca del estómago para un Promesas que ya no levantó cabeza.