BALONCESTO / LEB Oro
Guillén puede con el San Pablo Inmobiliaria
A sus 39 años, el tinerfeño ofrece su enésimo recital para acabar con la resistencia burgalesa / El cuadro de Casadevall mantuvo el tipo en el bombardeo de la primera parte y apuró sus opciones hasta los últimos minutos

Augustas Peciukevicius fuerza la penetación ante Guillén, ayer, en Son Moix.-PALMA AIR EUROPA
PALMA AIR EUROPA 86
SAN PABLO INMOBILIARIA 79
Palma Air Europa: Mutakabbir (5), Méndez (14), Guillén (31), Úriz (10), Lucas (7) -quinteto inicial- Durán (11), Alvarado (2), Medori (-), Sabonis (4) y Poyatos (2).San Pablo Inmobiliaria: Peciukevicius (6), Maresch (5), Sinica (11), Fornas (13), Toncinic (9) -quinteto inicial- Vilanova (9), Huertas (4), Martínez (6), Vega (14) y Poscic (2).Árbitros: Zafra y Bravo.Eliminados: El jugador del San Pablo Poscic.Parciales: 27-21; 54-49 (descanso); 70-62 y 86-79 (final).PALMA
El San Pablo Inmobiliaria volvió de vacío de su visita a Palma de Mallorca, un compromiso exigente en el que el factor Richi Guillén resultó decisivo. El veteranísimo interior demostró por qué es el mejor jugador de la Liga a pesar de contar 39 años de edad y, después de liderar a los suyos en una trepidante primera parte, mantuvo el control en los intentos de reacción burgaleses.Los despistes se pagarían caro en un partido que no tuvo tregua. Desde el arranque el ritmo impuesto por ambos equipos encontró el porcentaje de acierto necesario. El Palma buscó a Guillén desesperadamente y sacó provecho del bloqueo directo sobre Úriz en el poste alto para pescar puntos en cada visita al aro burgalés.El San Pablo Inmobiliaria, por su parte, también se mostró cómodo con el balón. Sin embargo, la iniciativa casi siempre correspondió a los de negro. Y es que tras el 5-9 de salida los baleares pusieron tierra de por medio espoleados por su acierto desde el perímetro. Guillén tiró de su equipo en un parcial de 15-3 que exigió la rápida reacción de Andreu Casadevall.El Palma llevaba una progresión de 120 puntos cuando el técnico burgalés paró el partido con el 20-12. El rival castigó cada pequeño detalle de un bloque castellano que siguió a lo suyo, jugando con equilibrio dentro-fuera. Sin embargo, los visitantes no solo debían preocuparse del marcador, ya que de nuevo las faltas castigaron a hombres importantes.Peciukevicius dio una nueva oportunidad a un Vilanova que respondió al desafío. El San Pablo Inmobiliaria aguantó el tirón al final del primer cuarto (27-21) y con un 0-10 de salida avisó a su poderoso rival en la segunda entrega. Ese 27-31 debía reafirmar a los ayer blancos ante un Palma sin ideas cuando Guillén descansaba en el banco.Sin embargo, el jugador más determinante regresó a tiempo para impulsar de nuevo a los suyos. El ala pívot anotó 8 puntos consecutivos para devolver la delantera al Palma (35-31) en una fase del partido en la que los burgaleses mantuvieron la calma a pesar de las circunstancias.Poscic y Toncinic sufrieron en sus carnes el criterio arbitral. Ambos se cargaron de faltas en acciones más que discutibles que beneficiaron a Guillén. El Palma elevó el listón hasta el 52-43, pero sendos triples de Sinica y Maresch en el último minuto permitieron al San Pablo Inmobiliaria ganar la orilla del descanso con un balance de daños menor (54-49).Para entonces, los de Casadevall habían entendido que se trataba de sobrevivir en un partido en el que sus opciones pasaban por llegar a los últimos minutos con el marcador ajustado.Sin embargo, ambos equipos aún debían adaptarse al guión de un tercer cuarto diferente a lo vivido hasta el momento. Tras el 56-50, Palma y San Pablo Inmobiliaria acumularon más de cuatro minutos sin anotar y fueron los baleares quienes se hicieron la iniciativa para marcar una nueva máxima.
El 62-52 exigía respuestas inmediatas de un conjunto castellano que lo intentó de todas las maneras posibles. La goma no paraba de estirarse y encogerse, pero los visitantes no conseguían bajar de los seis puntos (70-64).Los de Casadevall necesitaban una marcha más porque no les alcanzaba con su destacado esfuerzo. Un triple de Guillén a 7:20 situó la máxima de un choque (75-64) que aún no estaba decidido. Los burgaleses gastaron su último cartucho al apoyarse en Javi Vega y un parcial de 0-6 que les devolvía a la vida (75-70), aunque el tiempo se les agotaba.El Palma siempre encontró el camino para mantener una distancia de seguridad y dos canastas de Uriz, sumadas a un triple de Edu Durán, acabaron con la resistencia castellana.Guillén, no podía ser otro, dio la puntilla con dos tiros libres. Con poco más de dos minutos por delante, los visitantes entendieron que ese 84-74 era definitivo para la suerte de un partido exigente en el que las cosas no salieron como esperaban.