BALONCESTO / LEB Oro
Jesús Martínez: «Sabemos hacia donde vamos»
El presidente del CB Miraflores reconoce que el adiós de Casadevall es un «impacto» para la afición, pero transmite «tranquilidad» a la grada

Casadevall y Martínez, ayer, en El Plantío.-SANTI OTERO
BURGOS
Parecía que el CB Miraflores había alcanzado la estabilidad después de unas semanas frenéticas y a contra reloj para poner en marcha la maquinaria del proyecto, pero de la noche a la mañana deberá adaptarse a las circunstancias y reajustar su planteamiento para el futuro.La marcha de Andreu Casadevall de El Plantío supone un «impacto importante» para la afición y así lo reconoce el presidente de la entidad azul, un Jesús Martínez que mantiene el aplomo que le ha caracterizado desde su aparición en escena el pasado mes de agosto.No en vano, la presencia de Andreu Casadevall en el banquillo era una piedra fundamental sobre la que sostener toda la idea global del club. El presente y el futuro pasaba por las manos del catalán, pero el técnico se ha marchado y el club permanece. «Es la desventaja de tener al mejor, que vienen a buscarle a tu casa», lamenta el mandatorio, consciente de que la situación se escapa al control de la entidad que preside. «Es una oportunidad importantísima y un tren que Andreu debe coger. Ha demostrado que tiene nivel para ello y se lo merece», zanja.El San Pablo Inmobiliaria ha facilitado el adiós del entrenador y los dirigentes asumen con deportividad esta circunstancia después de agradecerle los servicios prestados en apenas tres meses de colaboración. «Hay que agradecerle todo lo que ha hecho en Burgos a lo largo de estos años. En nuestro caso podemos decir que siempre nos ha ayudado, incluso cuando aún no sabía si iba a entrenar con nosotros», indica.La marcha del preparador catalán obliga al club a cambiar el paso, pero la transición se hará de forma natural. Diego Epifanio asume el control de un equipo que no variará ni su rutina ni los objetivos planteados esta temporada. «Confiamos en la plantilla, que ha demostrado ser competitiva», recalca un Martínez que insiste en la «capacidad» del proyecto para sacar la empresa «adelante».Este cambio inesperado de planes no merma la ilusión ni la perspectiva a corto y largo plazo de un CB Miraflores que tiene clara la hoja de ruta a seguir ahora que no podrá jugar la baza de Andreu Casadevall. «Sabemos lo que queremos, a dónde vamos y lo que tenemos entre manos», zanja el dirigente azul, convencido del rumbo tomado desde que el club entrara en el circuito profesional.