Fútbol / Segunda B
Balón de oxígeno para la Arandina CF
El cuadro ribereño doblega al Lealtad y pone tierra de por medio con el descenso / Pajarero y Pau, autores de los tantos

Los blanquiazules retornaron a la senda de la victoria en El Montecillo-Alberto Calvo
Triunfo balsámico para una Arandina que suma tres puntos vitales para salir de la zona complicada. El Lealtad, el mejor equipo como local, volvió a dejar patente su fragilidad lejos de su feudo ante un combinado ribereño que salió en tromba en los 20 primeros minutos. Un tempranero testarazo de Pajarero adelantó a los arandinos; un penalti más que dudoso señalado por el colegiado gallego devolvió las tablas a la contienda. Pau Franch, a cuarto de hora para el final, rescató a los burgaleses en El Montecillo.
El partido arrancó con una Arandina que ya buscaba desde el primer minuto las cosquillas a su rival. Cuando corría el minuto 9 y, tras una peinada de Pablo al primer poste, Pajarero dibujó de buen testarazo una parábola inalcanzable para Porrón.
El Lealtad lo intentó con más o menos peligro, pero el marcador ya no se movería hasta el descanso, en el que los locales se marcharon al vestuario ganando por la mínima.
La reanudación fue prácticamente un calco en cuanto al guión del partido. Los ribereños volvían a tomar el control del encuentro inutilizando tanto a Mendi como a Llano en la zona de creación y Ochoa liberaba a Gonzalo del trabajo oscuro para permitir al gallego marcar el tempo del juego blanquiazul.
Pero el Lealtad se vino arriba y empezó a ir hacia el ataque hasta encontrar el premio. Apenas llevaba el recién ingresado Robert dos minutos sobre el terreno de juego cuando en una incursión del atacante asturiano, el colegiado señaló una pena máxima.
Con anterioridad la parroquia local había exigido lo mismo en área contraria tras un derribo de la zaga asturiana sobre Carlos Portero, pero el colegiado optó por dejar seguir la acción sin castigo. Pedro Beda fue el encargado de ajusticiar a Diego desde los once metros engañando al cancerbero. El cuero ingresaba en la portería por el ángulo contrario a la estirada del meta local y las tablas regresaban al marcador.
A la Arandina CF la entraron las dudas tras el empate y el partido entró en un tramo de locura. Pero los ribereños fueron capaces de salir indemnes del correcalles. En esta ocasión tras un abandono de posición de Pablo que sacó jugada la pelota para asistir a un Javilillo, que ganó el área rival para ceder a Pau Franch el segundo de la tarde.
El valenciano recortó al defensor buscando el palo largo y Porrón no llegaba al disparo con rosca del de Betxí para establecer el definitivo 2-1 en el luminoso.
El tanto terminó de noquear a los de Villaviciosa. Quedaban apenas 15 minutos y la reacción de los visitantes se antojaba harto complicada. Había hecho lo más difícil: empatar ante un rival que había llevado el peso del envite y que había tenido opciones de sentenciar la contienda.
Buena y trabajada victoria de una Arandina que pone tierra de por medio con las posiciones de descenso antes de las vacaciones.