Fútbol / Copa del Rey
El Mirandés llegará vivo a Riazor
El cuadro rojillo se adelanta en el marcador con un tanto de Álex Ortiz en una acción de estrategia / El Depor se convirtió en amo y señor de la contienda tras el paso por los vestuarios / Lopo empató la contienda en el 76
MIRANDA
El Mirandés dejó abierta la eliminatoria de octavos de final de Copa ante el Deportivo después de empatar en Anduva en un partido pleno de intensidad en el que equipo coruñés tuvo las ocasiones más claras. Y llegará a Riazor el próximo miércoles con las opciones intactas para intentar conseguir un billete para cuartos.
Se adelantó el cuadro rojillo en la primera mitad y empató Lopo en la segunda parte, en la que el Mirandés acusó el desgaste de su enorme trabajo defensivo.
Salió a por todas el combinado de Carlos Terrazas, convencido de sus posibilidades de sorprender al Deportivo, y para eso el equipo local apretó con intensidad a un rival que se empezó a sentir incómodo desde el primer minuto. Sin embargo, apenas se vio fútbol en los primeros minutos, con los dos equipos a la expectativa estudiando los movimientos del contrario.
La primera oportunidad llegó a los diez minutos y fue para el Mirandés tras una internada de Sangalli que concluyó con un disparo duro que rechazó Manu con apuros. Pero fue una acción aislada, pues ambos equipos rivalizaban en imprecisiones.
El Deportivo se mostraba romo y sin presencia en ataque y el Mirandés, aunque profundizaba más, lo hacia sin demasiado peligro. Y tuvo que ser a balón parado como el Mirandés rentabilizara su fortaleza en la estrategia con una acción que Álex Ortiz remachó en el segundo palo haciendo subir el 1-0 al electrónico y haciendo estallar de alegría a todo el público que se dio cita en Anduva.
El gol afianzó el Mirandés, que tenía maniatado a un Deportivo que apenas inquietaba en el área local. El equipo deportivista se mostraba muy torpe en las entregas y con muy poca claridad en el juego. No fue hasta el minuto 36 cuando el combinado de VíctorSánchez generó su primera oportunidad en una acción individual de Oriol Riera cuyo disparo final se fue rozando el larguero.
Más tarde lo probó Juan Domínguez desde lejos, el único recurso que tenía el equipo gallego para hacer daño a un Mirandés perfectamente organizado en la retaguardia.
Todo cambió sin embargo tras el paso por los vestuarios. Nada más reanudarse el choque el Deportivo estuvo a punto de conseguir el empate. Corría el minuto 47 cuando un tiro envenenado de Jonathan se estrelló en el larguero de la meta defendida por Raúl Fernández.
El Depor salió mucho mejor que en la primera parte y gobernaba el partido en el inicio de este segundo período con un juego más dominante. Terrazas buscó un revulsivo con la entrada de Lago Junior cuando el partido se estaba jugando con mucho ritmo.
La mejora del conjunto gallego, sin embargo, tenía el mismo resultado que en el primer período, al estrellarse contra el muro de un Mirandés irreductible.
Tocaba y tocaba el Deportivo frente a un Mirandés que comenzaba a acusar el desgaste físico realizado en el primer acto. Jonathan, que se erigía en el jugador más incisivo del Deportivo, disfrutaba de una buena oportunidad. Pero de nuevo sin puntería.
Y empató el Deportivo, también a balón parado, después de una falta botada por Cardoso y con un remate inapelable de Lopo de cabeza. El gol castigaba a un Mirandés exhausto y con las fuerzas justas para aguantar hasta el final ante un rival más fresco.
Pero el equipo de Terrazas se vino arriba en los últimos minutos para intentar llevar el juego al terreno deportivista y de esta forma evitar que los de Víctor Sánchez pudieran crear peligro en la meta de Raúl. Pero en una rápida acción pudo hacer el segundo el equipo coruñés con un remate de Oriol Riera que repelió el larguero. Siguió acosando el Deportivo hasta que el árbitro señaló el final y le dio un respiro a un Mirandés bajo mínimos.
El combinado burgalés deberá cambiar de inmediato el chip, pues el próximo sábado regresa a la carga en Liga recibiendo en Anduva al UD Almería.