Fútbol / Tercera
El Caja Rural resucita a la Cebrereña
Nuevo revolcón de un desdibujado Promesas en Castañares / Los burgaleses se adelantaron en el marcador con un tanto de Marti
Castañares se ha convertido en un quebradero de cabeza para un Caja Rural que pierde en casa lo que con tanto sacrificio araña lejos de Burgos. El Promesas sufrió ayer un nuevo varapalo, en esta ocasión frente a una Cebrereña que afrontaba el encuentro con el agua al cuello y en la penúltima posición.
Un tropiezo inesperado que da vida a su oponente en su lucha por la salvación. Una oportunidad perdida por los de Pechu para abrir un hueco casi definitivo con la zona de descenso.
No fue un partido vistoso para los espectadores, ni mucho menos, con dos equipos abusando hasta la extenuación de los balones en largo. Buena fue la salida al terreno de juego de los anfitriones, que obligaron a su oponente a refugiarse en campo propio generando un buen número de saques de esquina en un suspiro. El meta visitante se mostraba muy poco seguro cada vez que entraba en contacto con el balón y ello fue haciendo crecer las ilusiones locales por batir su portería.
Pero el enorme desgaste físico realizado en la zona ancha permitió a los verdiblancos equilibrar el duelo, con el balón constantemente surcando el aire sin que ninguno de los dos contendientes fuera capaz de bajarlo a ras de césped.
Superado el cuarto de hora juego los burgaleses botaron una falta lateral. El balón salió rechazado tras un primer intento de remate de Marti. Y la pelota le volvió a caer al mismo jugador, quien a la media vuelta armó su pierna zurda desde la frontal para sacar un disparo raso y cruzado que se coló al fondo de las mallas junto a la base del poste.
Sin embargo, lejos de amilanarse, el tanto espoleó los ánimos de un necesitado conjunto visitante. De hecho, cuatro minutos después devolvió la igualada al luminoso. Un robo de balón en plena salida de los locales permitió un servicio en profundidad de Súper. El balón superó por arriba a Dani Burgos, que no tuvo tiempo de retroceder. Pegado a la cal lo recogió Juli, que había iniciado una velocísima carrera hacia la portería de Marco, al que superó con un disparo raso y con rosca.
Tocaba empezar de nuevo. Los dos rivales fiaban todas sus opciones en desplazamientos en largo sobre sus puntas, un juego demasiado vertical que pese a todo no conseguía generar peligro en ninguna de las dos áreas.
La fortuna cambió para los abulenses en el segundo acto. No pudo ser mejor la salida al terreno de juego de la Cebrereña. Pues Terleira, en el minuto 48, aprovechó un libre directo para poner a los suyos en ventaja en el marcador. El delantero botó con maestría por encima de la barrera un golpe franco junto al vértice del área grande y poco pudo hacer Marco para evitar el tanto.
Este tanto echó por tierra los ánimos del Burgos Promesas, muy poco entonado hasta ese momento y completamente desquiciado a partir del mismo, más centrado en protestar cada decisión arbitral que en buscar la igualada con argumentos futbolísticos.
La situación obligó al cuadro local a arriesgar al máximo (Viti sustituyó al central Jairo). En el minuto 69 un córner botado por Marcos fue cabeceado en el segundo palo por Óscar, pero allí se encontró con las manos de Ariel, que despejó a saque de esquina en la mejor ocasión del Caja Rural. Acto seguido, en los mejores minutos de los locales, Manza inició una diagonal desde la derecha que concluyó con un disparo con la zurda que no encontró los tres palos.
Los naranjas pusieron cerco a la meta abulense. En el 85 lo intentó Marti con un disparo cruzado desde la frontal. Pero en la siguiente acción, en un veloz contragolpe, la Cebrereña dio la puntilla en un balón en profundidad que cruzó todo el campo en diagonal sobre la internada de Chini (acababa de saltar al terreno de juego). Y su disparo cruzado, a priori no demasiado complicado para el portero, fue tocado por Marco, pero no lo suficiente para evitar que el balón se alojara mansamente en el fondo de las mallas.