BALONCESTO / LEB Oro
El problema se agrava
El Leyma somete a un San Pablo Inmobiliaria que compitió a remolque / Los locales encajan su cuarta derrota seguida / Lesión de Poscic

Pecikevicius dobla un balón en la zona del Leyma Coruña, ayer.-SANTI OTERO
SAN PABLO INMOBILIARIA 82
LEYMA CORUÑA 86San Pablo Inmobiliaria: Maresch (23), Vega (13), Sinica (9), Peciukevicius (12), Toncinic (11) -quinteto inicial- Poscic (4), Huertas (3), Vilanova (3), Martínez (-), Fornas (4).Leyma Coruña: Stelzer (14), Monaghan (15), Castro (11), Zyle (8), Olmos (14) -quinteto inicial- Burjanadze (12), Creus (5), Hampl (5), Abia (2).Árbitros: De Lucas y Sánchez.Eliminados: Sinica (min. 40).Parciales: 22-25; 41-49 (descanso); 63-65 y 82-86 (final).BURGOS
No cabe duda de que el San Pablo Inmobiliaria está en un bache. Ayer encajó su cuarta derrota consecutiva y, esta vez, no pudo maldecir a la mala fortuna aunque ésta volviera a aparecer en dosis letales. El caso es que el cuadro azul jugó a remolque de un buen Leyma Coruña y el esfuerzo realizado no fue suficiente para hacerse con un partido en el que hizo la goma de principio a fin.
El equipo local está en una situación psicológica complicada. Las cosas bien hechas sirven de poco y las virtudes no tienen la continuidad necesaria. Eso sí, cada defecto se paga a precio de oro y los detalles, pequeños y grandes, siempre juegan en contra. Para colmo, los burgaleses pierden ahora por lesión a un Poscic ya renqueante durante la semana.
El partido se le complicó al San Pablo Inmobiliaria desde el comienzo. Cierto es que el cuadro local se mostró fluido en ataque, con las ideas claras y el acierto necesario, pero el problema lo tuvo en aro propio. Más que un problema, fue una pesadilla en la primera parte. Para el conjunto de Diego Epifanio resulta innegociable imponer su ritmo defensivo y ayer solo lo consiguió a ráfagas. Mal asunto.El Leyma Coruña sacó lustre a su artillería para castigar una y otra vez a los castellanos. Primero Stelzer y después Monaghan. O al revés. Cuando no era uno era el otro. Y si no, Chus Castro en penetración. También apareció Olmos bajo la canasta. Demasiadas fugas que debían ser controladas lo antes posible.A la espera de encontrar el camino en defensa, los locales se manejaron bien en ataque. Peciukevicius y Maresch se movieron con soltura para sujetar a los castellanos en su primer bache (12-18) y dar continuidad a la mejoría experimentada en retaguardia tras el tiempo muerto de Epi. El San Pablo Inmobiliaria frenó por un momento el caudal ofensivo del rival, pero el dique no fue suficiente para romper los esquemas naranjas.Otro triple, esta vez de Chus Castro, impidió a los azules alcanzar la orilla del primer cuarto igualado en el marcador (22-25). La tendencia, con todo, era positiva y los burgaleses recuperaron la delantera con un 6-0 de salida. El 28-25 fue un espejismo, porque a partir de ese momento el partido poco a poco se contagió de un clima extraño. De nuevo Monaghan hizo trizas a los burgaleses desde el exterior y el perímetro negó a los de casa el favor prestado a los coruñeses.Dos malas decisiones de los de Epi, unidas a la facilidad anotadora de los gallegos, provocaron un nuevo vuelco en el marcador. Pero la cosa iba más allá del parcial de 4-14 (32-39). El San Pablo Inmobiliaria perdió el feeling en ataque, no metió balones interiores y desde fuera se topaba con el hierro una y otra vez. Para colmo, la lesión de Poscic lastró aún más a un equipo al que le volvieron a pesar los fallos en el tiro libre y el descontrol en el rebote. Porque las contadas ocasiones en las que el Leyma Coruña falló disfrutó de una segunda opción.El 41-49 del descanso reflejaba lo ocurrido en una noche extraña con un pabellón congelado. No le quedaba otra al San Pablo Inmobiliaria que ser más agresivo en la segunda parte, pero necesitaba algo más que la aportación de Toncinic. Algo como la aparición de su pareja lituana y dos triples de Maresch y Javi Vega para dar la vuelta al partido con el 60-56 a 3:27. El equipo burgalés apretó los dientes en defensa, mantuvo la fluidez en ataque y despertó a una afición que, por fin, entró en partido. Sin embargo, no fue suficiente para amedrentar a un Leyma sostenido por Zyle y el triple en el momento del desenlace. La iniciativa siempre fue naranja y el San Pablo sobrevivió a base de chispazos y de la anotación de Maresch. Hasta el 72-74. Entonces, los burgaleses perdieron la opción de empatar y se encontraron con la sentencia en 30 segundos. Cinco puntos seguidos de Burjanadze mataron el partido a falta de tres minutos. Los azules se la jugaron al triple para soñar con una remontada imposible, aunque sirvió para maquillar otro resultado doloroso que hace mucho daño al proyecto.