Fútbol / Segunda
El Mirandés perdona la vida al líder
El cuadro rojillo puso contra las cuerdas al Alavés en Anduva / Suyas fueron las mejores ocasiones de gol, siempre desbaratadas por el mejor de los visitantes, el meta Pachecho / Los vitorianos no inquietaron nunca la meta de Raúl

Alain Oyarzun tuvo en sus pies un buen número de ocasiones para haber inclinado la balanza del lado del Mirandés en el duelo de ayer frente al Alavés.-J. E. Egurrola
Solo le faltó el gol. Hizo méritos suficientes para haber sumado un nuevo triunfo de prestigio, pero se tuvo que conformar ayer con un punto el Mirandés en su duelo frente al líder destacado, el Alavés. El cuadro rojillo fue claro vencedor a los puntos de un duelo en el que se mostró mucho más ambicioso que su oponente. Y generó un buen número de ocasiones de gol, siempre desbaratadas por el mejor efectivo de los vitorianos, el meta Fernando Pacheco.
Fueron los rojillos quienes trataron de llevar el agua a su molino desde el pitido inicial, aunque la primera oportunidad peligrosa llevó el sello del líder. No se había cumplido el minuto cinco cuando una buena cabalgada de Juli por la derecha concluyó con un servicio al centro. Allí lo embolsó Iñaki, que se revolvió ante la presencia de Galán. Pero su disparo no encontró finalmente portería.
Sí lo hizo acto seguido el Mirandés en una inmejorable oportunidad para haberse adelantado en el marcador en una acción que arrancó en la banda izquierda, donde Álex García sirvió un balón muy pasado al segundo palo. Allí lo cabeceó Sangalli al punto de penalti, donde Ion Vélez, de volea y a la media vuelta pero muy centrado, obligó a Pacheco a despejar a saque de esquina.
El Alavés comenzó a parar el juego con posesiones más largas para evitar caer en la propuesta de intercambio de golpes que planteaba el cuadro de Terrazas.
Los vitorianos fueron capaces de imponer un ritmo más pausado a la contienda. Y sin perder nunca el sitio en la retaguardia, frenaban con mucha solvencia las intentonas burgalesas, sobre todo por la banda de Álex García.
Y fruto de esta situación la presencia en las áreas se redujo notablemente. Superado el ecuador de la primera mitad el Mirandés incrementó su presión sobre la salida del balón de su oponente en busca de un robo que le permitiera lanzarse con velocidad sobre la meta de Pacheco. Pero enfrente tenía a un Alavés más que solvente en la retaguardia.
Pronto tuvo que cambiar Terrazas su planteamiento por una lesión muscular de Néstor Salinas, dando entrada en la media punta a Alain Oyarzun. Acto seguido un centro de Álex García desde la línea de fondo fue cabeceado sin precisión por Ion Vélez en el punto de penalti.
Ninguno de los contendientes arriesgaba en exceso. Más teniendo en cuenta que el césped se iba haciendo cada vez más pesado. Aún así, el empuje de los rojillos hizo que los últimos minutos se jugaran en campo vitoriano, con varios saques de esquina burgaleses botados sin consecuencias.
Y nuevamente entró muy bien al campo el Mirandés tras el paso por los vestuarios. Alain Oyarzun, que ya tuvo una actuación muy destacada en Lugo, recortó hacia dentro en el 47 y se sacó un duro zurdazo desde la corona del área grande, pero se encontró con unas buenas manos de Pacheco. La réplica del Alavés no se hizo esperar, esta vez en modo de acción personal de Juli por el centro. Pero su disparo desde la frontal no encontró portería.
La actuación del meta visitante Pacheco volvió a resultar decisiva para los suyos en el 51 en un perfecto balón interior, entre los dos centrales, sobre la incorporación del omnipresente Oyarzun. El zurdo se internó en el área, pero el meta le robó la cartera cuando intentaba regatearle por fuera salvando lo que ya se cantaba como gol en las gradas.
Los burgaleses habían dado un paso adelante. Y pudieron perfectamente abrir la lata en el 61 en un córner botado por Eguaras que Ion Vélez prolongó de cabeza al segundo palo, donde apareció por sorpresa Galán, que se llenó de balón y cabeceó demasiado centrado a las manos de Pacheco.
De inmediato movió el banquillo Terrazas para refrescar su ataque con la entrada de Prats en el puesto de Vélez. Mientras, el Alavés se defendía con orden, pero no inquietaba la meta de Raúl.
Los rojillos insistían. Álex Ortiz tuvo en sus pies el 1-0 en el 72 en un balón muerto en el segundo palo a la salida de un saque de esquina, pero no supo precisar con su disparo. Y de inmediato y centro chut de Alain se estrelló en la parte exterior de la cruceta. El gol se les resistía a los burgaleses.
Los rojillos no bajaban el pistón. En el 81 la tuvo Eguaras llegando desde atrás por la derecha, pero buscó un pase atrás sobre Prats que despejó la zaga alavesa. El Mirandés botó un buen número de saques de esquina. Y ya en el descuento tuvo la victoria en los pies Alain tras un pase de cabeza de Kijera. El guipuzcoano no definió bien con su pierna izquierda cuando lo tenía todo a su favor, encontrándose con la mano de Pacheco.