BALONCESTO / LEB Oro
Reacción insuficiente
Tras una pésima primera parte, el San Pablo Inmobiliaria protagoniza un destacado esfuerzo reducido a cenizas por Kapelan en los instantes decisivos / Los locales sufren otra actuación arbitral escandalosa

Behrens, que debutó con la camiseta azul, falla un lanzamiento ante Rowley.-ISRAEL L. MURILLO
SAN PABLO INMOBILIARIA 76
OURENSE 82San Pablo Inmobiliaria: Peciukevicius (5), Maresch (5), Martínez (8), Vega (19) y Toncinic (10) -cinco inicial-; Vilanova (4), Huertas (11), Sinica (4), Behrens (-) y Fornas (10).Club Ourense Baloncesto: Barreiro (3), Salash (2), Rowley (15), Rivero (9) y Zamora (23) -quinteto inicial- Fernández (-), Kapelan (20), Martínez (3), Rejón (7) y Ballesta (-).Árbitros: Sánchez y Rupérez.Eliminados: No hubo.Parciales: 8-19; 22-31 (descanso); 48-51 y 76-82 (final).BURGOS
Antes lo hicieron otros rivales, pero ayer fue el Ourense el que grabó a fuego una lección que el San Pablo Inmobiliaria debe asumir cuanto antes. El conjunto burgalés es capaz de ganar a cualquier rival en todas las circunstancias si compite al límite los 40 minutos, pero se pierde entre el desastre general cuando levanta el pie del acelerador. Ayer mostró las dos caras y salió cruz.El conjunto de Epi regaló 20 minutos para después buscar y merecer un éxito negado por el lastre acumulado hasta el descanso y por el efecto de otra actuación arbitral escandalosa. Jugar contra siete es imposible, aunque el vestuario debe centrarse en corregir esas desconexiones tan peligrosas.Y es que el arranque fue desastroso. El San Pablo Inmobiliaria se mostró como un equipo plano, desangelado. Sin alma, ni ideas. Y el Ourense no desaprovechó la oportunidad de hincar el diente. Una vez más, el cuadro local sufrió en sus carnes el ataque de un rival libre de presión y convencido del plan a seguir. En esas circunstancias la defensa es fundamental, pero al principio no funcionó. Tampoco al final.Valga como resumen el 2/13 en tiros de campo y los cinco rebotes concedidos en aro propio para reflejar el rendimiento burgalés en los primeros diez minutos. El ataque careció de fluidez y de acierto, además de caer en un exceso de intentos desde el triple. La bombilla estaba fundida, mientras que los visitantes Zamora (por fuera) y Rowley (por dentro) jugaron a placer. Tras el 3-0 de salida, el COB firmó un parcial de 0-12 que dejaba a las claras los problemas de un San Pablo Inmobiliaria que no dio con la tecla (8-19).La entrada de las rotaciones dio otro aire a la defensa. Huertas, Vilanova y Fornas taparon las fugas y en un pequeño momento de lucidez dieron la luz. El 19-23 debía revitalizar al conjunto castellano y, sin embargo, se convirtió en un espejismo. Cierto es que el San Pablo Inmobiliaria resolvió parte del problema, aunque estaba muy lejos de dar con la solución. El cuadro local sufrió en cada ataque pero, al menos, controló mejor el rebote y salió beneficiado de la falta de acierto exterior de los gallegos. Visto lo visto, dio por buena la avería sufrida al descanso.El 22-31 era reversible de cara a una segunda parte en la que había que cambiar muchas cosas. La puesta en escena fue positiva con una buena defensa y un triple de Javi Vega, un intento que quedó reducido a anécdota después de que los árbitros se inventaran una antideportiva sobre Pedro Rivero. Este discutido lance dejó a los burgaleses aturdidos y al borde del precipicio, pero el capitán tiró del carro cuando los orensanos alcanzaron la máxima ventaja del partido.Tras el 30-43, Javi Vega lideró un parcial de 11-0 mediado el tercer cuarto que metió de lleno a los burgaleses en partido. Por fin, los de El Plantío habían adquirido ritmo y confianza en un momento clave, pero no podían frenar (41-43). Entre otras cosas, porque Ourense siguió castigando cada detalle negativo de los locales. Y los árbitros, claro, agudos con los de casa y benévolos con unos gallegos agradecidos desde la línea de personal (hasta 15 intentos más disfrutaron). Sin embargo, los de Epi no iban a rendirse llegados al último cuarto metidos en harina.Los castellanos habían reaccionado a tiempo y se trataba de rematar la faena tras el 48-51 a falta de diez minutos por disputar. El San Pablo jugó al límite ante un rival que siempre transmitió templanza, aunque la fe burgalesa por fin le permitió igualar el encuentro con el 59-59 a 5:35.Y entonces, se desató el bombardeo. Kapelan destrozó la defensa azul y los de Epi respondieron cada golpe ante un rival que solo llevaba una falta de equipo a 2 minutos del final. Huertas falló un triple para culminar la remontada y el bosnio del COB acertó para clavar una daga en el corazón burgalés. El 71-74 fue mortal para la suerte de un partido decidido por Zamora desde el tiro libre. La condena de un San Pablo que llegó muy tarde a El Plantío.