Fútbol / Tercera
El Atrio envía a la UVI al Mirandés B
El cuadro de Manu Cabezas rompe su maleficio a domicilio, donde no ganaba desde el pasado mes de agosto / Mario y Guti hicieron los tantos visitantes / Álex fue el autor del gol del filial rojillo
El Atrio Bupolsa envió ayer a la UVI al Mirandés B. El combinado blanquinegro se llevó los tres puntos en el derbi de la jornada en el Grupo VIII de Tercera y deja al filial rojillo en una posición más que comprometida en la tabla clasificatoria (le envía a puestos de descenso por vez primera en todo el curso en una jornada nefasta para sus intereses con resultados positivos de sus rivales directos).
La escuadra que dirige Manu Cabezas rompió el maleficio que le perseguía esta temporada a domicilio, donde no ganaba desde la primera jornada liguera allá por el mes de agosto de 2015. Con este triunfo toma aire en la tabla y asciende hasta la novena posición de la general.
El choque transcurrió por los cauces de la igualdad en el primer acto, en el que las ocasiones en las áreas brillaron por su ausencia. Pero los capitalinos fueron capaces de golpear a su oponente en la última acción. Cosín obligó a lucirse a Moussa con un disparo que el portero rojillo envió a saque de esquina. Tras dos lanzamientos de córner consecutivos apareció el mediocentro Mario Oreca para empujar el balón al fondo de las mallas.
El tanto supuso un varapalo psicológico para un necesitado Mirandés B. Pero el cuadro de Toño Casado se repuso a la perfección de la bofetada en el arranque de la segunda mitad. Álex, aprovechando un balón que había sido peinado por el central Samu, golpeó el esférico superando a Álex y devolvió las tablas al luminoso.
Sin embargo, muy poco duró la alegría a los anfitriones, pues muy poco tiempo después Guti, siempre muy combativo, aprovechó un error del zaguero Dani para robarle la cartera y establecer el 1-2 en el marcador.
Este tanto espoleó los ánimos del filial mirandesista, que con más corazón que cabeza buscó con ahínco la igualada. Pero sus intentonas fueron siempre frenadas por la retaguardia visitante.