Fútbol / Tercera
El Caja Rural BP se atasca
Se adelanta en el marcador en el primer acto con un tanto de Pekas, aunque se vio superado por el Almazán en la reanudación / Estrelló dos balones en la madera en el último suspiro

Diego Casado pelea un balón contra un defensor del Almazán en el duelo de ayer en Castañares-I. L. Murillo
El Caja Rural Promesas se atascó en la segunda mitad frente al Almazán y no fue capaz de mantener la mínima ventaja con la que se retiró a los vestuarios en un encuentro con dos caras complemente diferentes. Los de Pechu se hicieron con las riendas de la contienda durante los primeros 45 minutos de juego, pero luego se diluyeron como un azucarillo ante la presión de los sorianos, que convirtieron el segundo acto en un monólogo.
Sufrieron los anfitriones en la reanudación, cuando tuvieron que capear el temporal como pudieron al verse privados de la posesión del esférico. Aguantaron las embestidas sorianas y a punto estuvieron de dar la puntilla a su ambicioso contrincante cuando el duelo ya agonizaba. De hecho, hasta dos balones estrellaron los burgaleses en la madera en un abrir y cerrar de ojos.
Pero al final el duelo terminó en tablas. Fue el Caja Rural quien volcó completamente en campo del Almazán los primeros minutos de la contienda. No tardó en avisar de sus intenciones el Promesas. No se había cumplido ni el minuto 2 de juego cuando Juan, de volea con el exterior de su pie derecho, obligó a intervenir desde la frontal a Javi.
Aunque la réplica de los visitantes a punto estuvo de costarles un disgusto. Diego corrió una pelota en profundidad por el costado izquierdo del ataque. Ni Cristian ni Dani Burgos acertaron a frenarle y el delantero se plantó solo ante Pana, que despejó el remate del delantero visitante con los pies en el mano a mano.
Pero fue un espejismo, porque hasta la llegada del descanso se jugó a lo que quiso el Promesas, que imprimió un notable ritmo al juego para encerrar al Almazán en su propio campo. Una buena acción entre Cristian y Óscar obligó a despejar a saque de esquina al meta visitante a disparo del primero.
Y superada la media hora de juego los locales encontraron el premio a su insistencia en una acción en la Óscar peleó con codicia un balón en el área soriana. El esférico quedó muerto en el punto de penalti, donde apareció Pekas para enviarlo a placer al fondo de las mallas. Acto seguido lo intentó Viti de cabeza en el primer palo; y el visitante Adrián, quien cabeceó desviado una falta lateral botada por Gonzalo.
El recién ingresado en el terreno de juego Soto tuvo la sentencia en la primera acción del segundo acto. Tras una buena maniobra en la frontal para deshacerse de su par disparó abajo en el mano a mano con Javi, que le ganó la partida abortando el peligro con los pies.
A partir de ahí el choque dio un giro radical. Todas las virtudes burgalesas de la primera mitad se trocaron en apatía y falta de concentración. Y lo mismo sucedió a un Almazán que resucitó de sus cenizas para manejar el partido a su antojo. Adrián, en una bonita acción personal en el minuto 55 tras una pérdida de balón de Pekas, inició una veloz diagonal partiendo desde la banda izquierda. Recortó a su par en la frontal y batió a Pana con un disparo raso y cruzado que se coló junto a la cepa del poste.
El Promesas estaba groggy y le costó reponerse del golpe frente a los sorianos, que generaban constantemente peligro en rápidas transiciones, sobre todo por el costado derecho. La entrada en el campo de Fran dio más profundidad al ataque soriano, aunque los visitantes no estuvieron finos en los últimos metros. La mejor ocasión la tuvo Fran en un balón que se le escapó a Pana, pero su disparo tocó en un defensor y se fue a saque de esquina.
El Caja Rural no daba con la tecla para sacudirse la presión, pero pudo inclinar la balanza de su lado en el 88 en un remate a la cruceta de Casado tras un pase atrás de Soto. Y ya en el descuento Marcos envió al travesaño en un potente golpeo en una falta directa.