Atletismo
Dani Arce se pone a punto en la meca del fondo en Kenia
Está concentrado en altitud en Iten, donde permanecerá hasta el día 10

Dani Arce, durante uno de los momentos de relax en Iten (Kenia)-ECB
Dani Arce sigue apostando fuerte. Llegar a la elite nacional (y europea) del mediofondo no es una empresa fácil y el atleta burgalés ha puesto toda la carne en el asador para alcanzar sus sueños. El corredor del New Balance, formado en la cantera del UBU Campos de Castilla, se encuentra en la actualidad en Kenia, donde afronta una concentración en altura de tres semanas que espera se traduzca en efectos positivos en la próxima temporada estival.
Arce hizo las maletas el pasado 20 de marzo rumbo a una nueva aventura deportiva, la segunda en muy poco tiempo tras la vivida recientemente en México.
Tras un complicado desplazamiento desde la capital, Nairobi, hasta Iten, su punto de destino, Dani Arce lleva ya 10 días acumulando kilómetros en las piernas en una pequeña localidad (de unos 5.000 habitantes) que se ha convertido en los últimos años en la meca del mediofondo, pues allí conviven a diario un buen puñado de atletas de talla internacional. De hecho, presume de ser el pueblo con más medallistas olímpicos per cápita entre sus moradores. Y es que aquí viven y entrenan Florence Kiplagat, David Rudisha, Asbel Kiprop, Wilson Kipsang y Abel Kirui.
Roberto Alaiz, compañero de fatigas en el Lions Factory vivió la experiencia el año pasado y animó a Dani Arce a probar fortuna. Iban a ir juntos, pero una lesión dejó en tierra al leonés, circunstancia que no echó para atrás al burgalés.
«Mis ganas de seguir soñando me han hecho coger un billete para Iten, la casa de los campeones, con el único objetivo de seguir aprendiendo de los mejores atletas del mundo. Llevo en Kenia dos semanas y cada vez me sorprenden más las cosas de este maravilloso país, en el que correr es la única forma que tiene mucha gente para poder salir de la pobreza y en el que cualquier hora es buena para poder calzarse unas zapatillas y salir a hacer kilómetros», explica Dani Arce, que tiene previsto regresar a España el próximo 10 de abril.
Tras un breve periodo de aclimatación a la altitud (vive a 2.400 metros sobre el nivel de mar) y a la temperatura el burgalés está realizando tres sesiones de entrenamiento diarias. «Los jueves en el ‘Farlek’ nos juntamos más de 300 personas para correr a ritmo de competición y siempre con una sonrisa en la cara. El gran ambiente de atletismo que se vive aquí me da mucha motivación para trabajar fuerte cada día», añade.
«Este año he apostado por hacer dos concentraciones en altura para poder coger una buena base y poder correr más tiempo a ritmos mucho más altos. El objetivo es llegar en condiciones óptimas a la campaña estival, donde quiero hacer un buen papel en el 1.500», finaliza.