BALONMANO / Asobal
Vuelve el mejor Villa de Aranda
El conjunto burgalés se impuso a un enrachadoAbanca Ademar de León en un choque en el que los de Jacobo Cuétara estuvieron más acertados en los momentos clave

El Villa de Aranda realizó un gran partido ante el Ademar de León.-ALBERTO CALVO
Árbitros: Luque Cabrejas y Pascual Sánchez. Expluyeron a los locales Part (2), Moyano y Moreira, así como al visitante Sampaio (2).
Tarjetas amarillas: A los locales Peciña y Moyano, así como a los visitantes Carou, Piñeiro y Fernández.
Parciales cada cinco minutos: 2-2, 6-2, 9-5, 12-6, 12-9, 17-12 (descanso), 19-17, 21-19, 24-20, 26-24, 29-28 y 34-30.
Villa de Aranda (34): Luan, Moyano (3), Muñoz (7), Sánchez (4), Moreira (2), OSwaldo (8), Ramos (4) -equipo inicial-, Canyigueral, Peciña (2), Part, Santana, Revin, Cakic, Nantes (4), Martín y Nebreda.
Abanca Ademar de León (30): Cupara, García (5), Piñeiro (2), Sampaio (3)Marqués (2), Fernández (6), Huerta -equipo inicial-, Biosca, López (3), Carou, Pérez, Carrillo (5), Aguirrezabalaga (4), Zildzic, López y Tot.El Villa de Aranda consiguió un importante triunfo en su lucha por una plaza europea y lo hizo ante un oponente en racha y que llegaba a Aranda con el objetivo de certificar su presencia en competición continental la próxima temporada.Pero el Abanca Ademar de León se topó con la mejor versión del conjunto ribereño, esa que había costado ver en los últimos partidos. Fue un partido muy disputado, pero los de casa fueron mejores en los momentos clave.
Después de un inicio igualado en el que el intercambio de goles fue protagonista, el conjunto de la capital de la Ribera logró un parcial que al final supo administrar durante todo el encuentro. Del 2-2 se pasó al 7-2 en poco más de seis minutos, lo que espoleó a los de casa y provocó las primeras dudas de un equipo leonés que no acababa de funcionar. La diferencia se estabilizó y la paridad se volvió a imponer en el juego.
El Ademar había encontrado la vía de agua y supo taparla para seguir aferrado al partido. Los minutos iban pasando y la brecha continuó entre los 4 y los 5 goles. Los dos equipos funcionaban a pleno rendimiento, aunque el que tenía la sartén por el mango era el conjunto burgalés.Se llegó al descanso del choque con un marcador de 17-12, lo que suponía una importante ventaja para los de casa y una losa para los visitantes, a los que les tocaba remar contracorriente.
La dinámica del choque cambió en los primeros minutos de la reanudación.Ademar pisó el acelerador a fondo y el Villa de Aranda lo notó.El marcador se comprimió y los leoneses se llegaron a poner a un gol 18-17. Poco después llegó el tiempo muerto de un Jacobo Cuétara que buscaba parar la sangría.
Las instrucciones del técnico local surtieron el efecto deseado y la diferencia se estabilizó. No obstante, los visitantes seguían muy cerca. Los minutos iban pasando y, aunque era el Villa de Aranda el que mandaba en el marcador, su oponente siempre estaba muy cerca. Se entró en los diez últimos minutos del choque con los dos equipos en un pañuelo.
Los errores estaban prohibidos, ya que el que fallara se quedaría sin premio. El conjunto arandino mantuvo el listón muy alto y no se arrugó ante el ímpetu de su rival.En el minuto 25 el marcador era de 29-28, aunque a partir de ese momento, los de casa fueron mejores.
Un parcial de 2-0 fue suficiente para que el Villa de Aranda tomara aire y para que la balanza se desequilibraba. Los burgaleses supieron nadar y guardar la ropa y dominaron los últimos minutos del choque. Su ventaja aumentó, por lo que el conjunto que entrena Jacobo Cuétara se llevó el choque por un 34-30 que le mantiene en la lucha por una plaza europea.