BALONCESTO / LEB Oro
El San Pablo Inmobiliaria se enreda
El cuadro burgalés cae con justicia en un partido en el que estuvo incómodo de principio a fin / La reacción final hizo soñar con un milagro que no llegó / El tema arbitral supera toda lógica

Maresch lanza a canasta ante Huskic.-RAÚL OCHOA
SAN PABLO INMOBILIARIA 66
PEÑAS HUESCA 78
San Pablo Inmobiliaria: Peciukevicius (9), Maresch (12), Sinica (3), Vega (6), Toncinic (4) -quinteto inicial- Vilanova (7), Martínez (10), Poscic (7), Fornas (8) .Peñas Huesca: Lafuente (6), Bordignon (15), Pardina (2), Huskic (18), Díaz (11) -quinteto inicial- Steinarsson (14), Colom (-), Maldunas (7), Fulwood (5), Portález (-).Árbitros: Zamora y Rupérez.
Eliminados: Vilanova (min. 36).
Parciales: 15-20; 33-39 (descanso); 49-58 y 66-78 (final).BURGOS
La derrota siempre entra en los cálculos de un play off. En esta LEB Oro cualquiera puede pintar la cara al contrario y más cuando la temporada está inmersa en las semifinales. Ayer, al San Pablo Inmobiliaria le tocó sufrir en un partido en el que se mostró incómodo de principio a fin. Huesca fue mejor y mereció la victoria para llevarse, de paso, el factor cancha. De nada sirvió la reacción del último cuarto a un conjunto burgalés obligado a rascar, al menos, un triunfo en suelo aragonés.
El San Pablo Inmobiliaria tuvo que hacer frente a muchos problemas en la tarde de ayer. Pocas cosas funcionaron, ni las que están en su mano ni las que dependen de otras instancias. El partido fue complicado desde el arranque, con un Peñas Huesca que llevó la iniciativa y que siempre tuvo las ideas claras.
Los blancos mandaban en la pista y ralentizaron la construcción de cada ataque castellano. El balón circulaba muy lento y al final los locales estaban obligados a jugársela en los 1x1 o con lanzamientos forzados al límite de tiempo.
La inspiración de Maresch resultó crucial para evitar un contratiempo mayor. Y en defensa la situación tampoco era mucho mejor, puesto que el Huesca disfrutaba de lanzamientos liberados y dominaba el rebote ofensivo. La segunda personal de Toncinic tampoco contribuyó a la causa azul, aunque los pequeños arranques parecían suficientes para escapar del apuro.
Los de Epi mandaban 11-10, pero en el ambiente flotaba que el equipo local no fluía como quisiera. Para colmo, Huesca encontró la inspiración en el lanzamiento exterior y a punto estuvo de romper el partido. Tras el 13-14, los de Quim Costa entraron en frenesí y clavaron cinco triples consecutivos para poner en jaque a los azules con el 17-29 a 7:40 del descanso. Mientras los aragoneses lucían un 7/9 desde el arco, los burgaleses presentaban un doloroso 1/7. Más problemas para un San Pablo Inmobiliaria abocado a competir desde ese momento contra corriente.
Para entonces, El Plantío ya clamaba contra la actuación arbitral. Incidir en ello sería repetirse acerca de una realidad evidente. El Miraflores mantiene su silencio al respecto, pero la situación supera el límite de lo asumible por pura cortesía.
Lo cierto es que bastante tenían los de casa con encontrar su camino en un partido en el que se asomaron al abismo. Los burgaleses necesitaban un ‘click’ y dieron una vuelta de tuerca a sus prestaciones para ganar algo de continuidad. Los azules se acercaron hasta el 26-31, una buena base sobre la que cimentar la reacción.
Lo peor ya había pasado y Huesca comenzaba a toparse con el aro. Tampoco se mostró muy seguro desde la personal, aunque tuvo la capacidad de asegurar su ventaja en el intermedio (33-39).
El descanso pareció sentar bien a un San Pablo Inmobiliaria más activo. Fue un simple espejismo porque cada acción positiva en un lado de la canasta no encontraba respuesta en la otra zona. Para colmo, el Peñas volvió a inspirarse en el lanzamiento exterior y dos triples consecutivos de Steinarsson dejaron el partido casi sentenciado. No tanto por la diferencia (37-50) como por las sensaciones en pista. Los de Costa tenían bajo control cada situación del juego y los burgaleses se encomendaban a un chispazo que cambiara la dinámica.
Mientras tanto, los locales tocaron fondo de nuevo con el 44-58. Poco o nada hacía pensar en un milagro, por mucho que un parcial final de 5-0 mantuviera la esperanza en el arranque del último cuarto. El Huesca guardó calma porque gozaba del favor del reloj y del marcador ante un San Pablo que empezó a creer de verdad cuando peor estaban las cosas.
Un triple de Fornas inició el alzamiento burgalés con un parcial de 10-0 que, por fin, cambiaba la dinámica del partido a 4:37 del final (59-63). El San Pablo Inmobiliaria había hecho lo más difícil y se quedó a medias. Tuvo una última opción de llamar a las puertas del Huesca, pero Poscic falló bajo los aros y Martínez erró dos triples consecutivos que hubieran puesto patas arriba El Plantío. Esa era la última baza de los azules ante un rival que sí acertó para sentenciar con el 59-68 a 2:34 del final. Ya a la desesperada y consciente de su suerte, el cuadro burgalés sufrió el castigo del marcador, algo anecdótico en una tarde difícil que otorga la iniciativa a un buen Huesca.